Paternidad Espiritual
por Ricardo Murphy


No escribo esto para avergonzaros, sino para amonestaros como a hijos míos amados. 15 Porque aunque tengáis innumerables maestros en Cristo, sin embargo no tenéis muchos padres; pues en Cristo Jesús yo os engendré por medio del evangelio. 16 Por tanto, os exhorto: sed imitadores míos. 17 Por esta razón os he enviado a Timoteo, que es mi hijo amado y fiel en el Señor, y él os recordará mis caminos, los caminos en Cristo, tal como enseño en todas partes, en cada iglesia.

1 Cor 4:14-17

Normalmente, cuando hablamos tocante la paternidad espiritual en el Cuerpo de Cristo hoy, hablamos de traer alguien al Señor, o "nacerles" en el Reino de Dios. Mientras que esta definición puede ser considerada precisa, en cierta manera, careze de mucho.

En lo natural, si un hombre es responsable por impregnar a una mujer, cuando ella da a luz, técnicamente él es un "padre." Pero, despreciamos a alguien que toma el papel de "donador de espermas" y no cuida a sus hijos de quienes tiene responsabilidad. Miramos a la paternidad como ser mucho más que únicamente el proveer una semilla en la concepción de un bebé.

La biblia esta de acuerdo con este concepto:

Pero si alguno no provee para los suyos, y especialmente para los de su casa, ha negado la fe y es peor que un incrédulo.

1 Tim 5:8

Si ésto es verdad en la esfera natural, ¿cuanto más en la esfera espiritual? Igual como los hijos naturales necesitan un padre para protejerlos, instruirlos, proveer por ellos, y bendecirlos; los hijos espirituales necesitan también, protección, provisión, y bendiciones.

De hecho, el concepto de la paternidad espiritual es un concepto antiguo, que precede por lo menos a la época de Moíses. Es parte del plan de Dios para la capacitación del liderazgo ministerial. Con ésto, se puede asegurar que la próxima generación alcanze nuevas y más grandes alturas con el Señor. Si no, nosotros les veremos construir sobre la misma fundación, y hacen los mismos errores que hicimos nosotros durante nuestras vidas.

En realidad, nuestro concepto moderno de la capacitación de liderazgo falla grandemente en el hecho de que no estamos engendrando a futuros líderes espirituales. Explicaré a través de esta ensenañza como fallamos al no usar este concepto, y lo que puede suceder cuando regresamos a esta manera de capacitación bíblica.


Primeramente, cuando enviamos a nuestros líderes futuros a los institutos bíblicos o a los seminarios, y esperamos que los maestros allí les preparen para el minsterio, estamos sosteniendo una actitud "religiosa." Sin embargo, la biblia le hace evidente que el cristianismo no es una religión, sino es una relación íntima con el Dios viviente, establecida por Su Hijo.

Si nuestra "fe" debe concentrarse en una relación íntima con Dios, y si sacamos el aspecto de "relación" en el proceso de entrenamiento, estamos desviándonos de un entendimiento bíblico de quien es nuestro Dios. Para decirlo más claramente, estamos ignorando seguir el ejemplo de nuestro Señor, Jesucristo.

Literalmente, lanzamos "ministros" que han sido criados por un substituto, y que no tienen padres. Un hijo sin padre es un hijo ilegítimo o un bastardo (no es una palabra mala). Tristemente, la mayoría de las iglesias y de los ministerios de hoy día son instituidos por bastardos espirituales.

¿Cómo es posible que un hijo, que no tiene padre, sepa como engendrar a otros? No puede. Sin embargo, el trabajo de ser pastor es una obra de engendrar y criar a aquellos en su iglesia. Al igual que un padre, un pastor está allí para consolar, impartir sabiduría, correjir e instruir. Un verdadero padre, siempre está disponible a su hijo, en los buenos tiempos y especialmente en los tiempos difíciles. También hace lo mismo un verdadero pastor. Pero cuando un pastor o un ministro está criado en la atmósfera esteril de una escuela bíblica, sin un padre espiritual, ellos miran a su ministerio como trabajo, no como una relación de familia.

No es una sorpresa que la mayoría de nuestras iglesias han empezado a causa de una división en la congregación. Sin una relación de padre/hijo, no hay ninguna razón para quedarse para trabajar en cooperación con otro minstro. No hay ninguna expectativa ni expectación de recibir la bendición paternal. No hay un pacto de amor. No hay nada sino un deseo egoístico de hacer según nuestro propio gusto aún al costo de lastimar a otro ministro.

Así es que encontramos ministros jóvenes que en efecto solamente buscan una oportunidad para iniciar su propio ministerio. Si ésto sucede al costo del ministerio de otro, no les importa. En vez de ver sus acciones como erróneas, se convencen a si mismos que están haciendo lo necesario y lo mejor por la gente que robaron de otra iglesia.

Esto es una obra de rebelión y Dios no puede bendecir algo que empieza en rebelión. Si un ministerio que empieza en rebelión alcanza por recibir las bendiciones de Dios, es porque a lo largo ellos realizaron su error y se arrepentieron ante el Señor.


Dios me mostró el concepto de la paternidad espiritual mediante un exemplo en el libro de Isaías, donde el profeta actúa como un padre a otro profeta más joven.

Entonces el Señor dijo a Isaías: Sal ahora al encuentro de Acaz, tú, y tu hijo Sear-jasub, al extremo del acueducto del estanque superior, en la calzada del campo del Batanero,

Is 7:3

Cada comentario que he leido, habla sobre este Sear-jasub (cuyo nombre significa "un remanente regresará") como el hijo natural de Isaías, no hay ni un verso en la biblia que sostiene esta suposición. No vemos que Dios mandó a Isaías para nombrar a sus hijos en una manera específica, como Dios mandó a Oseas; nosotros nada más vemos esta referencia. En realidad, no hay ninguna referencia en la Escritura tocante que Isaías aún tenía una esposa, mucho menos hijos.

Sin embargo, hay diez referencias diferentes en las Escrituras a un grupo de personas conocido como los "hijos de los profetas." Este mismo grupo también es conocido como "la compañía de los profetas" o "la escuela de los profetas."

Debemos recordar que cuando la biblia habla de los padres, no necesariamente está hablando de los padres biológicos. Por ejemplo, a David se le nombra como el padre de muchos de los reyes que le siguieron sobre su trono. Sin embargo, algunos de aquellos varones vivieron más de diez generaciones después del Rey David. Se refiere también a David como el padre de Cristo, ¡aunque vivió 28 generaciones antes de Cristo!

Los casos que se refieren al Rey David no son los únicos casos que vemos en la biblia tampoco. Abraham es llamado "el padre de la fe" y Pablo se refiere a él como "nuestro padre" en Rom 4:1. Pablo también hablo de Timoteo como su "hijo en la fe" (1 Tim 1:2).

Hay varios ejemplos bíblicos en que vemos donde alguien es llamado un padre de uno quien no es su hijo natural. Pués, no es ningún esfuerzo de la imaginación decir que el "hijo" de Isaías que notamos en Isaías 7:3 no necesariamente fue su hijo natural, pero pudo haber sido uno de los "hijos de los profetas."

¿Quienes fueron éstos "hijos de los profetas? Eran los profetas jóvenes que estaban en adiestramiento, recibiendo discipulado de los profetas los cuales ministraban en aquella época. No solamente aprendieron por la enseñanza del profeta, sino también por el ejemplo de su vida y su ministerio.

Esta es la clave a la paternidad bíblica en el ministerio. ¡Las estatísticas recientes indican que el noventa por ciento de los pastores sienten que su educación de escuela bíblica no les preparó para el ministerio! ¿Por qué? Porque lo que se enseña en un instituto bíblico es solamente la teoría de lo que es "ministerio," no es el verdadero ministerio puesto en práctica. Solamente porque alguien entiende la teoría no significa que puede aplicarla. Ni significa que la teoría funciona. Todo lo que significa es que ellos aprendieron un sinúmero de cosas a fin de completar sus materias para recibir sus credenciales. Desfortunadamente, fueron cosas que segun 90% de los pastores actuales, no son útiles en sus minsterios diarios.


Hay muchos otros ejemplos de la paternidad espiritual, como una manera de entrenamiento en la bíblia. Los siguientes son algunos ejemplos claves:

Moisés & Josué - En Ex 33:7-11, encontramos que Moisés levanto su tienda fuera del campamento, y la usó como un lugar para encontrarse con Dios. Al fin del verso 11, vemos esta frase interesante: "su jóven ayudante Josué, hijo de Nun, no se apartaba de la tienda." Josué empezó como el siervo de Moisés, aprendiendo de Moisés, quedándose en la presencia del Señor, y siendo preparado para el liderazgo. Al fin de la vida de Moisés, en Deut 34: 9, Moisés impuso las manos sobre este mismo Josué, y lo ungió para ser el próximo líder sobre Israel.

Elías & Eliseo - Esto es probablamente el mejor ejemplo de la paternidad espiritual del Antiguo Testamento. En 1 Re 19:16, Dios mandó al profeta Elías para ungir a Eliseo como profeta. Cuando Elías encontró a Eliseo, él tiró su manto sobre Eliseo. Entre aquel tiempo y 2 Re 2, cuando Elías fue llevado a los cielos, Eliseo quedo con Elías, y le servió. Entonces recibió la "doble porción" del espíritu del Elías para ser profeta después de Elías.

El Sacerdocio Arónico - Cuando Dios mandó a Moisés para ungir a su hermano, Aarón, como sumosacerdote, también ungió a sus hijos como sacerdotes (Ex 28:1). Dios mandó que solamente los descendientes de Aarón pudieran ser los sacerdotes de Israel. Estos sacerdotes criaron a sus hijos para reemplazarles algún día en el ministerio. Ellos les entrenaron y les prepararon para la obras de ministrarle al Señor y a su Pueblo.

Los Rabinos Judíos - Aunque la Escritura no menciona ningunos ejemplos, los rabinos judíos (maestros), tenían sus estudiantes viviendo con ellos en sus hogares, hasta el tiempo de la Segunda Guerra Mundial.

Pablo y Timoteo - Pablo tuvo muchos hijos espirituales, pero el más conocido de ellos probablemente fue Timoteo. Empezo ambas de sus cartas a este hijo, saludandole como un hijo. En 1 Timoteo, Pablo inmediatamente siguió hablando de la continuación de la obra que dejó con Timoteo para completar. Pablo había pasado tiempo con Timoteo, al bautizarle, circumcidarle, instruirle, y ministrar con él. Entonces, cuando fue el tiempo justo, envió a Timoteo para ministrar solo, mientras continuaba su relación con él de padre e hijo.

Jesucristo y sus Discípulos - De todos los ejemplos que tenemos, pienso que ésto es el cual debemos consider ser el mejor. Jesús no envió a sus discípulos a un instituto bíblico para capacitarles; el les hizo caminar con él durante los tres años y medio que ministró en la tierra. Durante aquel tiempo, vemos en los evangelios que él les ensenó, contestó sus preguntas, conversó con ellos, y, ademas, les dio oportunidades para ministrar solos sin él. Entonces, cuando resucitó, los ungió y los bautizó en el Espíritu Santo para continuar con la obra que él había empezado.

De ninguna manera es esta lista conclusiva, solamente quise que vea que este concepto existe por toda la biblia, en ambos el nuevo y el antiguo testamento.


Básicamente, el concepto de la paternidad espiritual es uno en el cual, asi como hicieron los profetas con los hijos de los profetas, un ministro o un líder toma a alguien, bajo sus "alas" para entrenarle y capacitarle para el minsterio que el Señor le ha llamado hacer.

Durante este tiempo de "caminar juntos," el hijo espiritual puede observar la vida, el carácter, y el ministerio de su padre espiritual. Mediante esto, no solamente aprende un conocimiento de libro, sino también aprende como aplicar este conocimiento en varias situaciones ministeriales. Sin embargo, aún más importante que ésto, es que el hijo puede observar el carácter de su padre espiritual y imitarle, para desarrolar su espíritu interior.

Durante este tiempo de "caminar juntos" el padre espiritual puede vigilar la vida, el carácter y los dones espirituales de su hijo espiritual. Así, puede ayudar en corregir y disciplinar a su hijo, desarrolando el buen carácter y los Frutos del Espíritu dentro de él. También puede ayudar en reconocer el llamado especial que Dios tiene sobre la vida de su hijo, y dirigirle y prepararle para aquella obra específica.

Al funcionar con este tipo de sistema, no estamos preparando ministros "cloneados" que tienen un conocimiento general de la biblia, sin ningúna dirección específica para sus vidas. En cambio, nosotros aguzamos (afilamos) el minstro jóven, como se afila una espada; haciéndole dispuesto a penetrar la oscuridad en un lugar y en una manera específica.

Este tiempo de capacitación variará de individuo a individuo, dependiendo de su conocimiento bíblico y de su carácter cuando entró en esta relación de discipulado. Sus llamados específicos tendran influencia en esto tambien y algunos tal vez requerirán mas preparación que otros.

Durante el tiempo de capacitación o entrenamiento, el padre espiritual, segun le guíe el Espíritu Santo, guiará la instrucción de su hijo espiritual. Esto puede incluir alguna forma de una escuela bíblica, pero es interesante que no vemos aún un ejemplo de ésto en los ejemplos bíblicos anteriores que anoté.

Una parte de esta capacitación, siempre incluirá el guiar el hijo espiritual a estudiar por si mismo, aún cuando él esté en un instituto bíblico tradicional. El hecho de simplemente estar en un instituto bíblico no significa que alguien sepa como estudiar la Palabra de Dios por si mismo. Solamente significa que sabe como escuchar a alguien que la enseña. Sin embargo, no podemos recibir toda la revelación y el entendimiento que cada uno de nosotros necesitamos en nuestros ministerios específicos en un instituto bíblico.

Otra parte de esta capacitación será que el hijo tiene las oportunidades para ministrar sólo, con la vigilancia de su padre espiritual. Jesús ungió a sus discípulos y los envió a ministrar sólos sin El. No importa que tanto aprendamos de una clase o de mirar a algotro, sin la oportunidad de practicarlo, este conocimiento no llega a ser conocimiento de corazón, sino solamente un conocimiento mental.

Cuando es el tiempo de que el hijo espiritual empieze en su propio ministerio, ambos el padre y el hijo lo reconoceran. En vez de salir en rebelión, él podrá salir con las bendiciones de su padre y su apoyo.

El salir no significa que su relación termina, solamente que se mueve a una nueva etapa. Igual como un hijo natural que sale de su casa mantiene su relación con sus padres, también estos hijos espirituales se mantendran conectados a sus padres espirituales.

En cierto modo, la relación continuada de padre y hijo es más importante después que el hijo empiece su ministerio que antes de entrar en ello. Este es el tiempo cuando él necesitará especialmente la sabiduría y la experiencia de su padre. Muchas de las lecciones enseñadas anteriormente de súbita tomaran una nueva luz, y acaso pueden necesitar alguna revisión y más explicación. Más de ésto, el hijo necesitará las oraciones continuadas de su padre para mantenerlo fuerte, enfocado y protejido.


Regresamos para examinar la relación entre Elías y Eliseo otra vez. Como ya dije, ésto probablemente es el mejor ejemplo de la paternidad espiritual en la biblia, y hay varias cosas que podemos extraer de sus vidas.

Para empezar, vamos a ver como Elías empezó a criar a Eliseo.

Y a Jehú, hijo de Nimsi, ungirás por rey sobre Israel; y a Eliseo, hijo de Safat de Abel-mehola, ungirás por profeta en tu lugar. 19 Y partió de allí y encontró a Eliseo, hijo de Safat, que estaba arando con doce yuntas de bueyes delante de él, y él estaba con la última. Elías pasó adonde él estaba y le echó su manto encima. 20 Dejando él los bueyes, corrió tras Elías, y dijo: Permíteme besar a mi padre y a mi madre, entonces te seguiré. Y él le dijo: Ve, vuélvete, pues, ¿qué te he hecho yo? 21 Entonces se volvió, dejando de seguirle, tomó el par de bueyes y los sacrificó, y con los aparejos de los bueyes coció su carne, y la dio a la gente y ellos comieron. Después se levantó y fue tras Elías, y le servía.

1 Re 19:16, 19-21

Elías no escogió a quien el queria sino que Dios lo escogio. No deberemos escoger a alguien y decidir que les seremos un padre espirtual; tampoco debemos elegir a alguien y pedirles ser nuestro padre espiritual. Dios ya tiene planeado estas relaciones, y debemos buscar su voluntad en esto. No se cria a alguien porque le gusta, sino porque Dios te ha mostrado el llamamiento sobre su vida, y te ha instruido a ungirle para ministrar.

Cuando Dios llamo a Elías para establecer una relación con Eliseo, le dijo, "Unge a Eliseo para reemplazar tu posición como profeta" (parfraseado). Sabemos, por supuesto, que sin la unción de Dios, no puede haber ningún ministerio efectivo. Pero Dios no dijo a Elías, "Le he ungido remplazarte." Simplemente le dijo a Elías que ungira a Eliseo.

Uno de los beneficios de la relación de padre /hijo es una transferencia de la unción. Elías fue instruido a dar la unción que tenía a Eliseo. Esto no significó que Elías ya no tendría aquella unción, sino significó que sería multiplicada en la vida y el ministerio de otro ministro. Más adelante, Eliseo pidió la "doble porción" del espíritu de Elías, que es igual al pedir la doble porción de su unción (2 Re 2:9). Hablaremos más sobre ésto despues.

Fíjate como Elías obedeció a Dios en esta instancia. El verso 19, de 1 Reyes, capítulo 19 dice, "Y partió de allí y encontró a Eliseo…" No esperó que Eliseo viniera a él, él se fue y encontró al varón que Dios había mandado a hallar. Esto no significa que Dios siempre hará cosas de esta manera, pero nos dice que la persona, o las personas a quienes debemos criar no necesariamente serán alguien en nuestra congregación.

Cuando Elías encontró a Eliseo, el verso 19 relata que "y le echó su manto encima. Esto es de suprema importancia. El manto, que literalmente fue el manto de oración de Elías, es la ropa exterior que llevan los judíos. Parecido como una chaqueta, es una señal de autoridad. Cuando Elías puso su manto de oración sobre Eliseo, fue un símbolo de dar su autoridad a Eliseo en obediencia al mandato de Dios.

Sin embargo, no vemos en ningún lugar en la Escritua donde Elías deramó aceite sobre Eliseo para ungirle. ¿Por qué no? Porque la unción de un individuo fluye sobre "su manto." Cuando Elías puso su manto sobre Eliseo, no solamente le dio su autoridad, sino también su unción.

Este pasaje de las Escrituras termina diciendo que Eliseo siguio a Elías, y le minstró (o le sirvio)." Eliseo recibió su capacitación para el minsterio en el caminar con Elías, en el servirle, vigilarle, conversar con el, y ministrar con él.


No vemos otra cosa mencionada en las Escrituras acerca de Eliseo hasta el día cuando Elías esta al punto de ser llevado al cielo. Este también es el tiempo preciso cuando la profecía, que Dios le dio a Elías de que Eliseo le reemplazária, se lleva a cabo. Mientras que Elías está siendo arrebatado al cielo, nace el ministerio de Eliseo.

En aquel día, Elías y Eliseo viajaron juntos. En tres ocasiones diferentes, Elías dijo a Eliseo "Te ruego que te quedes aquí" porque Elías iba a otro lugar (2 Re 2:2, 4, 6). En cada una de estas tres ocasiones, Eliseo respondio, "Vive el Señor y vive tu alma, que no me apartaré de ti" (2 Re 2:2, 4, 6).

De cierto modo, se puede ver ésto como un examen para Eliseo. Si no hubiera permanecido fiel a Elías hasta el fin, probablemente no hubiera recibido la "doble porción" de la unción de Elías. De otra manera, se puede ver ésto como que Elías supo lo que iba a suceder, y estaba tratando de hacer la situación más fácil para Eliseo, al no tenerlo con él cuando fue llevado al cielo. En aún una manera, se puede ver ésto como Dios preparando el camino para que Eliseo reciba la doble porción de Elías.

Durante aquellos viajes, en dos ocasiones diferentes, un grupo de los hijos de los profetas vinieron a Eliseo con una palabra de profecía que Elías sería alejado de él (2 Re 2:3, 5). Eliseo respondió que sabia de ésto, pero de todos modos, ellos no se quedaron al lado de Elías.

Por fin, después de que Elías golpeó las aguas, mientras que cruzaban, preguntó a Eliseo, "Pide lo que quieras que yo haga por ti antes de que yo sea separado de ti." Eliseo contestó diciendo, "Te ruego que una doble porción de tu espíritu sea sobre mi" (2 Re 2:9).

Y cuando habían pasado, Elías dijo a Eliseo: Pide lo que quieras que yo haga por ti antes de que yo sea separado de ti. Y Eliseo dijo: Te ruego que una doble porción de tu espíritu sea sobre mí. 10 Y él dijo: Has pedido una cosa difícil. Sin embargo, si me ves cuando sea llevado de ti, así te sucederá; pero si no, no será así.

2 Re 2:9-10

Enfoquemos ahora un poco sobre la doble porción. En Israel, antiguo, cuando muria un padre, la herencia se dividia entre sus hijos. Sin embargo, el hijo mayor recibirá una "doble porción." Si habia cuatro hijos, las riquezas del padre se dividian en cinco partes. Cado hijo recibia una parte, con la excepción del hijo mayor que recibia dos partes: por lo tanto la "doble porcion."

Cuando Eliseo pidió a Elías por la doble porción, estuvo diciendo en efecto, "Yo soy el hijo mayor, su heredero, quiero recibir lo que tengo el derecho de recibir."

Elías respondió: "si me ves cuando sea llevado de ti, así te sucederá; pero si no, no será así (2 Re 2:10). Normalmente, entendemos ésto como el ver a la persona, como si fuera de lejos, pero aún podía verle. No consiste de intimidad ni relación. En un sentido, cualquier persona que vio a Elías pudo estar en una posición para recibir aquella misma doble porción.

En realidad, este verso significa "si tu me ves ojo a ojo." Vigilar de una distancia no es suficiente; es el estar en una relación y un acuerdo que produce la bendición de recibir la doble porcion.

¿Por qué "ojo a ojo?" Primero porque "ojo a ojo" habla de un acuerdo total con otra persona. Sin embargo, hay una segunda parte a ésto también. Si alguien ha hecho algo contra otra persona, tal como hablar detras de su espalda, o le ha mentido, ellos van a batallar para mirarles "ojo a ojo." La verguenza y la culpabilidad les causa mirar en otra dirección.

Para recibir la doble porción de la unción del padre, es un requisito que el hijo espiritual se mantenga en acuerdo y enyugado con su padre. Cualquier rebelión, desacuerdo o disputa destruirá la unción y la bendición.

Esto es una de las cosas que plagan la iglesia hoy. Porque los ministerios nacen de rebelión, en vez de ser nacidos por una relación corecta de padre/hijo, el joven ministro tiene que comenzar de nuevo en vez de ser capaz de constuir sobre la unción, la revelación, sabiduría y obra de su padre espiritual. El cuerpo de Cristo está perdiendo muchas bendiciones, y no está siguiendo adelante tan rápido como el Señor quiere a causa de esta rebelión.


La bendición del padre es una parte muy importante en esta relación de padre/hijo. En el libro de Génesis, vemos varios lugares donde el padre natural habló bendiciones sobre su hijo(s). Un ejemplo de ésto es cuando Isaac bendijo a Jacob, pensando que era Esau en Genesis capítulo 27. Esto le fue tan importante a Esau que lloró cuando supo que su hermano le robó su bendición (Gen 27:38). Otro es cuando Jacob, llamó de nuevo como Israel, bendijo a sus 12 hijos (o las 12 tribus de Israel). Cada una de aquellas bendiciones se llevó a cabo.

El proclamar una bendición sobre alguien no es solamente decirles "Dios les bendiga." Es proclamar estas cosas que quieres ver llevarse a cabo en sus vidas. Aunque no es profecía, es obvio por los ejemplos en las Escrituras que sí la bendición tiene valor, y sí llevará a cabo.

Muchas veces, declaramos maldiciones sobre nuestros hijos en vez de bendiciones. Cuando les llamamos insensatos, inútiles, o cualquiera otra cosa negativa, estamos maldiciéndoles. Pero, la cultura judía ve el declarar bediciones sobre un hijo como una parte muy importante de la responsabilidad de los padres. Ellos tienen tiempos específicos en la vida de un hijo, reservados como tiempos cuando los padres declaran bendiciones sobre sus hijos.

Los padres espirituales necesitan declarar bendiciones sobre sus hijos espirituales también. Algunos tiempos específicos cuando ésto debe ser hecho son: cuando el hijo completa una etapa de sus estudios, cuando el hijo inicia su propio ministerio, y cualquier tiempo cuando una nueva parte de aquel ministerio está iniciando. Al no tomar el tiempo para declarar estas bendiciones sobre nuestros hijos espirituales, estamos robándoles de la oportunidad de llegar a ser todo lo que pueden ser, y alcanzar todo lo que pueden alcanzar por el Señor en plenitud.

Cuando Elías dijo a Eliseo, "si me ves cuando sea llevado de ti, así te sucederá; pero si no, no será así" (2 Re 2:10), estuvo declarando una bendición sobre la vida y el ministerio de Eliseo. Varios estudios bien conocidos han dicho que al comparar el ministerio de Elías con Eliseo, ésto literalmente se llevó a cabo. Según la Escritura, Eliseo logró exactamente el doble número de milagros de hizo Elias.


La última cosa que necesitamos escundriñar en la paternidad de Elías sobre Eliseo es el regalo que dio a Eliseo mientras que salió de la tierra.

Y aconteció que mientras ellos iban andando y hablando, he aquí, apareció un carro de fuego y caballos de fuego que separó a los dos. Y Elías subió al cielo en un torbellino. 12 Lo vio Eliseo y clamó: Padre mío, padre mío, los carros de Israel y su gente de a caballo. Y no lo vio más. Entonces tomó sus vestidos y los rasgó en dos pedazos. 13 También recogió el manto de Elías que se le había caído, y regresó y se paró a la orilla del Jordán.

2 Re 2:11-13

Mientras que Elías fue tomado al cielo por el carro de fuego, él dejó caer su manto a Elías. Recuerda, que aquel manto fue el manto de oración de Elías, que era hecho de pelo de camello. Fue y aún es una costumbre judía que el padre pase su manto de oración a su primogénito. Algunos judíos hoy usan los mantos de oración que literalmente tienen cientos de años, y han sido transmitido de generación a generación; cada generación añadiendo a la unción de la anteriora.

Pués, cuando Eliseo recibió el manto de oración de Elías, fue una confirmación pública que había sido elejido para remplazar a Elías como el profeta mayor de Israel. Los hijos de los profetas, quienes estuvieron al otro lado del río Jordán, y de hecho vieron todo ésto llevarse a cabo (2 Re 2:7), facilmente reconocieron el manto de oración de Elías y entendieron que Eliseo habia tomado su papel.

Eliseo recibió su puesto como profeta mayor al recibir el manto de oración de Elías. Pero también recibió el puesto de padre espiritual a los otros hijos de profetas. En lo natural, cuando un varón muere, su heredero llega a ser la cabeza de la familia. Una parte de ésto, incluye ser un padre substituto a sus hermanos. Esto sucede en lo espiritual también. Eliseo tomó la responsabilidad de ser padre espiritual, y los hijos de los profetas lo aceptaron como tal.

Además, ya hemos explicado como recibió la unción de Elías cuando Eliseo se cubrió con el manto de oración. Pero hay una casa mas que recibió, que es autoridad. En los tiempos antiguos, la chaqueta de alguien, o en este caso manto, era un simbolo de su autoridad. ¿Recuerdas cuando Jacob dio a José una "túnica de muchos colores" en Génesis 37:3? ¿Como reaccionaron sus hermanos a ésto? Se enojaron. ¿Porque? Porque aquella túnica representaba su autoridad, autoridad sobre ellos, quienes nacieron antes de él. Su padre había dado a José una superioridad sobre ellos. Eliseo recibió la autoridad de Elías cuando recibió aquel manto de oración, y fue reconocido como poseedor de aquella autoridad.

Los primeros que reconocieron ésto fueron los hijos de los profetas quienes fueron al otro lado del río observando lo sucedido. Ellos le aceptaron de inmediato, y buscaron en liderazgo.

También recogió el manto de Elías que se le había caído, y regresó y se paró a la orilla del Jordán. 14 Y tomando el manto de Elías que se le había caído, golpeó las aguas, y dijo: ¿Dónde está el Señor, el Dios de Elías? Y cuando él golpeó también las aguas, éstas se dividieron a uno y a otro lado, y pasó Eliseo. 15 Cuando lo vieron los hijos de los profetas que estaban en Jericó frente a él, dijeron: El espíritu de Elías reposa sobre Eliseo. Y fueron a su encuentro y se postraron en tierra ante él.

2 Re 2:13-15

Fíjate que Eliseo golpeó las aguas dos veces en verso 14. Pareció que nada sucedió la primera vez. Sin embargo, después que dijo "¿Dónde está el Señor, el Dios de Elías? Y golpeó las aguas otra vez, ellos se dividieron, justamente como se dividieron por Elías. Esto fue el sello de aprobación de Dios sobre el puesto, unción y autoridad de Eliseo.


Si el ejemplo de Elías y Eliseo es representativo de lo que quiere Dios, entonces debemos ver un doblar de la unción en cada generación espiritual. Sin embargo, no conozco de ningún lugar en el mundo donde ésto está pasando hoy dia.

Lo que hacemos hoy es simplemente el capacitar a los ministros, en vez de criar a hijos espirituales. Como se ve por este estudio, hay una diferencia increíble entro los dos.

Los ministros que no crian a los hijos espirituales son eunúcos espirituales. En Levítico 21, Dios dio a Moisés una lista de los defectos que le impedian a los descendientes de Aarón servir en el sacerdocio (Lev 21:17-21). Se menciona en esta lista, "testículos aplastados" (o en algunas traducciones "eunúcos"). Fisicamente, ésto significa una inabilidad por reproducir, y espiritualmente significa el mismo. Literamente, Dios ha declarado en la ley, que aquellos que no se reproduzcan espiritualmente son ineptos e indignos ser ministros.

No se de ti, pero yo quiero ver a la Iglesia crecer y ser llenada con la presencia y la gloria del Señor. Quiero ver a mis hijos espirituales (y a los naturales tambien) llevar el ministerio del Señor a nuevos niveles. Anhelo ver todo el plan de Dios cumplido acá en la tierra. Asi como Cristo oró en el monte, "Venga tu reino. Hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo" (Mat 6:10).

He aquí, yo os envío al profeta Elías antes que venga el día del Señor, día grande y terrible. 6 El hará volver el corazón de los padres (espirituales) hacia los hijos (espirituales), y el corazón de los hijos (espirituales) hacia los padres (espirituales), no sea que venga yo y hiera la tierra con maldición.

Mal 4:5-6 (annotaciones mias)

Ven Elías, bajo la dirección del Espíritu Santo, como profetisó Malachi, para volver los corazones de los padres espirituales a sus hijo espirituales. Para que nuestra tierra no sea maldita, sino bendecida con el conocimiento de la gloria del Señor. Amén.

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