El Mejor Empleado
del revista "Buenas Nuevas"
Octubre 2007

Como creyentes, y representantes de nuestro Dios, debemos asegurarnos de que estamos mostrando Su reino y Su gloria en todo que hagamos. Tristemente, muchas veces esto no es el caso. Vivimos para agradarnos a nosotros mismos, en vez de agradar a nuestro Dios.

Un área donde vemos esto es en nuestro trabajo. Muchas veces, cuando estamos allá, dejamos de ser creyentes, hasta cierto punto.

Dios nunca ha pensado que debemos tener una vida espiritual, y una vida natural. Para El, nuestras vidas naturales son vidas espirituales. Así, se debe reflejar nuestra espiritualidad.

En el libro de Colosenses, Pablo escribió un consejo a los esclavos. Aunque no aceptamos esclavitud en nuestras culturas modernas, todavía estos versos aplican. Los esclavos del tiempo bíblicos ocuparon el lugar de los empleados de hoy.

Siervos, obedeced en todo á vuestros amos carnales, no sirviendo al ojo, como los que agradan á los hombres, sino con sencillez de corazón, temiendo á Dios: 23  Y todo lo que hagáis, hacedlo de ánimo, como al Señor, y no á los hombres; 24  Sabiendo que del Señor recibiréis la compensación de la herencia: porque al Señor Cristo servís.

Col 3:22-24

Hay unos puntos, acerca de ser buenos empleados,  que podemos sacar de estos versos:

  1. Obediencia - Si no somos obedientes a nuestros jefes, ¿como podemos decir que estamos representando el Reino de Dios? Igualmente como Dios espere que le obedezcamos, también espere que obedezcamos a los otras autoridades que son puestos sobre nosotros (Heb 13:17).

Esta obediencia no debe parar cuando el jefe no esta mirando. La obediencia solamente para recibir reconocimiento no vale nada. Dios no va a recompensarte, porque ya lo ha recibido. Pero, lo bueno que hagamos cuando nadie vea, es por lo cual Dios nos recompensará. No se tú, pero yo tengo preferencia de recibir la recompensa de Dios, en vez de recibirla de un hombre.

  1. Sencillez de corazón - La calidad de nuestro trabajo esta muy afectada por la actitud del corazón. Si no tenemos un actitud en cual queramos hacerlo bien, lo cumpliremos, pero no a la mejor manera, ni con la mejor calidad posible. Si no hacemos nuestro trabajo de la mejor manera posible, estamos robando del negocio donde trabajamos.
  2. Con todo el corazón - Cuando David danzó delante del Señor, lo hizo con toda su fuerza; no solamente con una emoción del momento, sino con un propósito, y con toda su voluntad. Esto es un buen ejemplo para nosotros; debemos hacer nuestro trabajo igualmente.
  3. Hazlo como para el Señor - Más que todo, esto es el punto clave. Cualquier cosa que hagamos debe ser hecho como para el Señor. Si El ha hecho todo con excelencia por nosotros, debemos hacer igual por El. Si no es así, estaremos robando de Dios.

La mejor noticia de todo esto es que hay recompensa por ser buenos empleados. No solamente por parte de nuestros jefes, sino directamente por el Señor.

Sabiendo que del Señor recibiréis la compensación de la herencia: porque al Señor Cristo servís.

Col 3:24

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