Crucificando la Carne
de la revista "Buenas Nuevas"
Noviembre 2007

Probablamente, una de las luchas más fuertes en la vida de un creyente es la lucha a dentro de nuestros mismos. Servir el Señor como debemos, requiere que seamos transformados a unas creaturas nuevas. Pero, para hacerlo significa matar al viejo hombre, y la vieja naturaleza de la carne.

Porque los que son de Cristo, han crucificado la carne con los afectos y concupiscencias. 25 Si vivimos en el Espíritu, andemos también en el Espíritu.

Gal 5:24-25

Estos versos declaran la necesidad de crucificar la carne en una manera bien fuerte. En efecto, dicen que si no lo hemos hecho, no pertenecemos a Cristo. ¡Ay, Señor! ¿Qué dice esto de nosotros, y de la condición de nuestra relación con Cristo?

Tenemos que saber que mientras permitimos que la carne viva, estamos viviendo una batalla en nosotros mismos. Ambos el espiritu y la carne, quieren control a nuestras vidas. Pero, si permitimos que la carne controle, no estamos viviendo una vida espiritual. En efecto, la carne, por sus deseos, nos trae a una vida de pecado constante.
Esto esta mencionado allí en el verso, se menciona “los afectos y concupiscencias” de la carne. ¿Que son ellos? Son los deseos que inducen a uno a andar en pecado. Son mecionado en Gálates, como “el fruto dla carne” (Gal 5:19-21), e incluyen muchos de los peores pecados.

Cuando crucificamos la naturaleza de la carne, permitimos que nuestro espíritu tome control de nuestras vidas. Debido qué el espiritu es la parte que quiere servir el Señor y quiere mantaner una buena relación con El, al permitir que el espiritu este en control tambien nos permitimos tener una vida bien pegada al Señor, y a Su Espíritu Santo.

Con Cristo estoy juntamente crucificado, y vivo, no ya yo, mas vive Cristo en mí: y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó, y se entregó á sí mismo por mí.

Gal 2:20

Pablo dijo, en el mismo libro de la Biblia, que el estuvo crucificado; y por causa de esto, Cristo vivió en él. Si esto es la verdad, entonces cuando crucificamos a nuesto carne, Cristo puede vivir en nosotros en la misma manera, y a la misma medida que hemos crucificado a nuestra carne.

Dios quiere que entremos activamente en este proceso de crucificar a nuestra carne. El nunca lo hará por algien, si ella o él no estan de acuerdo. Más que esto, El espera que participemos en el proceso.

Mire lo que dice allí en el verso, “han crucificado la carne.” No se dice “han permitido que Dios crucifique su carne.” Dios es espicifico en Su Palabra, El quiere que lo hagamos. ¿Por qué Dios quiere qué seamos parte de este proceso? Porque el esta esperando qué lo hagamos como un sacrificio de amor hacia El.

Cuando lo hacemos así, nuestro sacrificio es algo que agrada y glorifica a Dios. Los que nos conocen pueden ver que nuestras vidas son diferente, y que hemos dado nuestra vida misma a Dios como un sacrificio vivo (Rom 12:1).

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