La Sabiduría de Job
por Ricardo Murphy


Aunque yo he dicho que Job no era salvo al inicio del libro de Job, eso no significa que pienso que él era parecido a la imagen que la mayoría de personas tienen cuando piensan de un pecador. Job era un hombre de gran sabiduría, que conocía de Dios. El trataba hacer lo mejor según lo que sabía para agradar a Dios, pero aún así todavía faltaba lo mejor que Dios tenía por su vida.

El cristianismo no es una religión, es una relación con el único Dios verdadero, mediante Su Hijo, Jesucristo. Nosotros somos creados para estar en una relación con Dios. No es suficiente simplemente buscar unas maneras de agradarle. Esto es lo que Job intendaba hacer. También es precisamente lo que las religiones del mundo buscan hacer con sus dioses.

La bible nos instruye que un pecado es suficiente por separarnos de Dios. También nos dice que hay un precio a pagar por aquel pecado, y eso es la muerte (Rom 6:23). Esto significa que si nosotros alguna vez cometieron lo que opinamos ser un pecado pequeño, que Dios exige que paguemos el precio de la muerte por nuestro pecado. Después de pecar la primera vez, los otros pecados no importan. Si nosotros ya tenemos la pena de muerte por nuestro primero pecado, no podemos morir de nuevo por cada pecado nuevo.

En el sistema sacrificial del Antiguo Testamento, Dios mandó la nación de Israel sacrificar los animales por una propiación por sus pecados. Esto no quitaba los pecados, simplemente era una muerte substituidora, a fin de cubrir sus pecados.

Sin embargo, Jesús, como un mucho mejor sacrificio, boró nuestro pecados con Su sangre. Piensa en esto de esta manera. En alguna parte de los cielos, hay un libro en el cual todos los hechos de nuestras vidas están grabados. En la época del Antiguo Testamento, cuando alguien ofrecía un sacrificio, la sangre de aquel sacrificio hacía una mancha en el papel, cubriendo aquel pecado para que nadie podía leerlo. Esto no quiere decir que el pecado no existía, solamente que el Juez no podía discernir cual pecado estaba allí en el papel en algún tiempo.

Hay un problema con este sistema. Es decir, si alguien olvide ofrecer un sacrificio por uno de sus pecados, o si peca y no le da cuenta, aquel pecado está permanentemente grabado en el libro.

La sangre de Jesús no cubre los pecados en esta manera. Su sangre no puede causar una mancha sobre el papel. En cambio, quita la tinta del papel, para que nadie pueda discernir que había algo escrito allí antes.

Me parece apropriado añadir una nota al lado. La biblia nos dice que la sangre del Cordero nos limpia nuestros pecados (1 Jn 1:7; Rev 1:5), pero no dice nada acerca de la sangre de los corderos naturales. Sin embargo, había un ranchero cristiano que tenía manchas sobre sus manos que había recibido de su trabajo, y no podía quitarlas, no importa quel producto que usaba. Al recordar que la sangre del Cordero de Dios limpia nuestros pecados, él decidió lavar sus manos en la sangre de un cordero. ¿Y sabes que? Ella limpió las manchas de sus manos. Todos otros tipos de sangre manchan, pero Dios nos ha dado esta señal, es decir, la sangre de un cordero animal nos muestra como la sangre de Jesús nos limpia.

Afortunadament por todos nosotros (judíos y gentiles del mismo modo), no es nuestra justicia que nos hace salvos. Es la justicia de Dios, espresado por Jesucristo que nos salva. Cuando recibimos a Jesús por nuestro Salvador, recibimos Su justicia, y El recibe nuestros pecados. Este intercambio nos hace justos ante los ojos de Dios el Padre.

Job, igual que nosotros, necesitaba conocer a Dios; no solamente conocer de El. A lo largo de los eventos que están grabados en el libro de Job, él llegó a aquel punto. Pero, aún antes, él era un hombre de gran sabiduría.


Veamos de cerca a la justicia y sabiduría de Job. Nosotros necesitamos aprender de la sabiduría en su vida y poner por obra aquella sabiduría en nuestras propias vidas. Recuerda, nuestra propia auto-justicia no nos hace salvos, pero nuestra salvación debe dar fruto en justicia.

La primera cosa que quiero mirar es la declaración que Job era "apartado (o bien él huía) del mal." Cuando uno busca esta palabra en un tesauro, surge las palabras: "evitar, rechazar, ignorar, volverse o esquizar de algo," Esta lista de palabras da la impresión general de hacer todo lo possible a fin de no tener contacto con algo malo; hasta el punto de correr del mal en la dirreción opuesta.

Recuerda, hay numerosos pecadores en el mundo que evitan la maldad. Esto no les hace salvos. No les hace justos en los ojos de Dios. Solamente les hace justos en los ojos del mundo.

El tesauro también muestra la palabra "jugar con el fuego" por el antónimo (palabra opuesta) de "esquivar" (apartar)." De hecho, esto es un mejor retrato visual de lo que muchos creyentes hacen con la maldad. En vez de correr del maldad, muchos intentan ver que tan cerca pueden acercar al maldad, sin estar quemado por ella.

Había un evangelista bien conocido en los Estados Unidos, el cual conocerías que menciono su nobre. Unos años atrás, este ministro cayó en adulterio y fue echado fuera del ministerio. No es que este hombre se despertó un día y decidió caer en pecado. Había un crecimiento de pecado en su corazón, mucho antes de que él tomó accion de actuar este pensamiento.

Este hombre tenía problemas en su propio matrimonio. A causa de aquellos problemas, él estaba frustrado y sexualmente descontento. A fin de tratar con esto, volvió a la pornografía. De una manera u otra, él se razonaba que podía controlarse a sí mismo, y limitarse a simplement mirar.

Desgraciadamente por aquel ministro, su autocontrol no era tan grande que pensaba que era. Los pensamientos que surgían de la pornografia le llevó de caer en pecado. Por fin, él empezó por contratar que las prostitutas vinieran a su habitación de hotel, no por el sexo, solamente para desnudarse en frente de él, mientras que él estaba fuera de su hogar para ministrar. Por fin, esto resultó en el adulterio, que continuaba hasta que era atrapado en su pecado y que alguien le vio en el hecho, perdió su testimonio y perdió su ministerio.

Todo pecado empiece en la mente, y luego mueve al corazón. Tiene que estar firmamente plantado en el corazón y en la mente, antes de que pueda surgir como una acción por fuera. Esto es porque Jesús dijo:

Pero yo os digo que todo el que mire a una mujer para codiciarla ya cometió adulterio con ella en su corazón.

Mat 5:28

Jesús sabe la condición del corazón humano. El sabe que si el corazón y los pensamientos pueden ser controlados, no habrá ninguna manifestación física de pecado. En este pasaje (y otros del mismo capítulo), él trata con la raíz del pecado, es decir, los pensamientos que tientan uno a pecar.

Job dijo:

Hice un pacto con mis ojos, ¿cómo podía entonces mirar a una virgen?

Job 31:1

Muchos hombres dicen, "Aunque estoy casado, no significa que no puedo mirar." Pero Job entendía el poder de las tentaciones. Obviamente sabía que era peligroso mirar a las bellas mujeres jovenes. Para evitar la posibilidad de caer en pecado en sus pensamientos, él hizo una decisión de evitar mirarles. No solamente una decisión, sino una decisión tan fuerte que él lo referió por ser un pacto.

En todo que hacemos, si jugamos con el malo, también estamos jugando con el pecado. Al jugar con el pecado, estamos poniéndonos en gran peligro de que el pecado nos domina. Dios dijo a Caín:

Si haces bien, ¿no serás aceptado? Y si no haces bien, el pecado yace a la puerta y te codicia, pero tú debes dominarlo.

Gen 4:7

Quienquiera que no tenga dominio sobre su propia carne y sus propios deseos, permita que su carne y sus deseos tengan dominio sobre él. La biblia tienen un término especial reservado por ellos: "carnales." Ser un cristiano carnal es semejante a andar con una pie en la Iglesia y la otra en el mundo. La gente así, piensa que es salva, pero, en realidad, ellos son los enemigos del único y verdadero Dios. Ellos están en camino a la muerte y la destrucción.

Porque la mente puesta en la carne es muerte, pero la mente puesta en el Espíritu es vida y paz; 7 ya que la mente puesta en la carne es enemiga de Dios, porque no se sujeta a la ley de Dios, pues ni siquiera puede hacerlo,

Rom 8:6-7

Job tenía bastante sabiduría para evitar todo tipo de maldad. Si él, como inconverso simpatizante podía hacerlo, ¿por qué no nosotros? Aún por lo largo de todos sus sufrimientos, él rechazaba no solamente soltar su integridad, pero tampoco rechazaba hablar mal de Dios. Sin embargo, ¿qué tantas veces hemos oído unos creyentes hablar acerca de como Dios no ha había contestado sus oraciones (hablaron mal de El).

El hierro se saca de la tierra, y de la piedra se funde el cobre. 3 El hombre pone fin a las tinieblas, y hasta los límites más remotos escudriña la roca que está en lobreguez y densa oscuridad. 4 Abren minas lejos de lo habitado, olvidado por el pie; suspendidos se balancean lejos de los hombres. 5 De la tierra viene el alimento, y abajo está revuelta como por fuego. 6 Sus piedras son yacimientos de zafiros, y su polvo contiene oro.

Job 27:2-6

Pues, la justicia de Job era solamente la auto justica. Pero, a pesar de todo, no le soltó. No porque él opinaba que era tan bueno, sino que quería evitar la maldad, y más de todo, no hablar malo del Señor.


Job también, endendía que necesitaba haber un sacrificio por su pecado y por el pecado de sus hijos. A pesar de que los sacrificios que ofrecía eran inadequados, ellos eran ofrecido por fe, con el conocimiento y la humildad de aceptar que él no era sin pecado.

Aunque Job no conocía el Señor, él sabía que necesitaba un Salvador. El sabía que sin un sacrificio, él era obligado de pagar en alguna manera por los pecados que cometía, hasta el punto de pagar por los pecados que eran hechos accidentalmente. ¿Qué tanto major sería nosotros si dejamos de intentar de justificar nuestras acciones, y empezamos de ver nuestra necesidad por ser redimidos?

En una manera, Job se contradecía. El era orgulloso a lo largo de su ordalías (el pecado con el cual Dios trataba), pero él entendía que tan humildes son los humanos ante la vista de Dios.

¿Qué es el hombre para que lo engrandezcas, para que te preocupes por él,

Job 7:17

En verdad yo sé que es así, pero ¿cómo puede un hombre ser justo delante de Dios?

Job 9:2

Pero, a lo largo de todo, Job mantiene su creencia que Dios es justo, y por ser un Dios justo, que El nos ha provisto un redentor. Como un inconverso que vivía en orgullo, él esperaba ver la redención de Dios.

Yo sé que mi Redentor vive, y al final se levantará sobre el polvo. 26 Y después de deshecha mi piel, aun en mi carne veré a Dios; 27 al cual yo mismo contemplaré, y a quien mis ojos verán y no los de otro. ¡Desfallece mi corazón dentro de mí!

Job 19:25-27

¿Cómo conocía del Redentor? No podía haber sido por estudiar la biblia, porque la biblia no existía en la época de Job. Hay nada más dos maneras en las cuales podía haber conocido de Dios. Por la historia oral que era pasado por las generaciones, y por mirar a la naturaleza.

Muchos teólogos declaran que Abram (que más tarde era renombrado Abraham por Dios) era astrónomo. El busbaba a Dios por mirar las estrellas del cielo. De alguna manera, él sabía que debía de haber un Creador, y decidió hacer el esfuerzo de conocerle.

Job era probalemente parecido a Abram en ese aspecto; aún hasta el punto que acaso él también podía haber sido un astrónomo (Job 8:8-9). El aprendía del Creador por mirar a Su creación. Cuando Dios habló a Job, habló de Su creación; mostrando a Job mediante lo que ya había estudiado personalmente acerca de que tan grande era la gloria de Dios. El habla de esto.

¿Hablaréis por Dios lo que es injusto y diréis por El lo que es engañoso? 8 ¿Mostraréis por El parcialidad? ¿Contenderéis por Dios? 9 ¿Os irá bien cuando El os escudriñe, o le engañaréis como se engaña a un hombre?

Job 13:7-9

En nuestra moderna sociedad tecnológica, nosotros hemos olvidado mucho de lo que la naturaleza nos enseña acerca de Dios. No tenemos el tiempo de ver lo que Dios ha creado, porque pasamos demasiado tiempo en mirar lo que los humanos han creado. Sin embargo, "Los cielos proclaman la gloria de Dios" (Sal 19:1).


Job era un hombre de gran fe. El obviamente sabía que "sin fe es imposible agradar a Dios" (Heb 11:6). Aunque la fe de Dios era faillado en que era la fe sin tener una relación personal, todavía era la fe. El conocía de Dios, y era comprometido a lo que conocía de Dios.

A lo largo de sus pruebas, él hacía numerosas referencias a Dios que hablaban de la grandeza y justicia de Dios. De hecho, demostraba mucho más fe que sus amigos "salvos" en el asunto de que ellos no decían nada acerca de Dios, mientras que Job sí habló de Dios. A ningún tiempo durante todas sus pruebas decía Job algo en contra de Dios.

Mas aún es mi consuelo, y me regocijo en el dolor sin tregua, que no he negado las palabras del Santo.

Job 6:10

Sabio de corazón y robusto de fuerzas, ¿quién le ha desafiado sin sufrir daño? 5 El es el que remueve los montes, y éstos no saben cómo cuando los vuelca en su furor; 6 el que sacude la tierra de su lugar, y sus columnas tiemblan; 7 el que manda al sol que no brille, y pone sello a las estrellas; 8 el que solo extiende los cielos, y holla las olas del mar;

Job 9:4-8

Si es cuestión de poder, he aquí, El es poderoso; y si es cuestión de justicia, ¿quién le citará?

Job 9:19

Aunque El me mate, en El esperaré; pero defenderé mis caminos delante de El.

Job 13:15

¿Puede enseñarse a Dios sabiduría, siendo que El juzga a los encumbrados?

Job 21:22

¿Cómo es que algunas veces los inconversos tienen más fe en nuestro Dios que tenemos nosotros, los creyentes? A veces ellos dicen mejores cosas acerca de nuestro Dios que decimos nosotros; igual que Job y sus amigos. En todas las pláticas de sus tres amigos, ellos no glorificaban a Dios, solamente rebajaban Job por su "pecado." Por supuesto, ellos no tenían ninguna idea lo que era este gran pecado, por lo tanto ellos no sabían como ayudarle. Pero, a través de todos sus consejos, ellos siguen diciéndole si solamente se arrepentía de este pecado desconocido, que todo sería bien. Que consejaría inútil dar alguien; una consejería basado en suposición, en vez de hechos.

Job aún pidió a sus amigos que les dijeran que era su pecado, para que podía arrepentirse. Ninguno respondió a su pregunta, aunque les pidió más que una vez. Todo lo que dijeron era que el estaba en pecado, como evidenciado por los problemas que él tenía, y que por lo tanto necesitaba arrepentirse.

Si nosotros, como ministros y líderes, tenemos que aconsejar a alguien, debemos primeramente entender que es su problema. Si tú no puedes decirle que es su problema, ¿cómo puedes decirle la solución?

Regresamos al asunto de la fe. Job expresaba su fe en Dios por no negarle. El lamentaba el día de su nacimiento, lamentaba el sufrimiento que padecía, lamentaba el consejo de sus amigos. Pero, nunca lamentó a Dios, ni lo negó.

La fe no es la verdadera fe hasta que esté probado. Muchos han enseñado que si uno tiene suficiente fe, no tendrá ningunos problemas. Esto no es verdad. Si tú no tienes ningunos problemas, no necesitas la fe. Es por la fe que confiamos en Dios que él nos ayuda a través de los problemas hasta la victoria.

La fe de Job por fin le llevó a la victoria. Seguía pidiendo hablar a Dios, hasta que Dios le habló a él. Se nota que mediante el discurso de Dios, Job se dio cuenta de su error, y vino al arrepentimiento. Pero, si no había tenido la fe de seguir confiando en Dios, y continuar de pedir que Dios le contestara, no hubiera habido una razón para que Dios le hablara.


Aunque Job no tenía una relación personal con el Señor, sabía mucho acerca de Dios y Sus atributos. El sabía del poder, fuerza, y sabiduría de Dios; todos los atributos que dan a Dios la habilidad de ser Dios. A causa de esto, Job entendía que no importa lo que pasó, Dios estaba en control.

En El están la sabiduría y el poder, y el consejo y el entendimiento son suyos... 16 En El están la fuerza y la prudencia, suyos son el engañado y el engañador.

Job 12:13, 16

Job entendía que "el engañador" (satanás) pertenece a Dios, y no podía hacer nada a él, sin el permiso de Dios el Padre. Por lo tanto, Job nunca afirmó que era satanás que le afligía, sino que era Dios. De esta manera, él evitó dar la gloria a satanás, y en cambio le dio a Dios.

Porque las flechas del Todopoderoso están clavadas en mí, cuyo veneno bebe mi espíritu, y contra mí se juntan los terrores de Dios.

Job 6:4

¿Qué tantas veces has oído a alquien ponerse a pie para dar un "testimonio" pero pasa todo su tiempo en glorificar el diablo? Tú sabes lo que quiero decir, ellos comienzan con una gran lista de perogrulladas (palabras vacías) acerca de que están dando gracias a Dios por un día más de vida, casi como si estuvieran leyéndolo de un guión. Entonces, ellos pasan mucho tiempo sobre como el diablo ha estado pegándoles durante la semana entera. Por fin, terminan por decir "Pero gracias a Dios que me ayudó a aguantar todas estas cosas."

O sucede en otra manera con aquellos que vinieron de transfondos muy duros. Acaso ellos pasan una hora o más en contar de que tan bueno habían vivido por el diablo, y de que tanto pecaban. Luego, al fin, ellos dan un párafo breve por decir como el Señor les salvó.

¿Cómo puede esto dar gloria a Dios? Si nosotros queremos dar la goria a Dios, debemos pasar más tiempo en hablar de lo que Dios ha hecho, y no de lo que hizo el diablo. El diablo encanta escuchar los testimonios tocante todo que él ha hecho a aquellas personas. Estos "testidemonios" lo ayudan en su trabajo (de tentarnos a pecar). Esto le da temor a la gente. Esto le hace aparecer que él tiene cuatro metros de altura.

Déjame decirte un secreto. Dios creó a satanás, y El lo hizo por nuestro beneficio. Satanás es una parte de la provisión del amor de Dios por nosotros. Dios nos entiende bastante para realizar que sin tener un enemigo, que nunca maduraremos. Igualmente como un músculo no puede crecer si no tiene que trabajar, un creyente no puede madurar si no tiene que usar su fe. Mientras que satanás nos estorba, nosotros tenemos que luchar, tenemos que creer, tenemos que aprender la Palabra de Dios, y tenemos que orar. Todo esto nos ayuda madurarnos en la plenitud de la estatura de Jesucristo.

Pues, aún si satanás venga contra nosotros en alguna manera, debemos entener que Dios nos está usando ese ataque por nuestro beneficio. Igual que como lo hizo con Job, Dios usa la naturaleza del Diablo, que es robar, matar y destruir (Jn 10:10) por nuestro benficio, a fin de traer cambio positivo y crecimiento en nosotros.


Mencioné que Job probablemente conocía de Dios mediante estudiar la naturaleza. El sabía que Dios era el Creador del mundo, y lo expresaba en sus discursos.

El que solo extiende los cielos, y holla las olas del mar;

Job 9:8

Tus manos me formaron y me hicieron, ¿y me destruirás? 9 Acuérdate ahora que me has modelado como a barro, ¿y me harás volver al polvo?

Job 10:8-9

El extiende el norte sobre el vacío, y cuelga la tierra sobre la nada. 8 Envuelve las aguas en sus nubes, y la nube no se rompe bajo ellas... 10 Ha trazado un círculo sobre la superficie de las aguas, en el límite de la luz y las tinieblas... 12 Al mar agitó con su poder, y a Rahab quebrantó con su entendimiento. 13 Con su soplo se limpian los cielos; su mano ha traspasado la serpiente huidiza.

Job 26:7-13

Es sorprenante que en nuestra sociedad moderna, con toda nuestro conocimiento de la ciencia, que tanto nosotros hemos dado nuestra espalda a esta verdad tan fundamental. En vez de usar la ciencia para glorificar a Dios y probar quien es, el mundo ha tratado de usar la ciencia para probar que El no existe. Que lástima es que en vez de continuar en la sabiduría, la humanidad ha escogido buscar nada más el conocimiento. Nosotros tenemos las cabezas llenas de información, pero no tenemos la habilidad usarlo por lo bueno.

Peor que esto, la Iglesia ha caído en la misma failla de sabiduría. En vez de pedir que Dios nos dé la sabiduría, nosotros seguimos al mundo, buscando más conocimiento. Aun cambiamos nuestro entendimiento de la biblia para estar en acuerdo con lo que dice la sabiduría del mundo.

¿Qué? ¿No me crees? Déjame mostrarte:

Hay una doctrina que se enseña en la Iglesia hoy en día que dice que había un gran periódo de tiempo entre Génesis 1:1, y Génesis 1:2. Supuestamente el mundo era habitado durante este periódo de tiempo, y los restos de los fósiles de ambos humanos y de dinosauros vinieron de este periódo de tiempo pre-creación.

La única razón que esta doctrina exista es para explicar la diferencia en el periódo de tiempo entre lo que los evolucionistas dicen que es la edad del mundo, y lo que la biblia demuestra que es la edad del mundo. Pero, no hay ni una gota de evidencia para probar que el mundo tiene cientos de millones de años como afirman los evolucionistas. ¡De hecho, hay muchísima evidencia que demuestra la edad del mundo de ser menos que 10,000 años!

La edad del mundo según los evolucionistas está basado sobre una cosa, y solamente una cosa. Esto es la necesidad de haber extensivos lapsos de tiempo a fin de que ocurre la evolución. Todos sus "pruebas" de que la evolución ocurrió están basados sobre decir que algún otro ramo de ciencia tenga los hechos (que también son hipótesis) para apoyar su punto de vista. ¡Es un gran argumento circular!

Nunca debemos cambiar la Palabra de Dios para estar en acuerdo con la perspectiva del mundo. Si nosotros no entendemos lo que la biblia dice sobre algo, o si vemos algo en el mundo que parece en contradicción a lo que dice Dios, debemos buscar donde está el error en nuestro entendimiento, y definitivamente no aceptar la sabiduría del mundo en vez de la de Dios. Al mínimo Job tenía la sabiduría de hacer esto.


Job sabía la importancia de usar lo que tenía para ayudar a otros. El era un hombre de gran posición, influencia y riquezas. Pero, en vez de usarlo completamente por su propio beneficio, el testifica de como lo usaba por otros.

Venía sobre mí la bendición del que estaba a punto de perecer, y el corazón de la viuda llenaba de gozo. 14 De justicia me vestía, y ella me cubría; como manto y turbante era mi derecho. 15 Ojos era yo para el ciego, y pies para el cojo. 16 Padre era para los necesitados, y examinaba la causa que no conocía. 17 Quebraba los colmillos del impío, y de sus dientes arrancaba la presa.

Job 29:13-17

Yo pienso que nosotros podemos asumir que este testimonio que dio Job es verdadero, debido a dos cosas. La primera es la integridad de Job y la segunda es el silencia de sus tres amigos en este asunto. Si él había mentido, ellos probablemente hubieran haber dicho algo en lo tocante.

Job sentía la responsabilidad social, y acaso religiosa también de ayudar a aquellos que eran menos bendecido que él. En este punto, a pesar de que era inconverso, él demostraba una vida piadosa. Es probablemente a causa de esta piedad que Dios se molestó a su mismo en tener que satanás le atacara a Job, y le llevara al punto de la salvación.

En Su parábola de las ovejas y las cabras Jesús enseño sobre la gente que atendía a los pobres, los necesitados, las viudas y los huérfanos. El dijo, "En verdad os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos hermanos míos, aun a los más pequeños, a mí lo hicisteis" (Mat 25:40). Santiago refiere a esta misma casa, y la llama "pura religión."

La religión pura y sin mácula delante de nuestro Dios y Padre es ésta: visitar a los huérfanos y a las viudas en sus aflicciones, y guardarse sin mancha del mundo.

Sant: 1:27

¿Por qué es pura? Porque demuestra el amor de nuestro Padre celestial en una manera en la cual la gente puede verlo, tocarlo y experimentarlo. Yo he dicho muchísimas veces, y lo repetiré de nuevo, las únicas dos cosas que funcionan en el evangelismo son una demostración del amor de Dios o una demonstración de Su poder. Cuando nosotros nos extendemos a fin de suministrar a las necesidades de los pobres, los perdidos, los quebrantados y los deprimidos, les mostramos el amor de Dios, no mediante nuestras palabras, sino mediante nuestras acciones. Esto toca sus vidas y les prepara recibir las Palabras que nuestro Dios habla por nuestras bocas.

Un creyente que no siente la responsabilidad de alcanzar a los necesitados está poniéndose rumbo a un disastre. Mientras que ellos opinan que son justos, no demuestran niguna justicia. Jesús no refirió a estas personas como Sus ovejas, sino les refirió por ser Sus cabras.

En Su párabola de las ovejas y las cabras, Jesús dijo a las cabras "Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno que ha sido preparado para el diablo y sus ángeles" (Mat 25:41). El ha claramente advertido a estas cabras lo que El va a decirles en el día de justicia. En la parábola, ¿qué era la respuesta de aquellos que le oyeron? ¡Sorpresa! ¿Por qué? Porque no realizaban que ayudar a otros era tocar a Jesús. Acaso ellos conocían del evangelio, pero ellos no vivían este evangelio.


Vemos que Job era un hombre de sabiduría y conocimiento. Muchos han dicho que un hombre sabio es uno que aprende de sus errores, y que un hombre que es verdaderamente muy sabio es uno que aprende de los errores de otros. En todo que sucedió, Job era dispuesto aprender. El dijo a sus amigos:

Instruidme, y yo callaré; mostradme en qué he errado.

Job 6:24

¿Cuántas son mis iniquidades y pecados? Hazme conocer mi rebelión y mi pecado.

Job 13:23

En el primero verso Job hababa a sus amigos. En el segundo hablaba a Dios. Pero en realidad, yo pienso que hablaba a Dios ambas veces. Cuando Dios le contestó, él era ponto por oír y aprender. Aunque Dios no directamente contestó la pregunta de Job acerca de su iniquidad, pienso que El había demostrado suficiente a Job que Job podía verlo claramente por sí mismo. Cuando Dios le preguntó, la respuesta de Job mostró su cambio de corazón:

He aquí, yo soy insignificante; ¿qué puedo yo responderte? Mi mano pongo sobre la boca. 5 Una vez he hablado, y no responderé; aun dos veces, y no añadiré más.

Job 40:4-5

Job había pedio su "día en el tribunal." No exactamente lo recibió, pero sí recibió una audiencia con Dios. Pero, aquella audiencia era hecho según como quiso Dios, y no según como quiso Job. En vez de permitir que Job "esponga su causa" (que por supuesto Dios ya sabía) Dios trató con el orgullo de Job por mostrarle su propia insuficiencia en comparación a Dios el Creador .

Este tiempo fue un tiempo crucial en la vida de Job. Dios había llevado a un lugar de crisis, para que Job podía aprender a conocer a Dios, y no solamente conocer de El. Job tenía bastante sabiduría para que pudiera recibir la lección que Dios le estaba enseñándole y cosechó el fruto de aquella lección.


Quiero mencionar una cosa más acerca de la sabiduría de Job. Es decir, aunque Job era inconverso, él sabía que Dios era un Dios que perdonara.

Entonces, ¿por qué no perdonas mi transgresión y quitas mi iniquidad? Porque ahora dormiré en el polvo; y tú me buscarás, pero ya no existiré.

Job 7:21

Job pidió que Dios le enseñara y le perdonara. Por medio de la respuesta de Dios a aquellas dos demandas, Job recibió el mejor regalo que Dios podía darle; la salvación. Job tenía suficiente sabiduría para ser pronto por arrepentirse, pronto por recibir, y pronto por conocer a Dios que antes apenas había conocido de El.

Copyright © 2005 por Richard A. Murphy,  Maranatha Life  Todos derechos reservados.