Metiéndote en las Manos de Dios
por Ricardo Murphy
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El primero de tales libros que vemos en la biblia es el libro de Rut. Este libro cuenta la historia de una viuda moabita empobrecida, que viene a Israel con su suegra, y alcance en ser casada. Mientras que el libro tiene importancia histórica, debido a que ella llegó a ser la bis-abuela de Rey David, esto en si no parece ser suficiente razón para incluir la historia de Rut en la biblia. De todos los ancestros de David, ¿por qué es la vida de esta mujer moabita tan importante para ocupar el espacio entre los libros de Jueces y Primero Samuel? Debemos siempre darnos cuenta que Dios no hace errores, y tal como dijo Pablo a Timoteo, todo que El puso en al biblia esta allí por un propósito divino. "Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia" (2 Tim 3:16). Por lo tanto, es importante que sepamos y compredamos lo que pasó en la vida de Rut. Toda Escritura puede ser ententida en más de una manera. Mientras que estoy totalmente de acuerdo que uno debería aceptar la biblia literalmente, también entiendo que lo que pasó en la esfera natural es también simbólico y sierve para enseñarnos una lección espiritual. Debemos siempre recordar que todo que sucede en el natural, también sucede en el espiritual. Cuando Dios mueve en nuestras vidas, sea por un acto de provisión, una sanidad física, una sanidad emocional, o llevarnos a otro nivel en nuestro caminar con El, siempre sucede primero en la esfera espiritual. Luego, se manifiesta en la esfera espiritual. Los teólogos nos dicen que el punto importante en el libro de Rut es entender bien el término "pariente-redentor." Esto refiere a un familiar que voluntariamente tomó la responsabilidad de "redimir" (comprar de nuevo) el terreno de un familiar, o la vida del familiar (si ellos se habían vendido en esclavitud). Jesús tomó el lugar de nuestro pariente-redentor y nos redimió de nuestros pecados. En este paralelo bíblico de nuestra relación con el Señor, Booz se viste con el carácter de Jesucristo, nuestro Redentor. El hace todo por Rut en una manera generoso, sin ningún pensamiento egocéntrico de recibir por sí. Sin embargo, él recibe una cosa que anhela más de todo, relación. Rut se viste con el carácter del creyente que busca más de Dios, y que encuentra salvación y seguridad en su relación con Jesucristo. Noemí, se viste con el carácter del Espíritu Santo, y ofrece consuelo y guía al creyente (aunque la tristeza y amargura de Noemí no son unas características del Espíritu Santo). Mientras que estoy enteramente de acuerdo con esta interpretación del libro de Rut, opino que aquellos teólogos han pasado por alto un punto importante; es decir, el papel de Rut en la obra de redención. Basicamente, sin la obediencia y voluntad de Rut, Booz no pudiera haber ayudado a Rut. Rut hizo algunas decisiones muy importantes, y actuó en algunas maneras muy importantes, que resultaron en su "redención."
La historia de Rut se abre al darnos un poco del trasfondo de Rut y su suegra, Noemí. Noemí y su marido, Elimelec, habían venido a Moab durante una intensa hambre en la época bíblica de los jueces. Rut entró en la historia por casarse con uno de los dos hijos de Elimelec y Noemí. En primera vista, parece un poco extraño ver una israelita, del tribu de Benjamin, viviendo en Moab. Dios había mandado al Pueblo de Israel muy específicamente de separarse de los otros tribus y gentes. Pero, debemos recordar lo que sucedía en Israel durante la época de los jueces. A lo largo de los 350 años que los jueces reinaron sobre Israel, había un tema constante que se repetía. El Pueblo de Israel servía a Dios durante un rato, y después volvieron su espada a El. Cuando hicieron así, El permitió que una de los pueblos que vivían cerca a ellos, les oprimieran, a fin de motivarles a regresar a buscar Su presencia, en vez de servir a los dioses falsos. Como contestación a su arrepentimiento, Dios levantaría un juez para liberarles. En tal situación, tal como la gente constantamente desviandose de servir al Dios verdadero, no es tan sorprenente cuando vemos a un israelito que decidió vivir en una tierra pagana. Su compromiso a Dios probablemente no era tan fuerte como lo debiera haber sido, y con la sequedad, hubiera sido mucho más comodo que haber quedado en Israel. Mientras que los moabitas no eran israelitas, ellos no fueron tan malos como algunos de los otros grupos de gente en su alrededor. De hecho, eran aceptados por ser familiares distantes de los israelitas, porque fueron los decesndientes de Lot, el sobrino de Abraham. Por esta razón, las restricciones acerca de no casarse con extrajeros no se aplicó a ellos. Desafortunadamente por Rut, el hecho de que se casó con un israelita no se terminó con un fin hermoso. Su esposo, su cuñado, y su suego todos fallecieron, causando que Rut se quedó viuda, junto con su suegra y cuñada (Rut 1:3-5). Porque Noemí (la suegra de Rut) ya no tenía ninguna razón por quedarse más tiempo en Moab, ella decidió regresar a Israel. Ella sugerió a sus dos nueras que regresaran al hogar de sus padres (esto era una costumbre de aquel epoca cuando falleció un varón). Orfa se concordó y salió por regresarse a sus padres, pero Rut"se aferró" a Noemí y rechazó dejarle (Rut 1:8-14). A pesar de que Noemí intentó convencerle, Rut no quiso salir, y dijo:
Esto es la primera conversión a Jehová (o, podemos decir Jesucristo, debido a que El y Dios el padre son una) que encontramos en la Escritura. Aunque Rahab, la prostituta, ayudó a los espías que envió Josué, y fue salvada de destrucción, la biblia nunca menciona que ella aceptó a Jehová por su Dios (Jos 2:1-15). De igual manera, los gibeonitas, que engañaron a Josué para que hiciera un pacto con ellos, recibieron salvación de la muerte (Jos 9:3-15), pero nunca aceptaron a Jehová. Pero Rut, en su discurso con Noemí, claramente se convierte de la religión pagana de los moabitas, a la fe en su Dios Jehová. Esto fue una decisión grande por Rut. No solamente sería ella rechazada y condenada por su propia gente, aun su propia familia, pero ella salía el lugar donde había crecido a fin de servir a Dios en una tierra lejana de la cual ella no conocía mucho. Obviamente, ella había visto algo en la vida de Noemí que le dio un deseo servir al Dios de Noemí. La conversión de Rut no hubiera podido ocurrir debido a las bendiciones materiales. Ella había mirado a Noemí perder todo que tenía. No hubiera podido ser debido a una promesa que recibir al Dios verdadero le causaría ser feliz y que todo su vida sería perfecta. Otra vez, al examinar la vida de Noemí, todo que ella podía ver era tristeza y amargura. Pero, aun con todos los problemas y angustia, había algo en la vida que demostraba a Rut quien era el Dios verdadero. Los problemas son parte de la vida. Las únicas personas que no tienen problemas son demasiados jovenes para compreder que es una problema, o ya han muerto. Pero, en mi caso y en el tuyo, los problemas son parte de la vida diaria. Como nosotros reaccionamos a nuestros problemas grandemente afecta nuestro testimonio por el Señor. Si nosotros reaccionamos como reacciona el mundo, no damos niguna gloria al Señor. Sin embargo, si levantamos por encima de nuestros problemas, y dejamos que Dios obre por medio de ellos, podemos demostrar al mundo quien es nuestro Dios. Esto es una de las cosas que el mundo está buscando ver en nosotros, es decir, una manifestación de nuestro Dios. Ellos quieren ayuda por sus problemas, y si no ven que nosotros tengamos la ayuda de Dios en los nuestros, entonces ellos no verán ninguna razón por aceptar a nuestro Dios. El primero capítulo del libro de Rut termina con el regreso de Rut y Noemí a Bethlehen. Todos se emocionaron mucho sobre su regreso, pero todavía existían sus problemas.
El segundo capítulo comienza por introducirnos a Booz, un familiar de Noemí. El es un personaje importante en esta historia, porque es el pariente-redentor. Esto es el personaje que representa la obra de Jesucristo, por ser nuestro Redentor. Debido a que Rut y Noemí llegan a Belén empobrecidas, ellas tienen que buscar algo que comer. Afortunadamente, Dios habia hecho una provisión por ellas, y por toda gente pobre en la Ley. El mando a Israel:
Sabiendo esto, Rut se fue y busco un campo donde la gente estaba cosechando. Ella siguió tras los segadores, y se fue donde ya habían completado su trabajo, y recogió los restos, "espigando" de la cosecha. Coincidentalmente, sucedió que ella escogió el campo de Booz para espigar. Por supuesto, esto probablemente no fue una coicidencia, sino la guía del Espíritu Santo (Rut 2:3). Mientras que el primero capítulo de este libro trata con la salvación, al desplegarnos la conversión de Rut, el segundo capítulo trata con aprender de recibir de Dios. Esto es el segundo paso en la vida de un creyente; es el paso de aprender como vivir por fe. Desfortunadamente, muchos creyentes nunca toman este paso. Ellos opinan que la salvación es suficiente. O opinan que están viviendo por fe porque ellos usan el nombre de Dios para aprobar sus propias acciones. Esto no es la fe tampoco. La verdadera fe es una confianza que Dios moverá por nosotros, por nuestro beneficio, no importanta lo que pasa. La verdadera fe es ser dispuesto a morirse mientras que estás esperando, porque tienes tanta confianza que Dios te será fiel, y sabes que un verdadero creyente no puede morirse (solamente irá al cielo). La verdaera fe siempre requiere acción. No basta decir que tu tienes fe, debes hacer algo para mostrar tu fe. Un granjero acaso tendrá fe que su tierra producirá una cosecha, pero él tiene que plantar la semilla como un paso de fe. Rut empezó al poner acción a su fe. Ella se fue a buscar donde podía recoger alimento para proveer las necesidades de ella y de su suegra. No sé si ella oró antes de salir fuera o no, pero me parece que probablemente oró, y su suegra oró por ella mientras que trabajaba en el campo. Cuando Booz vino para comprobar los trabajadores, él vio a Rut trabajando en el campo, y preguntó a su encarcado acerca de ella. Le contestó con un informe grandemente favorable. "Y ella dijo: "Te ruego que me dejes espigar y recoger tras los segadores entre las gavillas." Y vino y ha permanecido desde la mañana hasta ahora; sólo se ha sentado en la casa por un momento" (Rut 2:7). Permítame parar un momento y mencionar unas cosas. En primer lugar, Rut demostró su fidelidad en su trabajo. Muchas personas, a pesar de que ellos entran a su lugar de trabajo, no trabajan con todo su corazón y habilidad. Si un creyente trabaja en un lugar, y no hace "todo... como para el Señor" (Col 3:23) ellos destruyen su testimonio en aquel lugar. Los creyentes deberían ser muy obvios en medio de toda la gente en su lugar de trabajo por ser los mejores y más fieles trabajadores que hay. ¿Por qué? A fin de demostrar la fidelidad de nuestro Dios. Como una parte de esto, vemos que Rut no usaba excusas para parar a fin de tomar descansos. Aunque ella había estado trabajando muchas horas, ella solamente tomó un solo descanso. Aunque nadie le estaba pagándole, tanto como ella sabía, nadie le estaba vigilando, ella hizo buen uso de su tiempo al trabajar, en vez de buscar excusas por cesar su trabajo. Segundo, vemos que Rut ya estaba adquriendo una buena reputación. Aunque fue moabita, que significa que los israelitas generalmente le despreciaría, el encargado le alaba. Esto no fue una situación típica. Obviamente, ella había ganado la alabanza del encargado por sus acciones y buena actitud. Hay un dicho antiguo, que muchas personas aceptan como si fuera de la biblia, a pesar que no lo es, que dice: "Dios ayuda a aquellos que ayudan a si mismos." Mientras que estoy seguro que muchas personas malusan este dicho, específicamente para implicar que ellos tienen que hacerlo por sí, en vez de esperar en Dios, también sé por experiencia que Dios definitivamente mueva mas cuando nosotros hemos hecho todo que podamos para preparar por Su mover. Esto regresa a la parte de poner acción a nuestra fe. Me acuerdo cuando empezamos nosotros en el ministerio. El hombre que fue nuestro pastor en aquel tiempo dijo, "A mí me parece que tú tendrás muchísima éxcito en el ministerio. ¿Sabes por qué?" Yo respondí, "Espero que es porque somos llamados y ungidos por Dios." El dijo, "No, aunque estoy bien seguro que sí, usedes son. Tendrán éxcito porque tú y tu esposa ambos son obradores. Ustedes no se sentarán en sus traseros al esperar que Dios mueva (y quejarse cuando no mueve). Ustedes saldrán y harán el trabajo del Señor." Aunque no puse mucha atención en su comentario en aquel tiempo, por lo largo de los años, he realizado que es verdad. Mientras que necesitamos ser llamados y ungidos, también necesitamos hacer exactamente lo que Dios nos manda hacer. Nosotros tenemos que poner acción a nuestra fe, para que la unción puede trabajar mediante nuestras acciones. Necesitamos alcanzar el límite de nuestra habilidad, para que la habilidad de Dios pueda manifestarse mediante nosotros. Debido a que Rut añadió acción a su fe, Booz (que representa el Señor) añadió una multiplicación a su acción.
La primera multiplicación que vemos es que Booz le dio permiso continuar trabajando en sus campos. Acaso esto no te parece mucho, pero estoy seguro que habían otros dueños de campos que tratarían de perseguir a alguien que estaba espigando en sus campos. Mucha gente quería que sus trabajadores regresaran para recoger los restos. Otros probablemente le cobrarán un "porcentaje" para espigar en el campo (a pesar de que fuera en contra del mandamiento de Dios). La segunda multiplicación que vemos es de protección. Rut estaba en una posición muy vulnerable. Porque ella era una mujer joven, sin familia, ella sería un blanco obvio por los hombres que le buscarían por favores sexuales. Sin embargo, Booz, le dijo que quedara en sus campos, y encargó a sus trabajadores de no molestarle. Cuanco andamos en el lugar que Dios quiere que andamos, andamos bajo Su protección. Me acuerdo de las numerosas veces, durante los años que viajábamos en el autobús, cuando Dios nos había enviado a algunos lugares peligrosos. Sin embargo, porque nosotros estabamos en Su voluntad, nosotros estabamos bajo Su protección. La tercera multiplicación que vemos es que Booz le dio permiso beber del agua que sus trabajadores habían sacado del pozo. Ella no tuvo que sacar su propia agua, él provería por ella, aunque no tenía ninguna responsabilidad hacerlo. Símbolicamente, el agua representa la Palabra de Dios. Cuando estamos en el centro de la voluntad de Dios, en el lugar que El nos ha preparado, El nos enseñará de Su Palabra. Es casi si nosotros no tuviéramos que ir en búsqueda de Su voluntad, El nos trae entendiemiento y revelación. No estoy diciendo que alguien que esté en el centro de la voluntad de Dios no tendrá que estudiar, si tendrá que estudiar. Lo que digo es que ellos "espigarán" más de sus estudios que aquellos que andan según sus propias voluntades. Porque están en el lugar donde Dios quiere que estén, ellos se enfrentarán con varias lecciones y revelaciones que El ya ha preparado por ellos. Continuando más adelante, vemos más ejemplos de multiplicación en acción:
Cuando fue tiempo a comer, Booz ofreció que ella comiera con sus trabajadores, otra vez, la ley no le obligaba hacerlo. Nosotros debemos entender que nuestro Dios es un Dios generoso. No es tacaño; ni trata de encontrar excusas para evitar bendecirnos. En cambio, El esta activamente buscando maneras para bendecirnos, igual que hizo Booz con Rut. Cuando Dios provee nuestras necesidades, El no nos da solamente lo suficiente para que aguantemos un día más de vida, El nos da abundantamente. El quiere asegurarse que tengamos bastante para cubrir la entera necesidad, y que la necesidad no va a repetirse. Pero, la mulitplicación final es el mejor. Mira de nuevo al parte que yo escribé en letras negritas en los versos arriba. Booz no solamente le permitió que ella espigara en sus campos; él no solamente le dio alimento y agua; él se aseguró que había algo que recogiera. ¡El mandó que sus trabajadores dejaran parte de lo que cosecharon, y la dejaron para que ella la espigara! Yo he visto esto pasar tantas veces en mi propia vida. Mientras que empecé a hacer lo que Dios me mando hacer, encontraría Su provisión esperándome a lo largo del camino. Si hubiera parado y esperado que viniera la provisión, no lo hubiera visto. Pero, debido a que yo estaba tomando acción, tomando aquel paso de fe, descubría donde Dios había atesorado mi provisión, y mandó a sus ángeles y sus discípulos, ponerlo en mi camino, donde podía fácilmente recogerlo. La gente nos pregunta todo el tiempo por que Dios mueve en maneras tan milagrosas a favor de nosotros. La única respuesta que puedo darles es que nos hemos puesto en las manos de Dios hasta tal magnitud que si El no mueve, nada pasa. No tenemos un plan "B" en la sala de espera. No salimos y intentamos hacerlo en nuestras fuerzas, nosotros confiamos que Dios mueva. Estas dos cosas van mano en mano. Nosotros debemos ponernos en las manos de Dios, y necesitamos tomar el paso de fe. Un paso de fe no es tratar de hacerlo de nuestras propias fuerzas, es solamente hacer lo que podamos, o embezar lo que podamos. Entonces, mientras que confiamos en Dios, El entra en la situación, y toma el mando, dando luz al milagroso. Dios no mueve en favor de muchas personas, porque ellos nunca ponen sus vidas en Sus manos. Miran a Dios como si fuera una máquina celestial comercial. Meter una ofrendita, decir una oracioncita, y Dios tiene que darte lo que le pediste. Pero, Dios no obra en esta manera. Debido a la generosidad de Booz, Rut podía espigar en un día suficiente para proveer a las necesidades de ella y su suegra por varios días. Es obvio que ella espigó más que la cantidad promedia, por la reacción sorprendida de su suegra. "¿Dónde espigaste y dónde trabajaste hoy? Bendito sea aquel que se fijó en ti" (Rut 2:19). Pero, Rut no se paro alli. Ella regresó cada día para continuar trabajando, y continuar recibiendo la bendición.
Hasta este punto, la relación entre Rut y Booz es algo distante. Sí, hablaron entre sí, y se conocieron. Pero, no había ni intimidad ni familiaridad en su relación. Todo que recibía Rut era provisión. Definitivamente, esto tiene valor, pero hay más. Ella recibía de la mano de Dios, pero no recibía de la relación íntima con El. Nuestra relación con el Señor debería moverse por varias etapas mientras que maduramos en nuestro conocimiento de El. Estas etapas son:
Los cuatro capítulos de Rut siguen estos cuatro pasos (etapas). Ya descubrimos su salvación en el primero capítulo, y que recibió protección y provisión en el segundo. Vayamos al capítulo tres, y examinemos como se desarrolló una relacion íntima con Booz.
Antes de que lo hacemos, pienso que es importante notar que Rut tenía una reputación de ser una mujer recta. Booz dijo a sí mismo, "todo mi pueblo en la ciudad sabe que eres una mujer virtuosa" (Rut 3:11). Nosotros debemos que entender esto, porque algunas de las cosas que ella hace en este capitulo no parece apropriadas en nuestro contexto cultural. Sin embargo, estas mismas cosas eran enteramente correctas en la cultura de su tiempo. El capítulo comienza con la preocupación de Noemí por Rut, y la guía que le da a ella.
Ahora, sabes porque yo commencé este sección del estudio por decir que Rut era una mujer virtuosa. Aquellos pocos versos suenan más como una fórmula para seducir a alguien, que suenan como son las acciones de una mujer recta y virtuosa. Sin embargo, en el contexto cultural de aquella época, lo que aviso Noemí, y lo que hizo Rut, fueron nada más que una pedido formal que le casara con ella. Cuando Booz se despertó, en media noche, se sorprendió ver a una mujer acostada a sus pies. En vez de tratar de seducirla, Booz reaccionó como el caballero piadoso que era, y le prometió que hiciera todo que deseaba. Me gusta el simbolismo de cómo Rut respondió a Booz al decirle: "Extiende, pues, (la esquina de) tu manto sobre tu sierva, por cuanto eres pariente cercan." (Rut 3:9 paréntesis mío, de la traducción NVI). En esta línea, descubró una combinación de un pedido por protección, una humildad, y una sumisión que es extraordinaria. Extender el manto de alguien sobre otra persona es simbólico de extender su protección encima de ellos. Sin embargo, ella no pidió que Booz extendiera su manto sobre ella, solamente la esquina. Por lo tanto, mientras que ella pedía su protección y aceptación, no estaba pidiendo que cambiara su entera vida. Ella era dispuesta aceptar cualquiera que le ofreció, sabiendo que ella tendría que totalmente someterse a él, en cambio por cualquier tipo de proposición a ella. Rut no intentaba "hacer un trato" con Booz. No le dijo, "Yo te diré mi todo, si tú harás esto por mi." Ella simplemente se le ofreció, confiada que todo estaba en las manos de Dios, y que El le cuidaría bien. Cuando vamos al Señor, no funciona intentar "hacer un trato" con El. Estoy seguro que has oído de personas quien han intentado hacerlo. Ellos se meten en una crisis, por lo tanto dicen, "Dios, si tú me sacas de esto, yo iré a la iglesia." Déjame decirte algo, Dios nunca "hace un trato." Ya ha provisto por nosotros el único trato que hay, es decir, la salvación. Todo que tenemos que hacer es ser dispuesto aceptar todo que El hizo por nosotros, y darle todo que somos; no 70 por ciento, ni tampoco 99 por ciento... todo. El es un "dame todo o nada" tipo de Dios. Siempre hay un riesgo en poner se vida en las manos de otro. Rut era dispuesta tomar aquel riesgo. Pero, por nosotros, verdaderamente no existe ningún riesgo, porque Dios ya prometió lo que haría por nosotros, y no miente (Tit 1:2; Heb 6:18). Booz no gastó ningún tiempo en cumplir el pedido de Rut. La primera cosa que hizo, aun antes de "redimirla" fue darle provisiones. Dice en verso 15 que él llenó su manto con grano, antes de que salió por la mañana. Fíjate que Booz proveyó por Rut antes que lo redimió. Esto también es simbólico de Jesús. Hoy en día, nosotros recibimos del Señor a causa de la sangre que derramó por nosotros. Pero, en los evangelios, vemos que Jesús proveyó por muchos, mediante sanidades, milagros y multiplicación de alimento, aun antes que fue a la cruz. La obra de redención, de hecho, comenzó al momento que Jesús fue concebido, no simplemente al momento que fue a la cruz. Cuando Jesús fue a la cruz como nuestro Redentor, El pagó el precio por todo que nosotros necesitamos. La palabra griega que usa el Nuevo Testamento por salvación es "sozo." Sozo no solamente significa salvación de nuestros pecados, sino salvación de cualquier cosa que necesitamos ser salvados: pobreza, enfermedad, opresión, ataques, depresión, así como nuestros pecados. Nuestra redención es completa. La sangre de Jesús pagó por todo que necesitamos.
Pues, debido a la disponibilidad de Rut ponerse en las manos de Dios, ella se mueve de ser una viuda pobre, a ser la esposa de un varón rico. Ella se movió de la muerte a la vida. Ella movió de la salvación a tener fe, y tener intimidad. La intimidad produce fruto. El primer fruto que da es un cambio en el corazón del individuo. Ambos físicamente y espiritual, podemos ver que la intimidad entre dos personas cambia que son, y les hace más parecido el uno al otro. Mira a cualquier paraeja que tiene una relación verdaderamente íntima y conectada, y notarás que ellos se hacen más y más igualados en sus actitudes, creencias y deseos. Además del fruto interior que surge en el corazón, hay un fruto exterior que surge de la intimidad. En el caso de Rut, ella dio luz a un hijo, llamado Obed. Este hombre Obed, llego a ser el abuelo de Rey David. Pero, ¿que de la intimidad con el Señor? ¿es que esto produce fruto también? El quito capítulo de Gálatas, habla del fruto del Espíritu en nuestras vidas, y dice:
Este fruto es el cambio en nuestro corazón que surge por resultado de intimidad con el Señor. Aunque nosotros deberemos todos tener este fruto manifestado en nosotros, no todos de nosotros lo tenemos. Sin embargo, aquellos que comunmente lo tienen, son aun intercesores, o verdaderos adoradores. Estas dos categorias de personas esfuerzan pasar tiempo en la presencia del Señor. Ellos esfuerzan tener intimidad con el Señor. Por esta razón, el fruto del Espíritu se manifiesta en ellos; un resultado del tiempo que ellos pasan calentándose en Su presencia. Esto es el fruto interior, ¿pero qué del fruto exterior? Nosotros no damos luz en el físico a los bebés físicos, por tener intimidad con el Señor, pero sí, damos luz a los bebés espirituales Estos bebés son las obras y ministerios por el Señor. El verdadero ministerio crece de tener intimidad con Dios. Salmos 100 dice:
Yo luchaba con entender la última parte de aquel verso por un largo tiempo. Normalmente, nosotros todos estamos intentando recibir bendiciones del Señor, pero esta frase claramente dice que debemos bendecir al Señor, o al mínimo bendecir Su nombre. ¿Pero, cómo podemos nosotros, como humanos, bendecir el Señor? ¿Qué tenemos que El necesita o desea? ¿Qué podemos hacer que le sería una bendición? Si examinamos el contexto de aquel frase, vemos que este salmo es una exhortación alabar y adorar a Dios, nuestro Padre. Por lo tanto, obviamente, la alabanza y la adoración son parte de la manera en que bendicimos el Señor. ¿Pero, es todo? ¡No! Este alabanza y adoración producirán un resultado; el resultado será intimidad con el Señor. La intimidad con el Señor, en si, es una meta digna. Pero, esto no es la meta más grande de nuestra alabanza y adoración. La intimidad que surge de nuestra alabanza y adoración debería resultar en algun tipo de fruto exterior. En los tiempos bíblicos, uno consideraba que una mujer sin hijos fuera maldecida. También uno entendía que ella no era siendo una bendición a su esposo. Esta falta de bendición resultó por una falta de intimidad sexual, o porque "Dios cerró su matriz." La verdadera inimidad en un matrimonio era esperado dar luz a fruto, el fruto de hijos. Parecido como una mujer se embaraza de su intimidad con su marido, deberemos ponernos espiritualmente embarazados debido a nuestra intimidad con el Señor. Embarazado con visión embarazado con un deseo fuerte de servirle, embarazado con algo que el Señor desea manifestar en nuestras vidas. Este embarazo espiritual finalmente dará luz a algo. Nosotros, como la Desposada de Jesucristo, llegamos a ser aquellos que darán luz a la voluntad de Dios aquí en la tierra.
Todo comienza con un paso sencillo. El mismo paso que tomó Rut. El paso de poner nuestras vidas en las manos de Dios. Esto no es igual que ser salvo. Hay muchas personas que han recibido a Jesucristo como Salvador, pero no como su Señor. Hay aun muchos en el ministerio que han decido servirle, pero no han puesto sus vidas en Sus manos. Ellos no están recibiendo las verdaderas bendiciones que Dios desea darles. ¿Y qué de ti? ¿Has puesto tu vida en Sus manos, o solamente estás siviéndole? ¿Estás permitiéndole moldearte en lo que El necesita que seas o estás intendando decirle qué eres? ¿Has progresado de la salvación, a la fe, y a la intimidad? ¿Has pasado suficiente tiempo en Su presencia a fin de ponerse espiritualmente embarazada con algo de la cual Dios quiere dar luz mediante ti? ¿O eres la Desposada de Jesucristo, o nada más estás saliendo en noviazgo con El? Sé una Rut. Tira tu vida en el oceano de Su amor y gracia. Pon tu vida en sus manos, y mira que puede hacer con ella. Embarazate espiritualmente. Sé la Desposada de Jesucristo. |
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