¿De Dónde Viene Tu Doctrina?
por Ricardo Murphy
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Hay grandes divisiones en la Iglesia hoy en día que se forman de nada más que algunas diferencias en sus doctrinas. Cada denominación, cada iglesia, e incluso cada individuo tiene una doctrina que enseña, y pone por obra. Sin embargo, no todas las doctrinas son bíblicas, ni aún son verdaderas. La palabra doctrina significa "ensenañza." Cuando vemos esta palabra en el libro de Hechos, capítulo 2, verso 42, se refiere a las ensenañzas de los apóstoles. Algunas traduciones de la biblia aun substituyen la palabra ensenañza por doctrina en este verso. Solamente porque alguien enseña algo de la biblia no significa que nosotros deberíamos de aceptarlo. Estoy seguro que Satanás ha memorizado la biblia, y que puede citar cualquier verso para que esté de acuerdo con su propósito. Sin embargo, esto no lo hace verdadero. En fin, nosotros todos somos responsables ante Dios por la doctrina que aceptamos, enseñamos y vivimos. No podemos culpar a Pastor Fulano por las ensenañzas erróneas que hemos aceptado. ¿Qué hace la buena doctrina? Nada más una cosa; que sea un claro principio bíblico. Para que sea una verdad fundamental, necesita aparecerse en ambos el Nuevo y el Antiguo Testamentos. Debemos verlo en la Ley, los Profetas, los Evangelios, y las Epístolas. No solamente deberemos verlo, sino debería ser un mandamiento a nosotros antes de que lo hagamos una doctrina. Solamente porque vemos que alguien en la biblia hizo algo, no significa que deberíamos seguir su ejemplo. La esposa de Job le dijo, "Maldice a Dios y muérete" (Job 2:9). Pero, yo creo que todos acordarán que no debemos de hacerlo. O, después que Jesús fue llevado cautivo, Judás se se ahogó (Mat 27:5). Esto no significa, obviamente, que el suicidio es un principio bíblico. A lo largo de la historia de la Iglesia, varias personas han tomado la acción de alguien, o una bendición que se menciona en la biblia, y lo volvió en ser una doctrina. Hay iglesias hoy en día, que manejan serpientes venenosas como parte de su servicio de adoración. Ellos están tomando la promesa de Dios en el libro de Marcos, capítulo 16, verso 18 y volviéndolo en doctrina. ¿Es que esto les hace correcto? Tanto como se conocierne a ellos, el resto de nosotros estamos en pecado porque no estamos manejando las sepientes mortíferas en nuestros cultos. Hay una secta falsa que se llama "La Luz del Mundo." Les encontramos hace años y hablamos a uno de sus pastores. El nos dijo, "Nosotros sabemos lo que es la buena doctrina, porque nuestro apóstol nos dice; y sabemos que nuestro apóstol es de Dios, porque él nos da buena doctrina." Esto es un perfecto ejemplo de un argumento circular. Este grupo pasa más tiempo en adorar a su "apóstol" que en adorar a Dios. Es un culto falso, y porque ellos están siguiendo su doctrina falsa, no saben el peligro de su error.
Dios es un Dios de libertad, no de esclavitud. El nunca ha sido legalístico, y nunca lo será. Nosotros, como creyentes, no tenemos ningún derecho añadir algo a la Palabra de Dios. De hecho, el libro de Apocalipsis nos dice que aquellos que añaden, serán malditos.
Cuando se fundó la Iglesia del Nuevo Testamento en el libro de Hechos, los apóstoles eran confrontado con un problema de doctrina. La mayoría de los primeros creyentes venían de las raíces judías, y eran muy legalísticos. Sin embargo, había también un groupo de creyentes griegos, que no tenían ningún transfondo en la ley. Algunos predicadores iban añadiendo a sus cargas, en enseñarles el legalismo judío. La respuesta de los apóstoles fue enviar dos de ellos a los "creyentes gentiles" con una carta diciendo:
Si los apóstoles, que habían caminado con Jesús, no vieron una necesitad ni sentían un derecho de cargar el Pueblo de Dios con una lista de reglas a poner por obrar, ¿quien somos nosotros hacerlo? No solamente esto, ¿pero qué pensamos que la gente ganará por seguir estas reglas humanas? De hecho, la Iglesia ha seguido a los judíos mejor que nosotros podemos imaginar. Mucho del legalismo por la cual Jesús reprendió a los fariseos, no era escrito en la Ley, sino lo que se incluía en la "Ley Oral." Este "Ley Oral" supuestamente fue recibido de Moisés al mismo tiempo que él recibió la ley escrita, pero Dios supuestamente le mandó de mantenerlo oral, y no escribirlo. Sin embargo, esta "Ley Oral" que nunca debería cambiar, crecio y crecio y crecio a lo largo de la historia judía, hasta el tiempo de Jesús. Se llegó a ser tan complicado, que los rabinos judíos ya no podían estar de acuerdo sobre ella. La ley oral se llegó a ser una carga mucho más grande que la ley escrita. Por ejemplo, una parte de Deuteronómio, capítulo 14, verso 21 dice: "No cocerás el cabrito en la leche de su madre.." Esto es la ley escrita. La ley oral añade que los judíos no pueden comer los productos lácteos en la misma comida con carne, porque existe una pequeña posibilidad que la leche de la madre vino de la vaca que dio su carne. Por lo tanto, a fin de no quebrar la ley escrita accidentalmente, los judíos crearon la Ley Oral para ser una adición. Pero, esta adición, no hace a nadie más santo, ni da a alguien libertad, ni da vida más abundante. Solamente sirve para crear más legalismo e impedir la gente de ver el rostro de Dios. Jesús declaró:
Cuando nosotros enseñamos por ser doctrina, los mandamientos que son nuestras interpretaciones de la voluntad de Dios, en vez de enseñar lo que la biblia claramente dice, estamos haciendo la misma cosa que hacían los judíos. Nuestra adoración a Dios es solamente un acto religioso, hecho en vano, porque nosotros hemos ignorado al Dios de los mandamientos.
Estudiemos algunos ejemplos específicos:
Es sorprenente que tantas de estas doctrinas han puesto a las mujeres en esclavitud. Puedo continuar adelante con más ejemplos, pero no deseo tomar tanto tiempo en este breve comentario. No estoy intentando decirte que lo que crees esté erróneo, solamente quiero que examines lo que crees, con una mente abierta, y asegúrate que la doctrina que tienes sea una que Dios ha establecido, no una que el mundo ha establecido. Dios no nos ha creado estar en esclavitud a ninguna doctrina, sino vivir en la libertad del Espíritu Santo, siendo guiado por El en toda verdad. ¡No permitas que una doctrina humana te robe de recibir la plenitud de entendimiento y bendiciones que Dios tiene para ti! |
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Copyright © 2005 por Ricardo Murphy, Maranatha Life. Todos derechos reservados.