Pasando Tiempo en el Desierto
por Ricardo Murphy

En la vida de cada creyente, parece haber algunos tiempos que son altos y otros que son bajos. A veces, todo anda bien, oímos de Dios, y sentimos su unción en todo lo que hacemos y decimos.

Y hay otros tiempos. Parece que Dios está muy lejos; no hay unción, no estamos oyendo de Dios, No estamos recibiendo nada de la biblia, somos secos, y no importa lo que hacemos, aparentamente no estamos satisfechos. En aquellos tiempos, es como si estuviéramos marchando por un desierto; sin agua, sin sombra, no hay ninguna planta verde, nada sino polvo y calor.

¿Acaso has sido allí? Probablemente. Si no, seguramente llegará allí, algún día.

Cuando estamos en aquel lugar, nos parece como si fuéramos la única persona en el mundo que ha sido allí. "Ninguna otra persona ha experimentado esto; soy la única." "¿Porqué esto debe pasarme a mí?"

Necesitamos comprender esta experiencia de estar en el desierto, porque como todas las cosas en la vida de un creyente, Dios tiene propósito en ello. No es un tiempo para lamentar nuestra falta de bendiciones, sino es un tiempo de bendición. Aunque acaso no parece así, Dios está haciendo cosas grandes en nuestras vidas durante aquellos tiempos cuando se siente que no está haciendo nada.


Cada ministerio que ha existido, anduvo por un tiempo en el desierto. Esto es un patrón que Dios ha establecido a través de la historia bíblica. Permítame mostrate algunos:

Abraham

Antes que Abram se puso Abraham, Dios le llevó por una experiencia en el desierto. A la fin de Génesis capítulo 11, Taré, el padre de Abraham, empezó una jornada de Ur de los caldeos a Canaán. Leyendo entre las líneas, parece que Dios le ha enviado a Canaán. Sin embargo, nunca llega entieramente a su meta. En vez de Canaán, se estáblecio a Harán.

¿Porque lo hizo? Porque para ir de Ur a Harán, sigue el Río Euphrates. Sin embargo, para ir de allí a Canaán requiere salir del río y cruzar el desierto. No estaba dispuesto ir tan lejos. Como mucha gente, solamente estaba dispuesto ir hasta un cierto punto, y no más. En vez de ir a la "tierra que mana leche y míel" (Ex 3:8, 17; 13:5; 33:3) y recibir cada una de las bendiciones que Dios tenía por él, se muere sin completar su meta.

Cuando Teré muere, entonces Dios habla a Abram, enviándole a Canaán (Gén 12:1). Comienza su jornada al cruzar el río y entrar al desierto. Pero, ésto no era el inicio de su experiencia en el desierto. Me imagino que su desierto empezó cuando su padre paró en Harán.

No es hasta que muchos años después que vemos el fruto de aquel tiempo en el desierto florecer en la vida de Abraham. Especificamente, vemos aquel fruto cuando Dios le manda ofrecer su único hijo, Isaac sobre el altar en Génesis 22.

Moisés

Los judíos consideran Moisés ser su más grande líder y profeta. Aún él también experimentó un tiempo en el desierto antes de empezar su mínisterio

Si examinamos la parte temprano en la vida de Moisés, descubrimos que fue criado en el palacio de Faraón, como un príncipe sobre Egipcio. A la edad de 40 años, descubrío su heredad judía, rendió su derecho como príncipe y huyó de Egipcio. Al otro lado del yermo, en Madián, Moisés pasó los próximos 40 años como pastor, antes de que Dios le llamó a ser liberado de su gente.

Moisés paso los primeros 40 años de su vida aprendiendo como ser un rey y un dios, y los próximos 40 años aprendiendo como ser un líder y un siervo de Dios. Esto probablemente fue una de las más grandes experiencias en el yermo en todo la historia del mundo.

La próxima vez que tú te sientes como quejar por estar en el desierto, recuerda a Moisés. Por lo menos, no estás pasando 40 años con unas ovejas...

Israel

Aunque Israel no es indivíduo, sino una nación, siento que vale la pena mencionarlo aquí. Como una gente, la nación de Israel tenía un llamado de Dios para ser su testigo en el mundo. Antes de que podía llegar a ser aquel testigo, el les llevó por el desierto.

Los cuarenta años que Israel pasó en el desierto no fue únicamente un castigo por aquellos que no creyeron; también fue una experiencia educacional para la nación de Israel. Si escundrinamos las varias paradas que hicieron por el camino, cada uno tenía una lección a aprender por ellos. Si tomamos una apreciación global de estas lecciones, vemos un progreso de aprendizaje y preparación.

Jesús

Aún Jesús camíno por una experiencia en el desierto  antes de entrar en su ministerio. Después que fue bautizado por Juan, el Espíritu Santo lo llevó al desierto por cuarenta días. (Mat 4:1; Mar 1:12; Lc 4:1).

¿Si Jesús tenía que tener una experiencia en el desierto , porque pensamos que no necesitamos lo mísmo? Jesús pasó aquel tiempo en ayuno y oracion profunda, siendo preparado y transformado por el Espíritu Santo de un carpintero a un ministro (fue siempre el Hijo de Dios, pero antes de este punto en tiempo, no había ministrado como el Hijo de Dios).

Fíjate por lo tanto, que cuando Jesucristo salió de aquella experiencia en el desierto estaba dispuesto para ministrar en el poder y la unción del Espíritu Santo.

Pablo

De hecho, Pablo fue a través de más de una experiencia en el desierto . Su primera era corta, imediatamente después de su experiencia en el camino a Damasco. Hechos capítulo 9 nos cuenta que después de que Jesús habló a Pablo este día, que el pasó tres días sin su vista, orando al Señor. Durante aquel tiempo, Dios estaba desarrolando el proceso de cambio que había comenzado en el corazón de Pablo en aquel carretera.

Immediatamente después de recobrar su vista, Pablo empezó a predicar con audacia por el Señor. Pero entonces, vemos que hay un período de tres años en el cual Pablo está en una experiencia de yermo aún más grande que antes. El Espíritu Santo lo llevo fuera de la vista pública para enseñarle.

Finalmente, podemos examinar el tiempo que fue encarcelado como otra experiencia en el desierto.

En cada uno de estos tiempos, el Espíritu Santo estaba obrando en Pablo para cambiarle y capacitarle para la próxima etapa de su mínisterío. Esto es el propósito de una experiencia en el desierto.


Bien, pues. Tenemos unos ejemplos biblicos de gente yendo por el desierto. ¿Pero, cómo es que ésto aplica a mí? ¿Qué exactamente está haciendo Dios en mí durante aquél tiempo seco?

Los afligidos y los necesitados buscan agua, pero no la hay, su lengua está reseca de sed. Yo, el Señor, les responderé, yo, el Dios de Israel, no los abandonaré. Abriré ríos en las alturas desoladas, y manantiales en medio de los valles; transformaré el yermo en estanque de aguas, y la tierra seca en manantiales. Pondré en los yermos el cedro, la acacia, el mirto y el olivo; pondré en el yermo el ciprés, junto con el olmo y el boj, para que vean y entiendan, consideren y comprendan a una que la mano del Señor ha hecho esto, que el Santo de Israel lo ha creado.

Isa 41:17-20

Hallamos un indicio por saber lo que Dios hace durante el tiempo de desierto  en los siguientes versos del profeta Isaias. Dios me dio este pasaje de Escritura en 1990, cuando yo estaba yendo por una experiencia de desierto. Por examinarlo bien profundamente, el me mostró lo que estaba haciendo en mi propia vida durante un tiempo cuando yo pensaba que nada estaba pasando. Iqual que con mucha profecía, la lección está dentro de la representación escrita, en una forma que no pueda ser bien evidente.

La clave para endender muchas de las imágines que están escritos en la profecía es recordar que Dios no se concerne con el físico, sino con el espiritual. Cada cosa habla de una verdad espiritual, pero lo hace por describir cosas en la esfera física. Necesitamos aprender el simbolismo que Dios usa, a fin de ver la verdad espiritual que está siendo descrita.

Muchas veces, la biblia nos define estos símbolos. Un símbolo bien conocido es el aceite. Por toda la biblia, se usa el aceite como simbólico del poder y la unción del Espíritu Santo.

Pues, fijémosnos a estos versos, porque hablan del desierto, y veamos lo que pueden mostrarnos a cerca de la obra del Espíritu Santo durante nuestras experiencias en el desierto.

El primer versículo, Isaías 41:17, describe muy bien la condición de una persona en el desierto, especialmente la frase "su lengua está reseca de sed." Jesucristo dijo en el sermón sobre el monte, "Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, pues ellos serán saciados" (Mat 5:6). Aquel hambre y sed es la condición del corazón de alguien que quiere más de Dios. Esto es la condición precisa de una persona que está en el desierto. Fíjate que Jesús dice: "ellos serán saciados." Esto es una cosa importante que demos guardar en mente durante la experiencia en el desierto. Jesuscristo, su mismo, nos promete que seremos saciados.

Entonces, en versículo18, el Señor comienza a hablar sobre como aquellas personas sedientas serán saciadas. Dice: "Abriré ríos en las alturas desoladas, y manantiales en medio de los valles; transformaré el yermo en estánque de aguas, y la tierra seca en manantiales." Hay cuatro aguas aqui, indicando cuatro cosas diferentes que Dios está haciendo.

Estas primeras cosas que Dios dice que hará, todas tratan de agua. En el simbolismo bíblico, agua siempre representa la Palabra de Dios. Pués, las primeras cosas que Dios hará serán envolucradas con la biblia.

Observamos cuatro aguas diferentes aqui; ríos, manatieles, estanques, y fuentes. No pienso que Dios hubiera mencionado cuatro cosas diferentes si cada una sigificó lo mísmo. Por lo tanto, hay cuatro cosas diferentes que se tratan de lo que la Palabra de Dios efectúa en nosotros durante esta experiencia de desierto.

Ríos

La más obvia realidad sobre los ríos es que mueven. Precisamente como es la Palabra de Dios, no son estancados, son activos, fluyan a otros lugares, hacen cosas, y proveen poder. Cuando miramos a la biblia como solamente ser un libro seco, estancado, lleno de mandamientos de Dios, ella no puede hacer nada por nuestras vidas. Pero, cuando la miramos como una Palabra activa, llena del poder de Dios, entonces puede empezar a capacitarnos hacer su volundad.

Así, la primera cosa que vemos que Dios hace en nosotros es darnos un entendimiento del poder de su Palabra, no solamente para el pasado, sino para el presente y futuro también. Nuestro Dios desea mostrar su poder a nuestro favor (2 Cron 16:9), pero él ha escogido limitarse a obrar por vehículo de nuestra fe y nuestras oraciones.

"Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar Su poder a favor de los que tienen aquellos cuyo corazón es completamente suyo."

2 Cron 16:9

Como creyentes, tenemos que aprender como aplicar la Palabra de Dios a cualquier situación dada. En un sentido, la biblia es como una vitrina llena de medicinas. Cada uno es poderoso y eficaz para una situación o necesitad específica, pero ellos tienen que ser aplicados al problema apropiado. También, cada versículo de la biblia es poderoso y eficaz cuando está usado por la situación apropriada. Pero, si echamos cualquier versiculo a una situación, no logramos nada. Necesitamos saber los textos adecuados a usar para las situaciones apropriadas a los tiempos correctos.

Dios desea que aprendamos a aplicar su Palabra al mundo alrededor de nosotros. No solamente predicarla a la gente, sino declararles la verdad como si fuéramos luces a la oscuridad. Podemos mover las montañas con un grano de mostaza de nuestra fe, cuando somos fortalecidos por el Espíritu de Dios y su Palabra.

El otro lugar donde vemos los ríos que son descritos en la biblia es en el Río de Agua de Vida (Apoc22:1) que fluye del trono de Dios. íjate que refiere otra vez a las aguas. Podemos llamarlo también el Río de la Palabra de Dios que Trae Vida. La Palabra de Dios trae vida a todos aquellos que le encuentran.

Mientras aprendemos a aplicar la Palabra de Dios en una circunstancia, también aprendemos como traer vida en las mismas circunstancias. Cada vez que declaramos la Palabra, estamos declarando vida; traendo vida a aquellos que la necesitan.

Jesús dijo que ríos de agua viva correrán del interior de los creyentes. (Jua 7:38) ¿Como sucederá esto así? Sucederá cuando estamos tan llenos con la Palabra de Dios que cuando entramos a una circunstancia, la Palabra correrá de nuestras bocas. No solamente cualquier texto, sino la Palabra viviente para llevar vida a aquella circunstancia.

Manatiales

Cuando pensamos de las manatiales, otra vez pensamos de unas aguas vivas y activas. ¡Pero, esta vez, la agua no fluye; literalmente mueve con tanta fuerza que puede subir altamente en el aire! En lo natural, el crear una manatial requiere mucha presión. ¡Es necesario poner la agua bajo tanta presión al punto cuando debe escapar poderosamente de una pequeña agujero, el único lugar posible!

De la misma manera, la Palabra debe funcionar en nuestras vidas. Como mencioné anteriomente acerca de los ríos, que la Palabra debe provenir de nuestras vidas como una fuerza activa, cambiando el mundo a nuestro alrededor. Aquí, se ve un retrato de nuestros corazones tan saturados con la biblia que no podemos encerrarla. Al inicio de cualquier apuro, no importa tan pequeño sea, la Palabra de Dios explota de nosotros por el único agujero posible, nuestras bocas. No sale en goteos tampoco, sino en una manera fuerte, directa y poderosamente que dispara directamente al corazón del problema y trae la Palabra diectamente a la raíz.

Esto es bien espectacular en operación. ¡En vez de orar de manera seca y aburrida por los enfermos, la gente que están saturadas con la Palabra de Dios se levantan para orar una oración no tradicional, sino llena de textos de las Escrituras, y tratando con el problema de tal manera que no da a satanás ninguna opción sino de huir!

Las manatiales son estupendas a observar. También es un creyente ministrando a la gente cuando está tan saturado con la Palabra de Dios que no puede encerrarla. Sus mensages contienen vida, no son solamente teología. Sus oraciones traen cambios, no solamente buenos sentimientos, y su vida brilla con la presencia de Dios.

Estanques

Un estanque es un lugar donde se guarda la agua.de diferente moda que un río o una manatial, un estanque es tranquilo y callado. La agua en un estanque es tranquilo y callado también. Espera su oportunidad para mudarse a un río. Esto no es una parte activa de la biblia en nuestras vidas, sino atesorarla para una necesidad en el futuro.

Para que sea eficaz, un estanque debe ser profundo. Un grande lago bajo perderá mucha agua a la evaporación, debido a la grande area de su superficie. Pero un pequeño lago de poca profundidad retendrá su agua, perdiendo muy poca a la evaporación.

Dios desea crear una profundidad de su Palabra dentro de nuestros corazones durante la experiencia en el yermo. No un entendimiento superficial o bajo que cualquier persona puede sacar de los libros, sino un entendimíento y revelación profunda de áreas específicas de la biblia.

Estas revelaciones pueden y probablemente serán diferentes por cada y todo creyente, debido a su llamado y ministerio individual. Esto es porque son algo que no podemos sacar de libros y comentarios cristianos. Para tener este tipo de profundidad requiere que recibimos la ensenañza directamente del maestro lo mejor de todo tiempo, el Espíritu Santo. Como indivíduos en el yermo, debemos excavar en la Palabara de Dios, siguiendo la guía del Espíritu Santo, para buscar aquellas cosas que los demás descuidan. Necesitamos preguntar preguntas, pués buscar las repuestas. No te preocupes, el Espíritu Santo tiene la repuesta a cualquier pregunta que tienes.

Otra cosa que necesita un estanque es un relleno constante de agua. Los estanques no mueven, no hay ninguna agua nueva que les entra, y tiendan llegar a ser lugares estancados de muerte, en vez de lugares vibrantes de vida. Un creyente que depende sobre la Palabra almanecida en sus corazones y mentes, sin buscar nueva revelación y entendimiento, será estancado también. En vez de ser lleno de la vida que proviene de la Palabra, será lleno de tradición, legalismo y hipocrasia.

Fuentes

Las fuentes son aguas limpias que burbujean del subsuelo. Esta agua es usualmente más pura que la agua de los lagos, ríos y estánques. Si alguien vive en el desierto, consiguen la agua para vivir de las fuentes, porque está constantamente renovada y purificada.

Esto es la Palabra que te sostiene a través de la experiencia de desierto. Aunque a veces parece que mueras por falta de la presencia de Dios y por su Palabra. Verdaderamente, Dios está constantamente proviendo por cada de tus necesitades. Acaso no parece que haya mucho, y realmente no haya suficiente para cultivar un jardín, pero si hay suficiente para seguir adelante.


Fíjate que es Dios quien lleva estas aguas a nuestras vidas. El enfoque no es sobre nosotros, sino como todo lo demás, el énfasis es sobre El. Sí, tenemos nuestra parte en la obra, pero no podemos hacerla solos. Nuestra parte es saturarnos con la Palabra de Dios, oración, y ser dispuesto a recibir. Su parte es traer la vida que proviene de esta agua.

Después de las cuatro aguas, la próxima cosa que vemos mencionada es los siete tipos de árboles. En versículo 19, Dios dice por Isaías: "Pondré en los yermos el cedro, la acacia, el mírto y el olivo; pondré en el yermo el ciprés, junto con el olmo y el bo" (Isa 41:19).

En la profecia bíblica, los árboles son símbolos de crecimiento y frotaleza. El olivo es siempre usado para simbolizar Israel, pero ésto no va en contra de este simbolismo general, sino muestra que Dios se interesa en el crecimiento y la fortaleza de Israel.

Interesantemente, la madera simboliza el cuerpo humano. Pués, de cierta manera, hay un énfasis doble sobre el uso de los árboles para mostrar lo que Dios hace en el desierto.

Fíjate que hay siete árboles mencionados. Siete es el número de cumplimiento perfecto. Dios declara que hara una obra perfect y completa de crecimíento en el desierto, que traerá fortaleza en la vida de un creyente. Cada uno de los siete árboles habla de una área diferente en la vida de un creyente, en la cual Dios está trayendo crecimiento y perfección.

El Cedro

El cedro produce una hermosa madera aromática que rechaza las polillas. Por esta razón, ha sido usado hace siglos para hacer cófres y armarios para almanecer la ropa, especialmente la ropa de lana.

Jesús dijo que las polillas simbolizan la destrucción y la corrupción (Mat 6:19; Luc 12:33). Pués, la primera cosa que Dios crece y esfuerza en nosotros durante la experiencia en el desierto  es una confianza en el, en la cual nuestra fe no faltará.

Hay demasiados creyentes que retroceden en su camíno con el Señor porque su fe no está sólida y firme. Poseen un conocimiento mental de Dios, pero no están bastante fondados en su relación con el, y se ponen tíbios. En la iglesia ellos parecen bien, pero cuando están en sus hogares y trabajos, el Señor está muy lejos de sus pensamientos. Verdaderamente, son "cristianos domínicales."

El autor del libro de Hebreos lo explicó asi, "Y sin fe es imposible agradar a Dios" (Heb 11:6). La fe verdadera es inquebrantable: la fe verdadera no se vacila; la fe verdadera es lo que te lleva a través de los tiempos duros. La fe no es para sacarte de problemas; es llevarte a través de ellos victoriosamente.

El cedro ha sido usado por mucho tiempo por causa de su hermosa olor y textura. Cuando caminamos por fe en nuestro Dios, llegamos a ser un perfume hermoso a el, también.

La Acacia

La acacia es muy especial entre todos los árboles. De todos, es el único que no se pudre. Si se planta la madera de cualquier otro árbol en la tierra, con bastante tiempo, se pudrirá.  Sin embargo, si se planta la madera de la acacia en la tierra, no la afecta el clima ni la tierra; permanecerá.

Acaso, ésto es la razón porque Dios escogió la acacia para la madera para hacer los artículos, los postes, tablas de madera del tabernáculo de Moisés. Esta calidad no solamente proveerá un tabernáculo que durará mucho tiempo, sino también proveer un ejemplo de Jesucristo; la carne humana sin la habilidad ser destruido por la corumpción de pecado.

Como creyentes, Dios desea que vivamos nuestras vidas santos y sin pecado. La palabra "santo" significa estar separado. ¿Separado de que? Del pecado del mundo. No quiere cualquier oportunidad por el pecado entrarnos y causar putrefacción.

Otra cosa que Dios crece en nosotros durante una experiencia en el desierto, es la santidad. Esto no es algo que pasa en un día, puesto que requiere un cambio en nuestra caracter básica, nuestros deseos y aún nuestros pensamientos. Necesitamos permitir que el Espíritu Santo "asear y limpiar la casa" en nuestros corazones y mentes, removiendo las suciedades del mundo, y haciendo lugar para aquellas cosas que Dios desea plantar en nosotros.

El Mirto

El mirto es un árbol aromático, que se usa en hacer algúnos tipos de perfumes. Está conocido por ambos su buen olor y por su hermosura. Pero una de las cosas que pocas personas saben es que un mirto puede enviar unas raices profundas en la tierra en busca de agua. Puede hallar agua donde otrso árboles no pueden.

Dentro de nuestras vidas, Dios desea que enviemos nuestras raices profundamente y fuertemente en su Palabra. Quiere que tomemos nutrición espíritual de los tesoros que ha escrito allí por nosotros. Muchos creyentes están bien gordos por fuera, pero si fuera posible mirar sus espíritus, pensaremos que definitivamente están moriendo por falta de nutrición. Nuestros seres espírituales necesitan ser alimentados. De hecho, si el Señor verdaderamente toma primer lugar en nuestras vidas, nuestros espíritus necesitan más alimentación que requieren nuestros cuerpos.

En el tabernáculo de Moisés, había un altar de incienso dentro del lugar santo. Sobre esta altar, quemaba incienso especial a Dios el Padre a los cultos de manaña y noche. Este incienso representaba las oraciones y la adoración de la gente.

Una persona que es sólidamente profundizada en la Palabra y en su vida de oración llegará a ser un olor dulce, un perfume maravilloso para el Señor. Como el mirto, nosotros también necesitamos enviar nuestra raices profundo en busca de alimento en la agua de la Palabra. De nuestro entendimiento de quien es Dios, y tan grandes han sido sus obras, crecerá un deseo para orar y adorar ante el, enviándole un incienso al cielo.

El Olivo

Como mencioné anteríormente, el aceite en la biblia es simbólioco del poder de la unción del Espíritu Santo en nuestras vidas. Aunque podemos recibir el aceite de muchos lugares, en Israel, ellos reciben su aceite del olivo.

Una de las más grandes necesitades de los incrédulos en el mundo hoy día, es la necesitad de ver manifestado el poder de Dios. Cada día, hay gente que se vuelven a ser envolucrados en el occulto, horóscopos, brujeria y satanismo en busca de verdadero poder espíritual. Y aqui estamos, la Iglesia del único y verdadero Dios, y no somos dispuestos para usar el poder que ya nos ha dado.

Es evidente de las Escrituras, especialmente en los evangelios y el libro de Hechos, que el método favorito de Dios de evangelizar es con demonstraciones de su poder. Pero, tantas veces sucede que mientras ellos están buscando su poder, estamos tradando de darles doctrina. Ellos vienen en busca de sanidad, y les damos el pan rancio de ayer, en vez de la maná de hoy.

Durante el tiempo de desierto, hay una obra escondida de edificar más unción en nuestras vidas. De hecho, no es tanto añadir unción, sino añadir a nuestra abilidad para apropriarla. Dios ya ha provisto toda la unción que necesitaremos. Simplemente, tenemos que situarnos en un lugar en el cual podemos apropiarla.

El Ciprés

El ciprés es un árbol que crece en áreas de marismas. Frecuentamente, se ve los ciprés con sus estructuras de raices comenzando a crecer del tronco fuera y sobre el nivel de agua. Esta estructura compleja de raices permita que el ciprés sea firme si hay pleamar y cuando hay bajamar; si hace buen tiempo o mal tiempo. No importa, el ciprés puede estar en la agua, inalterable por la agua que se arremolina por tadas partes.

Frecuentamente, somos agitados y conmovidos por los eventos que suceden en nuestro alrededor. Malas cosas suceden y nuestra fondación está conmovida. ¡Aún peor, pasan buenas cosas y olvidamos donde está nuestra fondación!

Necesitamos tener nustras raices firmamente fundadas en nuestra relación con Dios para que las tormentas de vida no pueden estorbarnos. Jesús recontó una parábola acerca de dos hombres que construyeron sus casas (Mat 7:24-27; Luc 6:46-49). Uno edificó la suya sobre la arena, y el otro sobre una gran roca. Cuando vino la tormenta, la casa sobre la arena cayó, pera la casa sobre la roca no se cayó. ¿Qué es la roca de esta parábola? Por supuesto, es Jesucristo, su mísmo.

No es suficiente solamente confesar Jesucristo como Salvador, necesitamos permitirle llegar a ser Señor de nuestras vidas, y hacerle nuestro mejor amigo. Es únicamente mediante una relación sólida con el Señor que podamos superar las tormentas de la vida sin caer.

Durante el tiempo en el desierto, frecentamente volvemos al Señor en una manera mucho más profunda que hubiéramos podido antes. A pesar de que sentimos que el sea muy lejos de nosotros, verdaderamente está mucho más cerca que podemos imaginar. En nuestra desesperación por más de el, construimos una relación que puede servirnos muy bien cuando salimos del yermo.

El Olmo (Pino)

El olmo también está conocido en inglés como el árbol que está siempre verde (evergreen), porque sus hojas nunca se ponen marrón y caen a la tierra. Cuando la mayoria de árboles "mueren" en el otoño y se revivican en la primavera, el pino está viviente y vibrante por todo el año.

Una de las señnales en la vida de un creyente maduro es que está viviente y en actividad todo el tiempo. No tiene períodos de retroceder espíritualmente, cuando parece que "muere"a su relación intima con Dios. Al contrario, constantamente está enamorado con el, serviéndole y adorándole con gozo.

Una vez que aprendemos a conocer Dios en la sequedad del desierto, podemos mejor conocerle en cualquier circunstancia que enfrentamos. Exactamente como el ciprés puede sobrevivir las tormentas, como el olmo puede sobrevivir el calor y el frío. Mientras aprendemos a quedarnos con el Señor durante las tormentas y los problemas de vida, también nosotros debemos aprender a estar firme con el, aún si estamos con gente apasionadas para con el, o aquellas que le odian tanto que pueden cambiar la atmósfera a un"invierno espíritual."

El Boj

El boj, o en inglés "árbol de cajas," es un árbol comun y sencillo que es muy útil. Este árbol a suplido madera por un surtido amplio de cajas de madera (de donde recibe su nombre) a muebles y aún cometas para niños. Más de todo este árbol es conocido por su enorme utilidad.

Dios desea usarnos para avancar su Reino. El tiene un propósito en la vida de toda y cada creyente. Míientras que estamos madurados por el proceso del desierto, crecemos en utilidad al Señor. Un creyente que ha pasado por el otro lado del desierto es capaz hacer mucho más que podía hacer cuando lo entró.


Nota la gran variedad de cosas que Dios quiere crecer y fortalecer en nuestras vidas durante la experiencia en el desierto. Como dije antes, a pesar de que no parece así, este tiempo es un tiempo de grandes bendiciones a un creyente.

Hay otra cosa sorprenante acerca de estos árboles - es su enorme variedad. Cada tipo de árbol que Dios escogió poner en esta lista es sin igual en su comportamiento, su apariencia, y más de todo, en su ambiente. Nunca se encuentra los ciprés y los bojes creciendo juntos, ni los olmos (pinos) con las acacias. Pero, en estos versos, Dios dice que crecerán juntos.

Muchas veces, tratamos poner límites en lo que Dios puede hacer y lo que no puede hacer en nuestras vidas. Estamos limitados por nuestro entendimiento humano y tendamos olvidar que sus caminos son más altos que nuestros caminos (Isa 55:9). Nuestro Dios ama hacer cosas que nosotros pensamos que son imposibles. Aunque algunas de estas carecterísticas pueden parecer contradictorios o imposibles, nuestro Dios es más que competente hacerlas transcurrir.

Me encanta como termina este pasaje de Escritura. Dice: "para que vean y entiendan, consideren y comprendan a una que la mano del Señor ha hecho esto, que el Santo de Israel lo ha creado" (Isa 41:20). Como creyentes, somos llamados a ser testigos por El. Entendamos correctamente, la biblia no nos manda testificar por el, sino ser testigos por el. Es entieramente diferente de solamente testificando. Ser testigo requiere vivir la vida que Jesucristo quiere que vivamos delante del mundo.

Francisco de Assisi dijo, "Predicad el evangelio en todo el mundo... y si necesario usad palabras." La verdadera predicación de nuestras vidas no es las palabras que usamos, sino la vida que vivimos. Es por el desierto que  aprendemos como mejor vivir aquella vida.


Pues, nos quedamos una pregunta final. ¿Si debo andar por está experience en el desierto por Dios, que debo hacer mientras estoy allí?

Es una buena pregunta, y hay una repuesta sencilla. Más que cualquier otra cosa, un creyente en el desierto necesita sumergirse en la Palabra de Dios. La más revelación y sabiduría que podamos capturar durante este tiempo, lo más poderoso podamos ser como instrumento en las manos de Dios cuando salgamos al otro lado.

No sé desanimado, cuando viene el desierto para saludarte, extiende las manos y enbrácelo. Sé que es en el desierto que verdaderamente encontrarás a Jesús esperándote.

Que Dios te bendiga ricamente

Copyright © 2002 por Richard A. Murphy,  Maranatha Life  Todos derechos reservados.