Como Tratar Con Crisis en Tu
Vida
por Ricardo Murphy
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De todos los eventos en la vida, se puede saber claramente que nos enfrentarmos con problemas. Hay un dicho que habla concernante el hecho de que las únicas cosas que podemos saber de seguro son la muerte y los impuestos. Probablamente, la única razón porque son tan seguros es que la mayoría de las personas consideran estos dos ser problemas. Los problemas vienen en varios tamaños y formas; unos son pequeñitos, otros son grandísimos. Unos son buenos segun la política, otros son malos según la biblia. Conocemos como tratar con algunos, pero hay otros que nos dejan asombrados. Desfortunadamente, no podemos ir de compras por nuestros problemas. No podemos escoger aquellos que recibimos y aquellos que dejamos. De hecho, ellos que nos dan la más dificultad y energia son aquellos que más bien no quieren enfrentar. En vez de escoger los problemas, es casi como los problemas escogen a nosotros. El asunto no es si enfrentaremos los problemas, o si enfrentaremos ciertos tipos de problemas, sino ¿qué haremos en medio de los problemas? Es en medio de nuestros problemas que discernimos la diferencia entre un verdadero varón de Dios, y alguien que únicamente asiste a una iglesia. Lo que rebosa de una persona en aquel tiempo demuestra lo que hay dentro de su espíritu. Porque de la abundancia del corazón habla la boca. Tomamos un momento para examinar la vida de Rey David, antes de que fuera el rey. Este evento, que está en 1 Samuel, capítulos 29 y 30, sucedió mientras que Saulo era el rey, y David estaba escondiéndose. Porque Rey Saulo quería matar a David, estaba habitando fuera de Israel, entre sus enemigos, los filisteos. También con él, por alguna razón o otra, habían 600 otros desterrados de Israel, y sus familias. Juntos vivían en un pueblo llamado Ziclag. En capítulo 29 de 1 Samuel, los filisteos iban a guerear contra Israel. Porque David y sus hombres estaban habitando entre ellos, ellos se fueron a juntarse con los filisteos, como parte de su ejército. Pero, los príncipes de los filisteos no se sintieron cómodos con ésto, y pensaron y dijeron que David acaso podía cambiar de lados durante la batalla, y así ganar el favor de Rey Saulo. Debido a ésto, el rey pidió que David y sus hombres regresaron a su propio pueblo. Es en este punto que vamos a leer, en el inicio de capítulo 30:
Pues, yo sé que todos enfrentan a varios problemas. Pero, personalmente no conozco a nadie que ha enfrentado una situación tan grave como ésta de David. Su casa fue destruida por fuego, sus esposas y hijos fueron llevados como esclavos, su ganado fue llevado, también todas sus riquezas: todo al mismo tiempo. Suena un poco como lo que enfrentó Job. Así, por el momento, ponte en los zapatos de David. ¿Qué vas a hacer? Por decir la verdad, sentado mientras estás leyendo ésto, imagino que alcanzarás una tremenda repuesta espiritual. Pero, cuando está pasando a tí, no es tan fácil. Es siempre bastante sencillo estar espiritual al sentarse y examinar la situación de otra persona, porque se puede tomar una perspectiva apartada, objetiva. Pero, cuando es tu propia crisis, serás más emocional, y las repuestas espirituales no vienen con facilidad. La gente que consideramos ser unos gigantes espirituales pueden ser abatida en un momento por una crisis en sus vidas. En muchos casos, la última cosa que alguien quiere escuchar dentro de una crisis es una repuesta espiritual. Cuando estamos sufriendo, todo lo que queremos es algo para quitar el dolor. Sentimos como decir, "Dame algo para quitar mi dolor; podemos platicar más tarde concernante asuntos espirituales." David y sus hombres reacionaron como nosotros hubieron reacionado también. La biblia dice que "Entonces David y la gente que estaba con él alzaron su voz y lloraron, hasta que no les quedaron fuerzas para llorar" (1 Sam 30:4). Es una reacción típica, y de veras no puedo decir que yo les culpo en alguna manera.
Permíteme darte un secreto que el Señor me mostró. Cuando surge una crisis o problema, ¡cierra la boca! ¿Porqué? Porque las primeras palabras que salen de nuestras bocas usualmente no son las cosas que queremos que salgen. Si cierras la boca, no puedes decir algo malo. ¿Cuánto tiempo se debe guardar la boca cerrada? Guárdala cerrada hasta que sea seguro abrirla sin peligro espiritual. No sé cuanto tiempo tendrá; acaso dos segundos, dos minutos o dos días. Pero, no importa que prolongando sea el tiempo, ¡guárdala cerrada! No la abras hasta que sea listo decir la cosa correcta.
¿Cuál es la cosa correcta decir? La cosa correcta es las palabras,
oraciones y declaraciones de fe que capacitará a Dios mover a tu favor.
Muchas veces, no recibimos una repuesta a nuestras oraciones porque nos
derrotamos con nuestras propias palabras.
Muchas veces, los creyentes no reciben las repuestas a sus oraciones debido a sus palabras. Ellos van a su lugar de oración y oran buenas palabras de fe, hacen tremendas declaraciones, y esperan que Dios mueva. Pero cuando salen de su closet de oración, empiezan a hablar el opuesto de lo que acaban de orar. Niegan sus propias palabras de fe con sus palabras de incredulidad. En el décimo capítulo del libro de Daniel, encontramos a Daniel buscando una repuesta del Señor. Dice que ayunó y oro por 21 dias (ver 2-3). Por fin, al final de aquel ayuno, un ángel del Señor vino con la repuesta. No era que Dios esperó por tanto tiempo antes de enviarle la repuesta, sino que tomó tanto tiempo para que la repuesta le llegará.
Dios envió a Daniel su repuesta de inmediato. Pero el ángel tenía a luchar contra el príncipe de Persia, un gobernante demónico. Continuó a batallar 21 días hasta que vino uno de los arcángeles, Miguel, para ayudarle. ¿Qué piensas hubiera sucedido si Daniel no había continuado orando todo aquel tiempo? ¿Qué hubiera sucedido si había orado una oración rápida en su closet de oración, pués salió, miró a su alrededor y dijo, "¿Pués, supongo que Dios no va a contestarme.? ¿Piensas que hubiera recibido su respuesta? Estoy bien seguro que no hubiera recibido su repuesta. Fue la oración continada de Daniel que permitió o capacitó aquel ángel traer su repuesta. Esto es como lo veo yo. Cuando oramos y pedimos a Dios para algo, instantaneamente el envía a un angel con nuestra respuesta. Mientras que continuamos a esperar en fe, aquel ángel hace todo lo que puede para traernos la repuesta. Luchando por las hordas demónicas en el segundo cielo. Pero, cuando hacemos una confesión negativa sobre aquel asunto, el ángel tiene que dar una vuelta y regresar al cielo. Probablamente, hay muchos ángeles muy frustrados. Son los ángeles que han sido mandados a traernos respuestas, bendiciones, sanidades... Pero, a causa de nuestras palabras, continuamos enviándoles al cielo. Pués, al orar de nuevo, ellos empiezan una vez mas en la jornada a traernos la respuesta. Por supuesto, ésto solamente dura hasta que el momento cuando hacemos otra confesión negativa. Unos de aquellos ángeles frustrados probablemente han empezado en la misma jornada docenas o aún cientos de veces. En una situación de crisis, cuida tus palabras.
Regresamos ahora a la situación de David. Yo puedo envisionarle sentado en media de la cascote de su casa. Todo que había trabajado a obtener había sido destruido. Su papel con el rey está perdido, su casa está destruida, su familia no está, las riquezas y el ganada que ha acumulado también han sido llevado. Acaso el excava un poco por la cascote, mirando para ver si los amalecitas habían dejado algo. Pero, más de todo, se siente y llora. Alrededor de él, los otros destierros están sentados en la cascote también. Cada uno se enfrenta con exactamente la misma situación como es David… todo perdido; todo destruido. Todos ellos lloran con la angustia de la situación. Entonces, encima de todas los otros problemas, cuando parece que nada mas podía ir malo, la situación empeoró por David.
La segunda cosa que la mayoria de nosotros hacen en una situación de crisis es buscar a alguien para culpar. No importa cual sea el problema; no puede ser nuestra propia culpa. Alguien debe tomar la culpabildad por nosotros. Aprendemos este truco de Adán. ¿Recuerdas en Génesis capítulo tres, cuando cayó en pecado? Dios vino caminando en el huerto para hablar con Adán (Gen 3:8). Porque Adán había pecado, se escondió de Dios. Dios, quien por supuesto supo lo que hizo Adán, le preguntó sobre ésto.
Permítame darte mi traducción bastante liberal, parafraseada de lo que respondió Adán en verso doce. Prefiero poner su respuesto en español mas moderno.
Como humanos, tenemos un problema con el tener responsabilidad por nuestras acciones. Siempre buscamos alguien para culpar. Especialmente en una situación como aquella que enfrentaba David. De alguna manera o otra, tendemos a pensar que culpar a alguien otro nos haremos sentir mejor. Pués, aquí está David, en la cascote de su casa, llorando como los otros, y por el camino que viene un amigo para relatarle lo que los otros están diciendo sobre él. Después de todo, él fue su líder. ¿Quién podía ser mejor a culpar que su líder? ¡Si es la culpa de alguien, debe ser la suya! Esto es precisamente como la gente culpa a su pastor hoy día para todos los problemas. No diezman, entonces culpan el pastor por sus problemas financiales. No instruyen a sus hijos ser piadosos, entonces culpan al pastor porque sus hijos están envolucrados en las drogas, alcohol, o el sexo. "Después de todo," dicen a sus mismos, "si el pastor había instruido bien a nuestros hijos, no serían haciendo estas cosas." Es bien sorprenante como olvidamos la realidad que el pastor solamente tiene una hora por semana para enseñar nuestros hijos, mientras que nosotros como padres, tienen la semana entera.
Me encanta la última frase en el sexto verso. Es aquí que se puede distinguir la diferencia entre un creyente que es vencedor y una persona que solamente va a la iglesia.
Todos alrededor de David están llorando y "David se fortaleza en el Señor, su Dios." Esto es un tremendo secreto de la vida cristiana. Cuando nosotros, como David, aprenden a fortalecernos en el Señor, nada podrá deternernos. Pués, la pregunta es, ¿cómo se animó David en el Señor? La biblia no contesta directamente a aquella pregunta; por lo menos, no aquí. Pero la biblia sí, nos dice mucho concernante su vida. Pués, si miramos a la vida de David, debemos encontrar como se animó en el Señor. Más de todo, la biblia nos dice que David era un adorador. Más de un tercer de los Salmos (el libro de adoración en la biblia) están atribuídos a David. La primera cosa que dice la biblia acerca de David, después de que fue ungido por Samuel, es que fue llamado a la corte de Rey Saulo para cantar cuando el rey estaba siendo oprimido por un espíritu maligno (1 Sam 16:18-19). En aquel tiempo, ya tenía la reputación de ser un adorador. Personalmete, puedo ver a David mientras que se sentía en su casa destruida. Sí, lloró por un ratito, pero no pienso por mucho tiempo. Entonces él levantó sus ojos hacia el cielo, y empezó a cantar. No sé que cantó, acaso Salmo 23, o quizá una parte de Salmo 91, o quizá una nueva canción que creo por esta ocasión. Pero sé que seguramente cantó. ¿Como yo sé que canto? Porque la adoración era una parte fuerte de quien era David. En aquella emergencia, manifestó su verdadera carácter interior, y se expresó en cantos al Señor. Aquí dentro está la diferencia entre David y los demás. Mientras que ellos lloraban y buscaban alguien para culpar, él estaba buscando a Dios. Mientras que ellos estaban celebrando una fiesta de consuelo, él estaba haciendo un culto de adoración. Mientras que ellos estaban cayendo más y más profundamente en depresión, David se fortaleció en el Señor. Mientras que somos deprimidos y lloramos, satanas tiene la victoria sobre nosotros. Pero, cuando estamos alabando y regocijando, nosotros tenemos la victoria sobre él. Al momento que David se fortaleció y se animó, el diablo perdió su asimiento, y David pudo proceder en como llevar a cabo el plan de Dios para alcanzar su victoria.
David supo de donde vino su ayuda y consejería, y una vez que había terminado a buscar a Dios para sí mismo, buscó a Dios para pedir consejeria para sus circunstancias. No gastó tiempo antes de pedir al Señor por su ayuda, y fue dado una repuesta bien clara. Estoy suguro que puedes escribir el restante de la historia tu mismo. David y sus varones persiguieron los amalecitas, y les encontraron "bebiendo y bailando por el gran botín que habían tomado" (1 Sam 30:16) y les atacaron. La biblia dice que David y sus 400 hombres ¡atacaron y mataron el ejército del enemigo durante un periódo de 24 horas! No sé que tantos mató, pero ¡solamente 400 escaparon! (1 Sam 30:17)
¿Qué piensas hubiera sucedido si David no había tenido su pequeño culto privado y íntimo de adoración? No sé exactamente, pero ésto sé claramente. No hubiera recibido la victoria en aquella situación. No hubiera recobrado su familia, tampoco los hombres que estuvieron con él. Un líder debe ser deferente que los demás. Una de las cosas que hace un líder ser un líder es su abilidad de animarse en el Señor. Otra gente necesita escuchar alguien decirles que Dios está en control Un líder tiene una relación íntima con el Dios que está en control. Otra genta necesita que alguien les diga lo que hacer; un líder halla el plan de Dios. Otra gente necesita que alguien les anime; un líder sabe como animarse en el Señor y le hace. Los creyentes mediocres no ganan las batallas. La victoria va a aquellos quienes, como David, saben como animarse, buscan el plan de Dios, y atacan la fortaleza del enemigo. Dios busca estos tipos de creyentes. ¿Qué fue la diferencia en David que le dio la abilidad para animarse en el Señor? El era un adorador. No importa que tipo de problemas que enfrentas. No importa que tan oscuro parece. No importa que tantas personas te están diciendo que vas a faillar. No escuches ésto, sino busca el Señor, y levanta tu voz en adoración a él. No vivas "bajo tus circunstancias;" sube éncima de ellos. No esperes que Dios venga donde estás tú; vete donde está él. Una de las mejores armas que tiene un creyente es la alabanza. Hay dos verdades concernante la alabanza que la hace una arma tremenda.
Cuando alaba al Señor, no puede quedarse deprimida. Justamente, el hecho de cantar alabanzas levnantar tu espíritu. Pero, aún más importante, las alabanzas capacitan a Dios a iniciar a obrar en tu favor. Cuando alabamos al Señor, ponemos un alto en ser enfocados en el problema, y empezamos a ser enfocados en Dios. Si enfocamos sobre el problema, el problema tiene poder y dominio sobre nosotros. Esto significa que estamos "bajo" el poder del problema! Pero cuando alabamos al Señor, estamos bajo su poder y dominio. Su poder y dominio nos harán capaces a vencer el problema!
Recentamente, tuve la oportunidad poner en práctica este verdad fundamental. Eramos dejando nuestros proyectos en Mexico para el verano, para viajar por los Estados Unidos y ministrar. Al entrar a Houston, Texas, en camino a una iglesia para hacer una conferencia, nuestro motor explotó. Porque éramos a solamente 49 millas de la iglesia, llamamos a una grúa para llevarnos la distancia que nos faltó. Por supuesto, ésto tomó todo el dinero que nos había quedada al banco. Esto ocurrió el jueves; sábado, unos mecánicos de la iglsia me ayudaron a sacar el motor del autobus. Sacamos la bandeja de aceita y encontramos unas tapas de varas, piezas de pistones, y unas varas tumbados en ésto. Los mecánicos me dijeron que necesité nuevo motor (pués, yo podía entender ésto sólo) y después de hacer una llamada, me dijeron que iba a costar $1,653.00.dólares. En aquel tiempo, tenía menos de $100.00 dólares en mi bolsillo. Dije a los mecánicos que no tenía el dinero para el motor, y silenciosamente empecé a pedir al Señor, "¿Qué vamos a hacer nosotros?" El Señor no gastó nigún tiempo en contestarme. El empezó a testificar a mi espíritu, recordándome de los tiempos cuando tuvimos problemas parecidos en el pasado, y como él había provisto a cada uno de nuestras necesitades. En unos 90 segundos, fui de decir a los mecánicos "No tengo el dinero" a declarar "Dios proveyerá." Los testimonios son muy importantes a nuestra fe. Es a través de escuchar lo que hizo Dios, y lo que promete hacer, que levanta nuestra fe, y podemos seguir fuertemente adelante. Es por los testimonios que no solamente aprendemos de la abilidad de Dios, sino damos cuenta de su buena gana ayudarnos.
Mientras que Dios me recordó de numerosos tiempos pasados cuando él obró a nuestro favor, mi fe se levantó, y podía hacer una declaración de la bondad y misericordia de Dios. Podía estar firme y mirar a él en fe. Esto fue sabado por la tarde. ¡Lunes, por la mañana, fui al banco y deposité casi $2,000.00 dólores! ¿Qué te parece ésto por una repuesta rapidísima? Dentro menos de 48 horas, y Dios proveyó todo lo que necesitamos. Desgraciadamente, la historia no pare allí. Dos semanas más tarde, habíamos arreglado el motor, y estuvieramos listos para salir de aquel pueblo. Decimos los adioses, empezaron y manejamos unos ocho millas. Es que tanto duró el motor hasta que tuvimos que llamar a otra grúa para regresar a la iglesia. La primera vez que se descompuso el motor me fue duro. La segunda vez fue aplastante. No me recuerdo ningún otro tiempo cuando yo era tan bajo emocionalmente que era mientra esperabamos venir la grúa para llevarnos a la iglesia. No sé seguramente, pero me sentía probablamente igual a como que sentía David cuando le dijeron que la genta pensaba apeadrarle. Manejamos llevar el autobus a la iglesia y sacamos el motor otra vez. Me quedé en mi estado emocional bajo durante el tiempo entero. Pero, una vez que tuvimos el motor al taller, tenía unos días para esperar. Tomé aquel tiempo para esconderme en la iglesia con mi biblia y con mi Dios. No atrevo decir que salí de aquella iglesia sintiéndome como un guerrero de dragones, ¡pero tampoco salí como entré! Oraba, estudiaba la Palabra, adoraba al Señor, y continuaba a orar. La depresión me huyó, y podía hacer lo que necesitaba hacer. Dios nos proveyó otro motor, y pudimos otra vez continuar nuestro camino.
No importa el problema que te enfrenta; nuestro Dios es más grande. No importa que haces, no olvidas que no solamente es Dios más grande, pero él se concerne sobre cada una de tus necesitades. Haz cualquier cosa que te es necesario hacer. Toma cualquier tiempo que sea necesario tomar. Pero, enciérrate con Dios, adórale y déjalo levantar tu espíritu. David se animó en el Señor, y yo sé que ¡tu puedes hacer lo mismo también! |
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