Como Ser un Mal Padre
por Ricardo Murphy


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Mucha gente se ha preguntado, "¿Cómo puede Fulano ser un hijo tan malo, mientras que sus padres son cristianos tan buenos? Es como si nosotros, el Cuerpo de Cristo, opinemos que los buenos padres cristianos automáticamente tendrán buenos hijos cristianos. Es decir, que de alguna manera, los hijos recibirán "virtud y bondad" automáticamente de sus padres.

Aun que estoy seguro que ser un buen ejemplo cristiano a nuestros hijos es esencial en su desarrollo como hijos de Dios; también estoy seguro que hay más que hacer en criar a los hijos que ser un buen ejemplo. Además, hay muchísimo trabajo.

Mucha buena y piadosa gente ha criado a hijos que más adelante sirvían a Dios, pero hay muchísmas mas personas han criado a hijos que no querían nada que hacer con Dios en su juventud y madurez. Estos hijos asistían a la iglesia con sus padres, hacían lo que sus padres deseaban que hicieran, acaso aun asistían a un instituto bíblico, pero ellos nunca desarrolaron una verdadera relación genuina con el Señor.

Yo conozco a un joven que graduó de un instituto bíblico, y que creció en un hogar cristiano. Después de su graduación, vino a México para trabajar como misionero. Pero, no era salvo. Aun peor que esto, ¡él tampoco sabía que no era salvo!

Al inicio del libro del Primero de Samuel, se menciona el sacerdote Elí. Tambien se menciona sus hijos, Ofni y Finees, quienes eran sirviendo como sacerdotes. Pero, ellos no conocían al Señor.

Los hijos de Elí eran hombres indignos; no conocían al Señor

1 Sam 2:12

No tengo ni una idea como alguien pueda obrar en el ministerio sin conocer al Señor, pero seguramente sucede a veces. Durante el tiempo que los Estados Unidos eran involucrados en la Guerra de Vietnam, muchísimos jóvenes varones entraron al minsterio para evitar la quita. Ellos no fueron llamados por Dios, no fueron ungidos, y en muchos casos, tampoco fueron salvos, pero entraron al ministerio, como un puesto, porque lo salvó del ejército.

Pero, esto es un asunto al lado. Regresamos al punto de este estudio. Aquí vemos a dos hijos de un sacerdote, que eran sacerdotes también, y ellos aun no conocían al Señor. Eran sirviendo a si mismos, y sirviendo a un dios falso, aunque ellos habían tenido la ventaja de una ambiente piadosa en su hogar durante su niñez, porque su padre era sacerdote.

Ser creyente, o aun estar en el ministerio no garantiza que nuestros hijos sirven a Dios. La única cosa que garantiza es que nosotros somos responsables delante de Dios por enseñar nuestros hijos Sus caminos, y conocer a Su hijo, Jesucristo.


Quiero que enfoquemos en la vida de un varón en la biblia que era muy piadoso; un varón muy conocido, uno que era adorador; que escribió un tercio de los salmos; el Rey David. Específicamente, quiero que enfoquemos en lo que sucedió con sus hijos, y descubrimos como ser un mal padre. Es obvio que a pesar de que Rey David era un gran hombre de Dios, aunque Dios le ungió y le uso poderosamente, aunque era "un varón conforme al corazón de Dios" (Hechos 13:22) él era un padre absolutamente horrible.

Comencemos por ver quien eran algunos de sus hijos:

A David le nacieron hijos en Hebrón; su primogénito fue Amnón, hijo de Ahinoam la jezreelita; 3 el segundo, Quileab, de Abigail, viuda de Nabal de Carmel; el tercero, Absalón, hijo de Maaca, hija de Talmai, rey de Gesur; 4 el cuarto, Adonías, hijo de Haguit; el quinto, Sefatías, hijo de Abital, 5 y el sexto, Itream, de Egla, mujer de David. Estos le nacieron a David en Hebrón.

2 Sam 3:2-5

Para facilitar seguir la genealogía en estos versos, he puesto los nombre de los hijos en negrita, y subrayé los nombres de sus madres. Quiero que fijes que todos y cada uno de estos primeros seis hijos tenían una madre diferente.

Yo entiendo que hay hombres que fantasean sobre que tan maravilloso sería tener más que una esposa. Pero, aquellas fantasías no son muy realísticas. En toda honestidad, ellos están pensando en la parte sexual, no en la totalidad. No sé de ti, pero yo pienso que sería tremendamente difícil tratar de emocionalmente satisfacer a más de una mujer.

Sí, yo entiendo que era común en los tiempos antiguos que un rey tuviera varias esposas, a causa de sus matrimonios políticos. Estos matrimonios políticos eran una forma común de hacer una alianza. Pero, a pesar de que el Antiguo Testamento no tiene ningunos mandamientos en contra de tener más que una esposa (aunque no es algo sabio) el Rey David rompió dos mandamientos al hacerlo.

El primer mandamiento que rompió fue aquello acerca de no tener las esposas extranjeras. Dios no quería que la gente de Israel se casara con los extranjeros a fin de que ellos no serian atraídos al culto de dioses falsos. El segundo mandamiento que rompió fue ello que dice que un rey no debe multiplicar sus esposas.

Me parece que aunque Rey David tenía algunas cualidades maravillosas, también tenía una áreas de pecado en su vida. Como muchas personas, él obedecía solamente los mandamientos particulares que le gustaba.

Tengo que decirte (basado en mi experiencia en ser consejero matrimonial) que David tenía un problema con la lujuria. El no era satisfecho con su esposa, ni su varias esposas. Sus ojos estaban siempre atraídos a otras mujeres, a pesar de que ya tenía varias esposas propias. De hecho, esto es precisamente porque tenía tantas esposas.

Este problema se manifiesta en Segundo Samuel, capítulo once:

Y al atardecer David se levantó de su lecho y se paseaba por el terrado de la casa del rey, y desde el terrado vio a una mujer que se estaba bañando; y la mujer era de aspecto muy hermoso. 3 David mandó a preguntar acerca de aquella mujer. Y alguien dijo: ¿No es ésta Betsabé, hija de Eliam, mujer de Urías heteo? 4 David envió mensajeros y la tomó; y cuando ella vino a él, él durmió con ella. Después que ella se purificó de su inmundicia, regresó a su casa. 5 Y la mujer concibió; y envió aviso a David, diciendo: Estoy encinta.

2 Sam 11:2-5

Aunque Rey David tenía al mínimo seis esposas en este tiempo, él se metió en un lío con una mujer casada. No solamente una mujer casada, sino la esposa de un amigo. Después de todo, ¿Por qué estaría la casa de Urías tan cerca al palacio para que David viera a su esposa bañándose, si él no estuviera parte del círculo íntimo del rey? Urías era uno de los guerreros fuertes de Rey David que se menciona en Segundo de Samuel, capítulo treinta.

Muchos hombres casados van en busca de otras mujeres. Ellos salen de sus hogares y sus familias en búsqueda de alguien otra. Yo opino que esto es el acto supremo de ser un padre malo. Alguien que impregna a una mujer, y después no es bastante responsable para estar allí a favor de ella y los hijos no es un hombre, él es un animal. Ser varón es mas que poder hacer el sexo, es ser responsable. Es proteger a su familia; proveer por ellos, nutrirles, y enseñarles los caminos de Dios.

Numerosos hombres casados tienen la idea que es lícito mirar a otras mujeres. Ellos dicen, "simplemente por ser casado no significa que no puedo gozarme en mirar." ¡Erróneo! Mirar es peligroso. Job, quien era un varón de sabiduría dijo, "Hice un pacto con mis ojos, ¿cómo podía entonces mirar a una virgen?" (Job 31:1). El obviamente sabia que la mirada no era el asunto, eran los pensamientos que siguen la primera mirada.

Acaso la primera vez que David miró a Betsabé fue accidente. Debido a que su casa era cerca al palacio, y que él estaba en el techo, posiblemente él le vio por una ventana abierta. Pero, esto no significa que tenía que seguir mirándole. El hubiera igualmente cerrado sus ojos, y mirado en otra dirección. Pero, decidió seguir mirándole. Por lo tanto, esto aumentó su lujuria por ella, y resultó en un acto de adulterio.

Como si el pecado de tener un lió sexual no era suficiente, David intenta de esconderlo. El arregla unos detalles en su ejército para que el marido de Betsabé, Urías fuera enviado de regreso de la guerra, y esperaba que si tuviera el sexo con su propio marido, que todos supondrían que el bebé sería de Urías.

Desafortunadamente por David, Urías era un varón de integridad. Sabiendo que el ejército era todavía en el campamento, sentía que no pudiera ir a su hogar, y durmió a la puerta del palacio, en vez de dormir con su esposa (2 Sam 11:9-11).

Debido a que no regresó a casa, David no podía esconder su pecado. Esto era un gran problema por David, por lo tanto, mandó que Urías quedara otra noche, y le dio a tomar hasta que se emborrachó, esperando de bajar sus morales e integridad (2 Sam 11:12-13). Otra vez más, Urías durmió a la puerta del palacio, arruinando los planes del rey.

Haber intentado de cubrir sus pecados, sin ningún éxcito, David se sintió forzado de hacer algo mas drástico. Trabajó para que Urías estuviera matado en la guerra. Por tanto, David multiplicó su pecado.

El pecado siempre tiene un precio; siempre hay consecuencias. Romanos nos dice "Porque la paga del pecado es muerte" (Rom 6:23). Quizás, si rey David hubiera pensado en las consecuencias, no hubiera matado a Urías. Pero, supuestamente, todo que le importaba era que alguien le cogiera por su acto de adulterio.

¿Cuáles eran las consecuencias de las acciones de David? Aunque David se casó con Betsabé e intentó rectificar su acción, el bebe murió. El pecado de David le costó la vida de su hijo.

El capítulo 20 de Éxodo, donde Dios escribió los 10 mandamientos, dice que "Dios castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen" (Ex 20:5). Un mal padre no toma en cuenta su acciones, y como afectaran a sus hijos. El no le importa si ellos tienen que sufrir las consecuencias por su iniquidad. Todo que le importa a él es si mismo y sus propios deseos.


¿Has fijado que los hijos no siempre oyen los le sus padres les dicen? Nosotros podemos hablarles, y hablarles y hablarles, y nos parece que ellos no nos escucharon. Necesitamos realmente ser diligentes si queremos asegurarnos que nuestros hijos oyen lo que les decimos. ¿Y sabes qué? A su edad, éramos igual. Al pensar en mi propia niñez y juventud, no puedo recordar mucho de lo que me dijeron mis padres.

Los hijos no siempre oyen las palabras de sus padres, pero siempre ven sus acciones. No siempre oyen lo que intentamos enseñarles, pero siempre aprenden al seguir nuestras acciones. Si nuestras acciones son piadosas, ellos aprenden como ser piadosos. Pero, si nuestras acciones son carnales, ellos aprenden vivir en una manera carnal, como el mundo.

Muchísimos padres mandan a sus hijos que no fumen, mientras que están soplando el humo de sus propios cigarrillos en los rostros de sus hijos. Les dicen que tan malo es este hábito por su salud futura, que tan caro es, que es pecado, y durante todo este tiempo, ellos están fumando delante de ellos.

¿Qué hacen aquellos hijos? A la primera oportunidad que viene, ellos roban un cigarrillo de sus padres y lo prueban, ¡a veces a la edad de cinco anos!

Nuestros hijos, especialmente nuestros hijos, más que nuestras hijas, necesitan los héroes. Si nosotros, sus padres, no somos su héroes, ellos van a buscarles fuera del hogar. Encontraran a cantantes, estrellas de deportes, o actores, y les usan por sus héroes. Estas personas no van a mostrarles como vivir por Dios. Van a mostrarles como vivir una vida de extrema carnalidad.

San Francisco de Assisi dijo: "Predicad el evangelio en todo el mundo… y si es necesario usad las palabras." La mejor predicación de hacemos no es con nuestras palabras, es con nuestras acciones. Esto es verdad con nuestras vecinas, nuestros familiares, nuestros co-laboradores, y más especialmente, con nuestros hijos. Si nosotros queremos predicar algo a nuestros hijos, necesitamos vivirlo delante de ellos.


Amnón era el primogénito de David, y le vemos otra vez en Segundo de Samuel, capítulo trece.

Después de esto aconteció que teniendo Absalón, hijo de David, una hermana muy hermosa que se llamaba Tamar, se enamoró de ella Amnón, hijo de David. 2 Y Amnón estaba tan atormentado a causa de su hermana Tamar que se enfermó, porque ella era virgen, y le parecía difícil a Amnón hacerle cosa alguna.

2 Sam 13:1-2

Parece de este verso que Amnón aprendió del ejemplo de su padre. Parecido a como David tenía un problema con el pecado de lujuria, también su primogénito, Amnón. Porque siguió los pasos de su padre, él cayó en lujuria, y finalmente en el pecado sexual.

Debido a su lujuria, Amnón fingió estar enfermo, y pidió que su media - hermana, Tamar, la con quien tenía tantos pensamientos sexuales, viniera para atenderle en su enfermedad. No entendiendo su decepción, David le mandó su hermana Tamar, a fin de que ella pudiera prepararle algo que comer. Una vez que había terminado la comida, él mando que todos salieran y que ella entrara en su recámara y le diera de comer con sus manos.

Sin embargo, en vez de comer lo que Tamar le había preparado, Amnón intentó convencerle a "acostarse con él." Sabiendo que esto era pecado, ello rechazó, y le sugerió que si verdaderamente le quería, todo lo que tenía que hacer era pedir que su padre le diera a él por esposa. Por supuesto, él no fue satisfecho con aquella respuesta, y le violó (2 Sam 13:12-14).

Cuando Rey David oyó que Amnón había pecado contra su hermana al incestarla, se enfureció (2 Sam 13:21), igual que cualquier otro buen padre. ¿Sabes cómo trató con su hijo? Según la bilia, el no hizo absolutamente nada. Un padre malo no corrige a sus hijos por lo que hacen malo.

No fue que dos años más adelante que Amnón pagó el precio (se enfrentó con una consecuencia) Aun en aquel momento, no fue David que le trató, sino Absalón, el tercer hijo de David, y el no le trató en una manera piadosa tampoco. Absalón invitó a su hermano a su hogar, y una vez que estuvo allí, mandó que sus siervos le matara.

Absalón ordenó a sus siervos, diciendo: Mirad, cuando el corazón de Amnón esté alegre por el vino, y cuando yo os diga: "Herid a Amnón", entonces matadle. No temáis; ¿no os lo he mandado yo? Tened ánimo y sed valientes. 29 Y los siervos de Absalón hicieron a Amnón tal como Absalón les había mandado...

2 Sam 13:28-29

Una vez mas, David no hizo nada con respecto a las acciones de su hijo. La única cosa que la biblia nos dice es que "rasgó sus vestidos y se echó en tierra" como una muestra de su lamento (2 Sam 13:31). No solamente, no disciplinó a Absalón por este homicidio, sino el último verso de este capítulo nos cuenta que después que terminó de lamentar por la muerte de Amnón, que David quiso estar con sus hijo, Absalón.

Pues, en este momento, David ha perdido dos hijos debido a su pecado, el bebé y su primogénito. Pero, estoy seguro que no se preocupaba mucho de eso. Después de todo, él tenía que preocuparse del hijo que estaba fuera del hogar.


La biblia no nos cuenta lo que pasó con el segundo hijo de Rey David, Quileab. No sé por que la biblia no menciona nada acerca de él, pero pienso que es porque falleció en su infancia o niñez. De no ser así, estoy bastante convencido que él seria mencionado en algún relato, junto con los otros hijos mayores de David.

Ahora, vamos a ver lo que pasó al tercer hijo de David, Absalón. Nosotros ya sabemos que él mató a su hermano, Amnón, para forzarle de pagar por su pecado de violar a su hermana, Tamar. También sabemos que David no le disciplinó de ninguna manera por su pecado, pero sin embargo, quería tanto que regresara al palacio.

Después de vivir tres años fuera de Jerusalén, Absalón estuvo traído a casa. Pero, David no le permitió que entrara al palacio durante otros dos años. Finalmente, al fin de aquel tiempo, Absalón trató de tal manera que Joab, el comandante del ejército le llevara al palacio para que viera a su padre.

La próxima cosa que la biblia nos relata acerca de Absalón es como se levantó en rebelión contra su padre, intentando de robar su trono.

Aconteció después de esto que Absalón se hizo de un carro y caballos, y de cincuenta hombres que corrieran delante de él. 2 Y Absalón se levantaba temprano y se situaba junto al camino de la puerta; y sucedía que todo aquel que tenía un pleito y venía al rey para juicio, Absalón lo llamaba y decía: ¿De qué ciudad eres? Y éste respondía: Tu siervo es de una de las tribus de Israel. 3 Entonces Absalón le decía: Mira, tu causa es buena y justa, pero nadie te va a escuchar de parte del rey. 4 Decía además Absalón: ¡Quién me nombrara juez en la tierra! Entonces todo hombre que tuviera pleito o causa alguna podría venir a mí y yo le haría justicia. 5 Y sucedía que cuando alguno se acercaba y se postraba ante él, él extendía su mano, lo levantaba y lo besaba. 6 De esta manera Absalón trataba a todo israelita que venía al rey para juicio; así Absalón robó el corazón de los hombres de Israel.

2 Sam 15:1-6

Déjame decirte que esto no fue un momento rápido de rebelión que se levantó en el corazón de Absalón, era una rebelión prolonga, planeada y premeditada que él hizo. El séptimo verso dice que él trabajaba en ganar a los corazones de la gente de su padre a lo largo de cuatro años, antes que tomó ninguna otra acción.

Entonces, una vez que estuvo seguro que él tenía suficiente gente en su lado, se levantó por ser rey. Al oír esto, David pensó que el favor de Dios le había dejado, y que Dios había ungido a Absalón por ser el rey. A fin de evitar estar matado por su propio hijo, el rey David corrió de Jerusalén.

Debido a que el rey había ido y Absalón se había tomado el reino por su mismo, se mudó al palacio en Jerusalen. A fin de sellar su realeza y demostrar a la gente que lo que antes pertenecía a su padre ahora le pertenecía a él, erigió una tienda en el techo del palacio, y allí tuvo relaciones sexuales con diez de las concubinas de su padre (porque las concubinas eran consideradas la propiedad privada del rey, ellas transferirían del rey a su hijo si la sucesión fue legítima. Al tomarlas, Absalón era simbolicamente tomando por sí, todo que pertencía a su padre.)

Por supuesto, Rey David todavía estaba en vivo, auque había corrido de la ciudad. Por lo tanto, una confrontación tenía que occurir eventualmente, y lo eso es lo que sucedió. Absalón no podía estar seguro en su puesto mientras que su padre estaba en vivo, por lo tanto él se fue con su ejército para capturar y matar a su padre.

David tenía que confrontar el ejército de Absalón, y lo hizo. Pero, su corazón no quiso hacerlo. A pesar de que su hijo había levantado en rebelión en contra él, no quería que sufriera ningunas consecuencias. No quería aceptar la realdad que su hijo tendría que pagar el precio por su pecado. En un esfuerzo protejerle, David habló a los tres capitanes de su ejército:

Y el rey mandó a Joab, a Abisai y a Itai, diciendo: Por amor a mí tratad bien al joven Absalón. Y todo el pueblo oyó cuando el rey mandó a todos los jefes acerca de Absalón.

2 Sam 18:5

Aunque David había hecha sus deseos muy claros, Joab, la cabeza del ejército le desobedeció. Mientras que manejaba por el bosque, la cabeza de Absalón se pegó en las ramas de un árbol, y fue echado de su asno. Alguien contó esto a Joab, que se fue a fin de matarle, por lo tanto terminando la rebelión.

Dios toma la rebelión muy seriamente. A él, es una ofensa capital, que merita el castigo de la muerte. En el Antiguo Testamento, él mando a la gente de matar a sus hijos si fueran rebeldes:

Si un hombre tiene un hijo terco y rebelde que no obedece a su padre ni a su madre, y cuando lo castigan, ni aun así les hace caso, 19 el padre y la madre lo tomarán y lo llevarán fuera a los ancianos de su ciudad, a la puerta de su ciudad natal, 20 y dirán a los ancianos de la ciudad: "Este hijo nuestro es terco y rebelde, no nos obedece, es glotón y borracho." 21 Entonces todos los hombres de la ciudad lo apedrearán hasta que muera; así quitarás el mal de en medio de ti, y todo Israel oirá esto y temerá.

Deut 21:18-21

¿Por qué mandó Dios así? Porque la rebelión puede ser contagiosa. Dios lo supo, y no quiso que ninguna rebelión se extendiera entre Su pueblo. Es mejor que muere un hijo rebelde, que tener todos los jóvenes de una ciudad hacerse rebeldes. Aun que David se daba cuenta de este mandamiento, no lo obedeció. El prefería tener un hijo rebelde, en vez de tener que matar a su hijo por ser rebelde. Un padre malo no piensa que sus hijos deberían pagar el precio por sus pecados.

En ese momento, David ha perdido tres hijos como consecuencia a su pecado; el bebé, el primogénito que violó a su hermana, y Absalón, que se levantó en rebelión.


Pues, acaso Rey David hizo mejor con su cuarto hijo. Echemos una mirada a lo que sucede con él.

La biblia no menciona nada acerca de Adonías, el cuarto hijo, hasta el primero capítulo de Primero de Reyes, cuando Rey David era anciano, enfermo y al punto de morir. Al ver que su padre estaba al punto de morir, él se declara ser rey.

Entretanto Adonías, hijo de Haguit, se ensalzaba diciendo: Yo seré rey. Y preparó para sí carros y hombres de a caballo y cincuenta hombres que corrieran delante de él.

1 Rey 1:5

Al ser justo a Adonías, tengo que decir que él era el mayor hijo que sobrevivio, y probablemente pensaba que era su derecho ser rey después de su padre. Pero, aun en este caso, ¿Por qué apresuró el momento, en vez de esperar que su padre le declaró rey o se falleció? Parece que era igualmente tan rebelde que su hermano mayor, Absalón.

Pero, él verso siguiente es lo que realmente demuestra la historia. Dice:

Su padre nunca lo había contrariado preguntándole: ¿Por qué has hecho esto? Era también hombre de muy hermoso parecer, y había nacido después de Absalón.

1 Rey 1:6

Mientras que este verso esta escrito para aplicarse a Adonías, yo pienso que podemos seguramente decir que también aplica a los tratos de David con todos sus hijos. El nunca les preguntó, "¿Por qué hiciste esto?" No sé de ti, pero yo pregunto esto a mis propios hijos regularmente. Cuando hacen algo malo, ellos pueden saber sin duda que van a tener una prolongada plática con migo, parte de ella es que yo voy a preguntarles ¿Por qué lo hiciste?

Una de las respuestas que he recibido muchas veces a lo largo de los años es, "Fue accidente, nada más." Es como si piensen que ellos no son responsables por ningunos de los accidents. Puedo imaginarlo ahorita. Alguien maneja su carro, mata a un pedestrían. Cuando viene la policía, ella dicen, "Fue accidente." ¿Piensas que la policía lo dejara salir libre si responden así? No. Todavía la persona es responsable. Tiene que rendir cuentas. Los accidentes ocurren porque la gente no están poniendo atención, y no son cuidadosos.

Si un padre nunca requiere que sus hijos rinden cuentas por sus acciones, el hijo nunca crecerá a ser responsable. Ellos harán todo según sus propios caprichos, y no pondrán ninguna atención en los consecuencias de sus acciones, ni si sus acciones son buenas o no.

Criar a los hijos es una gran responsabilidad. David, porque fue mal padre, ignoraba su responsabilidad, ignoraba a sus hijos, y sus hijos sufrieron las consecuencias.

Cuando David oyó que Adonías se había nombrado rey, él no le dijo absolutamente nada a Adonías. De ninguna manera, trató con su rebelión. Sin embargo, él permitió que Salomón fuera coronado rey (1 Rey 1:32-39). Esta acción, en sí, le demostró a Adonías el peligro de lo que estaba haciendo, y corrió al templo por agarrar los cuernos del altar, por protección (1 Rey 1:50).

Aunque la rebelión exterior se paró porque David permitió que Salomón fuera ungido por ser rey, la rebelión interior en el corazón de Adonías no lo fue. El se fue a la madre de Salomón, Betsabé, y le pidió que ella mandara al rey por una de las concubinas de David de ser su esposa (Recuerda, las concubinas eran la propiedad del rey. Un matrimonio a una de las concubinas daría a Adonías el derecho legal de reclamar el trono).

Esta rebelión le costó a Adonías su vida. Sabiendo que pedir una concubina era como si Adonías estuviera pidiendo el trono. Salomón mató a Adonías por su acto de traición.

Así, el Rey David había perdido cuatro hijos debido a ser un mal padre; el bebé, su primogénito, y los dos que se levantaron en rebelión. Esto es una consecuencia pesada que sufrió por no hacer caso a su responsabilidad en ser un buen padre piadoso.


¿Por qué fue Rey David un padre tan malo? Yo opino que hay cinco puntos básicos en los cuales David failló en su tarea de ser padre:

El era demasiado ocupado por pasar tiempo con su familia - Ser buen padre piadoso y criar a los hijos requiere muchísimo tiempo. Es imposible adecuadamente enseñar nuestros hijos en el camino que deberían ir (Pr 22:6) sin invertir muchísimo tiempo. Si nosotros, como padres, somos demasiados ocupados con nuestros trabajos y nuestras vidas, nunca alcanzaremos éxito en ser buenos padres.

No se involucraba activamente en las vidas de sus hijos - Descubrimos que a través de la vida de Adonías, que David nunca le preguntó, "¿Por qué has hecho esto?" en cambio, él básicamente les dejaba caminar según sus propios gustos, sin preocuparse de las consecuencias. Los hijos que tienen un padre que no se involucran en sus vidas definitivamente caminarán según sus propios gustos; ¡es el camino al infierno!

El no les disciplinaba - Mientras que no pienso que la biblia nos relata cada hecho que hizo David, ella nos cuenta suficiente para que sepamos que él no disciplinó sus hijos por sus malas acciones. Esto es más obvio en la vida de Absalón. Primero, él mató a su hermano, luego se levanta en alta rebelión y todo que dijo David fue, "tratad bien al joven," (En inglés dice "Trátale suavemente"). Si nosotros, como padres, no disciplinamos nuestros hijos, Dios sí lo hará. Y la disciplina de Dios (mediante las consecuencias naturales) será más exigente que el nuestro.

El les daba todo que ellos querían - Por supuesto, porque era rey, David tenía la habilidad de dar todo a sus hijos, y satisfacer a todos sus antojos. Como muchos padres, él mal interpretaba amor por significar el satisfacer a cada antojo de un amado. Sin embargo, el amor verdadero se enfoque más en lo que necesitan, que en lo que desean. David mimaba y complacía sus hijos hasta tal extremo que ellos pensaban que meritaban tener todo y cualquier cosa que deseaban.

El no les era un buen ejemplo - Mientras que estoy seguro que David no fue un mal ejemplo respecto a todo que hacía, también estoy seguro que era un mal ejemplo en algunas áreas. Hemos descubierto como Amnón siguió el mal ejemplo de su padre. ¿En qué tantas otras áreas fracasaron sus hijos, debido al ejemplo de David?

Por lo tanto, si quieres ser un mal padre, sigue el ejemplo de David. No te esfuerces mucho en las vidas de tus hijos. Si actúas en esta manera, podrás cosechar el mismo tipo de cosecha que cosechó el Rey David. O, acaso preferías aprender de sus errores, e invertir el tiempo y la energía necesaria en criar a tus hijos a fin de que sirvan al Señor Jesucristo. Te garantizo, tus hijos valen la inversión de tu tiempo y energía.

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