Lo que Se Puede Esperar de un Niño de Doce Años
por Ricardo Murphy


¿Qué esperas de tus hijos? Si tú eres como la mayoría de nosotros, verdaderamente, no esperas mucho. Por lo regular, miramos a nuestros hijos y borramos sus errores por decir, "Son niños, solamente son niños." Yo te someto que esto no es una actitud bíblica respecto a nuestros niños.

El enorme propósito de la niñez no es jugar, sino aprender. Ellos van a la escuela a fin de aprender, pero las cosas que ellos aprenden en la escuela no son lo esencial que nuestros niños necesitan aprender. La mayor parte de la esenañza debida de un niño es aprender como ser un adulto responsable. Esto es nuestra responsabilidad que nosotros, como padres, debemos enfocar a enseñar a nuestros hijos.


Es interesante notar que el único lugar en la biblia donde se cuenta sobre la niñez de Jesús, además de su infancia, es cuando tuvo doce años. Además de este único tiempo, no escuchamos nada sobre él desde el tiempo del regreso de su familia de Egipto (Mat 2:23), hasta el comienzo de su ministerio a la edad de treinta años.

En el segundo capítulo de Lucas, vemos una mirada a la niñez de Jesus. Sus padres le llevaron a Jerusalén, para celebrar la Pascua, según la ley. Así, se ve que María y José fueron buenos judíos rectos, que obedecieron a la ley, y quienes tomaron su fe en Dios seriamente.

Sus padres acostumbraban ir a Jerusalén todos los años a la fiesta de la Pascua. 42 Y cuando cumplió doce años, subieron allá conforme a la costumbre de la fiesta; 43 y al regresar ellos, después de haber pasado todos los días de la fiesta, el niño Jesús se quedó en Jerusalén sin que lo supieran sus padres, 44 y suponiendo que iba en la caravana, anduvieron camino de un día, y comenzaron a buscarle entre los familiares y conocidos. 45 Al no hallarle, volvieron a Jerusalén buscándole. 46 Y aconteció que después de tres días le hallaron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas. 47 Y todos los que le oían estaban asombrados de su entendimiento y de sus respuestas. 48 Cuando sus padres le vieron, se quedaron maravillados; y su madre le dijo: Hijo, ¿por qué nos has tratado de esta manera? Mira, tu padre y yo te hemos estado buscando llenos de angustia. 49 Entonces El les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿Acaso no sabíais que me era necesario estar en la casa de mi Padre? 50 Pero ellos no entendieron las palabras que El les había dicho. 51 Y descendió con ellos, y vino a Nazaret; y continuó sujeto a ellos. Y su madre atesoraba todas estas cosas en su corazón. 52 Y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia para con Dios y los hombres.

Luc 2:41-52

¿Por qué se menciona este tiempo particular de Su vida? ¿Es únicamente porque Sus padres le dejaron atrás en Jerusalén? ¿Es todo lo que Dios quiere mostrarnos aquí? ¿O hay una gran lección en esta historia?


En la cultura judía, la edad de doce años es un tiempo muy importante. Unos llaman esto la edad de contabilidad por un niño, cuando él es contable ante Dios por su propia decisión de aceptar o rechazar la salvación. Esto es una etapa de la vida cuando un niño hace las decisiones que formarán su vida entera. En efecto, a esta edad, ellos hacen las decisiones más importantes de sus vidas.

Las decisiones que un niño hace a la edad de doce son aquellas que forman su futuro. A esta edad, ellos aceptan o rechazan la salvación, determinan cuales tipos de amigos tendrán, deciden si vivirán una vida de rebelión o sumisión. Como padres, nosotros influimos aquellas decisiones, pero los niños les harán por sí mismos.

Según los judíos, esta epoca es más que únicamente un tiempo cuando sus niños están haciendo decisiones, es es tiempo de su pasaje de niño a ser adulto.

Los judíos tienen una celebración por sus hijos varones en su duodécimo cumpleaños que se llama el Bar Mitzvah. P ara las chicas, la celebración se celebra en su decimotercio cumpleaños, y se llama un Bat Mitzvah. Este término literalmente significa, "hijo o hija de la ley." Como parte de esta celebración, el joven lee la Escritura por el día en la sinagoga, y da un discurso que siempre empieza con la frase, "Hoy día, soy varón/mujer."

De esta celebración en adelante, la sociedad no más les consideran niños, sino adultos (pero adultos jovenes). Los judios no tienen adolescentes como nosotros hoy día; únicamente tienen niños y adultos. Como adultos jovenes, uno les espera ser responsables, conocer y entender el Torah (los libros de la ley), ser capaces de cuidar de sí mismos, y comenzar de funcionar en el llamado de Dios sobre sus vidas.

Hay una segunda etapa que toma lugar a la edad de treinta años. En este punto, ellos son considerados ser adultos maduros, en lugar de adultos juveniles. Uno no puede ser un maestro de la ley antes de los treinta años. Aunque son aceptados como adultos a los doce, ellos no son considerados ser suficientemente maduros para enseñar hasta los treinta. Esto es porque el ministerio de Jesús no empezó hasta que tuvo treinta. Antes de esto, nadie sería requerido poner atención a sus ensenañzas.

Esta actitud es grandemente diferente de nuestra cultura, en la cual miramos a los niños de doce años, y les consideran ser niños. Nosotros no les esperamos ser más, por lo tanto no son más que esto - simplemente niños.

Los niños generalmente crecerán a cumplir las expectaciones de sus padres. Si nosotros no esperamos mucho de ello, pues, ellos no harán mucho. Pero, si esperamos mucho de ellos, pues ellos se esforzarán para cumplir exactamente lo que esperamos de ellos. Los niños judíos no tienen ningun problema en alcanzar las espectativas de sus padres de ser adulto a las doce años, y tampoco nuestros niños si lo esperaramos de ellos.

En la epoca de Jesús, los niños de doce años fueron puesto de aprendiz para aprender una ocupación. O, si ellos estuvieron aprendiendo de su padre, a menudo empezaron aun más temprano. La mayoría de nosotros no confiarían nuestras herramientas a nuestros hijos de doce años, por tener miedo que se lastimarían. Las niñas de doce años ya supieron como coser, cocinar, atender a los niños, y estaban soñando sobre casarse. ¡La mayoría de las chicas se casaron cuando tuvieron doce o trece años! Más sorprenante es que ellos fueron listos y responsables a aquella edad. Y los nuestros están pensando sobre jugar e como evitar hacer sus tareas escolares.


No es la falta de nuestros niños que no están listos de ser responsables a las doce años; es nuestra propia falta porque somos sus padres. Nosotros vivimos en una sociedad que dice que los niños de doce años no pueden ser responsables, pues aceptamos esto como una norma. Debido a que lo aceptamos como normal, literalmente "entrenamos" nuestros niños de realizar aquella espectación.

De hecho, la mayoría del tiempo, entrenamos nuestros niños por no entrenarles. En lugar de darles un nivel bíblico a realizar, nosotros permitimos que el mundo les de su standard. Nuestros niños alcanzan por seguir aquel standard, en vez de aprender como seguir al Señor.

Sin embargo, aun dentro de una sociedad impia es posible proveer un standard diferente por nuestros propios niños. ¿Cómo? Un standard pidoso debe ser modelado por la gente piadosa. No solamente por el pastor, sino por los padres pidosos que aman al Señor, y vivan vidas entregadas a El. Cuando los padres modelan aquel tipo de vida antes de sus niños y instruyen sus niños hacer igual (imitar su comportamiento), los niños se esforzaran de ser como sus padres, viviendo una vida piadosa.

El otro ejemplo que nuestros hijos deben ver es la vida de Jesús. El es nuestro ejemplo de la vida cristiana perfecta. Como adultos, debemos esforzarnos en ser como como él, y ayudar y capacitar nuestros niños de ser más como El también. Esto es por que el Señor incluyó el ejemplo de este tiempo de Su vida en el libro de Lucas, para que viéramos lo que un niño piados sería capaz hacer a la edad de doce.


A la edad de doce años, Jesús pasó, lo que sería una gran prueba de Su caracter y madurez, por aquel edad; fue dejado a solas. Sus padres accidentalmente le dejaron atrás en Jerusalén, pensando que él fuera con los otros en la caravana. No fue que después de un viaje de un día, que ellos realizaron que no estuvo con ellos. Entonces, ellos tuvieron que regresar y le buscaron durante tres días, antes de que le tuvieron en el templo, hablando con los doctores de la ley.

Esto hace un total de cinco días que Jesus estuvo sin ellos. No solamente a solas, sino a solas en un pueblo extraño. Esto no es parecido con el ser dejado a solas en casa por cinco días. De ninguna manera pudo ir a pedir ayuda de los vecinos, tampoco pudo comer las sobras en el refrigerador.

Aunque estoy seguro que Dios el Padre mandó sus ángeles de vigilar Su Hijo y protegerle, también estoy seguro que El limitó lo que ellos pudieron hacer por Jesús ser las mismas cosas que ellos pueden hacer por nosotros. Estoy igulamente seguro que Jesus no usó sus poderes sobrenaturales para volverse las piedras en panes. Más tarde, él fue tentado hacer esto, pero rechazó hacerlo. Pues, ¿por que lo hubiera hecho antes de que aun hubo empezado Su ministerio?

Jesús vivió su vida aquí en la tierra, siendo limitadado a las mismas cosas que tú y yo. Aunque El es Dios, El vivió aquí en la tierra como hombre. Su habilidad de creer algo de nada fue idéntico a nuestra habilidad. Pues, Jesús fue requerido cuidar de sus priopias necesidades de la misma manera como uno de nuestros propios hijos tendrían que hacer en circunstancis parecidas.

Obviamente, Jesús supo como atenderse a la edad de doce años. De alguna manera, él halló comida, una lugar para dormir, y quizas aun se banó una o dos veces durante este tiempo. Todo esto sin que su madre le dijera que fue tiempo para cenar, bañarse o acostarse.

Yo diría que hubo una buena probabilidad que Jesús tuvo una pequeña cantidad de dinero con él cuando estuvo dejado atrás. La mayoría de los que tienen doce años tienen por lo menos algún dinerito. Pero, lo dudo seriamente que tuvo suficiente dinero para pagar un cuarto de hotel, y comer en un restaurante durante cinco días. Tampoco pienso que una bolsa de moneda misteriosamente cayó del cielo delante el en la calle. El tuvo que ser cuidaoso y sabio en su uso del dinero que tenía. Acaso aun tenía que trabajar en algo para ganar suficiente dinero para comer.

Por lo tanto, podemos entender de esto que Jesus supo como ser un buen mayordomio de las cosas que tuvo. El supo como presupuestar su dinero, como comprar cosas a un buen precio, y como ser responsable con sus finanzas. Hay también una muy fuerte posibilidad que él supo como trabajar (si asumimos que él tenía que trabajar un poquito durante este tiempo). Acaso no fue muy especializado en una ocupación, pero si tenía la adecuada actitud respecto a trabajar y hacerlo bien.


Es maravilloso que Jesús supo como cuidarse en el natural, pero ¿por qué está escrito en la biblia? Debe haber más. Vamos a enfocarnos en su condición espiritual a la edad de doce.

Recuerda, a pesar de que Jesús fue y es Dios, él vino aquí como humano. Su divinidad no le previno de ser tentado, ni le previno de ser atacado por la enfermedad. Igualmente, él no empezó de predicar en el pesebre. Jesús tuvo que estudiar la Palabra de Dios, y aprender como aplicarlo a su vida, igual que nosotros tenemos que hacer. No fue hasta que fue bautizado por Juan el Bautista que el Espíritu Santo vino sobre él y le ungió. Antes de este momente, él tuvo que trabajar bajo las mismas leyes naturales y sobrenaturales que nosotros.

Al no hallarle, volvieron a Jerusalén buscándole. 46 Y aconteció que después de tres días le hallaron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas.

Luc 2:45-46

La primera cosa que se ve en estes dos versos, después de descubir que ellos buscaron Jesús durante tres días, es el lugar donde le encontraron. No pienso que la mayoría de los padres anticiparán encontrar sus niños en el templo, donde María y José encontraron a Jesús. La mayoría esperarán que sus niños estarían jugando en un lugar o enredándose en travesuras. Acaso esto es por que ellos tuvieron que pasar tres días en busca de él, porque no esperaban que él estuviera allá tampoco.

Jesús estuvo en el templo, porque El quiso estar donde estaba la presencia de Dios. Esto es la primera señal y más importante señal de la madurez espiritual. Dios nos ha creado ser sus hijos. Como hijos, debemos desarollar un deseo de estar en Su presencia.

Como padres, nos agrada cuando nuestros hijos naturales desean pasar tiempo con nosotros. Es igual con nuestro Padre Dios. El desea nada más que solamente venimos para pasar tiempo con El. Hay muchos creyentes que tocan las puertas del cielo, eperando que Dios les conteste, en vez de acercarle audazmente ante su trono. Pero, nosotros, como hijos amados, no debemos tocar, sino solamente venir para sentarnos en su regazo.

Si estuvieras en Wal-Mart, o en el supermercdo, y un niño desconcido te acercó y dijo, "Yo quiero esta cosa. Cómpramela." ¿Harías? No estoy hablando de tu propio niño, sino de un niño que no conoces. No sé de ti, pero mi respuesta sería algo como, "Yo no te conozco, ¿Por qué debería comprartelo para ti? Vete hablar con tus propios padres sobre el comparle para ti."

Es parecido con muchos "creyentes." El único tiempo en el cual ellos conversan a Padre Dios es cuando ellos necesitan algo de El. Pero, nunca pasan ningún tiempo para construir una relación con El. ¿Por qué debería querer bendecer la gente que solamente le acercan cuando ellos quieren algo de El?

Como un niño de doce años, Jesús entendió bien la importancia de tener una relación íntima con el Padre. El estuvo en el templo porque quiso mantener aquella relación no solamente durante el tiempo de su minsterio, sino a través de su vida entera. El ministerio de Jesús surgió de su vida piadosa y de su intimidad con el Padre: igual que la nuestra debe surgir. Sin aquella intimidad, Dios el Pdre nunca pudiera decir, "Este es mi Hijo amado en quien me he complacido" (Mat 3:17; Mar 1:11; Luc 3:22).

Jesús estuvo con los doctores o maestros de la ley porque El sabía con quien relacionarse y quien evitar. Considero que el miedo más grande de la mayoría de los padres en una situación parecida sería no si sus niños comieron o no, sino con quienes relacionaron. Demasiado, frecuentemete, la gente con quien nuestros hijos pasan tiempo, son gente que nosotros preferimos que eviten. Sin embargo, debido a su inocencia, nuestros niños no reconocen el peligro de estas relaciones.

A la edad de doce años, Jesús entendió el peligro de "asociarse" con malas personas. El no buscó adolescentes de su propia edad con quien podía pasar tiempo. Tampoco encontró un grupo de jovenes de un templo local. El halló la gente más sabia con quien pasar su tiempo. Se mantenía en un lugar donde la gente en su alrededor sería una influencia positiva sobre su espíritu, no una influencia negativa. Un lugar en el cual el enfoque sería sobre Dios, en vez del mundo.

Aun dentro del templo, Jesús escogió hablar a la gente mayor. No habló a la gente que estaba solamente haciendo su "culto/trabajo debido" al Señor. En cambio, él escogió hablar con los expertos en la Palabra de Dios, y con aquellos con quienes pudo llevar a cabo una profunda discusión bíblica.

Esto nos lleva al próximo punto, Jesús, como niño, se interesaba en las cosas de Dios.El tomó el tiempo cuando estuvo solo en Jerusalén y lo usó para estudiar la Palabra de Dios, en lugar de buscar a otros niños con quienes pudo asociarse, buscar maneras en que divertirse, o involucrarse en travesuras.

Una vez más, venimos al tema de las expectaciones. Como padres, muchas veces, no eperamos que nuestros hijos se ponen interesados en las cosas de Dios. Muchos consideran que los hijos no pueden desarrollar una verdadera relación con el Señor, ni pueden ser salvos antes de que sean adultos. Sin embargo, en este verso, se ve a un joven Jesús tan interesado en las cosas de Dios que pasaba su tiempo libre en el templo, hablando con los doctores de la ley.

Según los estatísticas, más de 80 porciento de la gente que acepta a Jesús, lo hace antes de la edad de doce años; 85% de los misioneros que están ministrando hoy en día, recibió su llamado antes de la edad de las doce años, también. Esto es una etapa de vida cuando es muy esencial el ganar un interés en el Señor, y en Sus obras.

Si una persona no agarra un interés en las cosas de Dios: Su presencia, Su Palabra, y Su Trabajo a una edad joven, hay poca probabilidad que él lo hará mas tarde. Una de los mejores regalos que alguien puede dar a sus hijos es una relación personal con el Señor.

Adicionalmente, fue bien obvio que Jesús supo la Palabra de Dios. Si no fuera así, ellos no hubieran ser sorprendidos por su entendimiento y por sus respuestas. Pues, yo realizo que Jesús es el Hijo De Dios, pero recuerda, El vino aquí como hombre, no como Dios.

Por lo tanto, estoy seguro que él estudió la Palabra aquí en la tierra, y no solamente dependió de su sabiduría celestial. En efecto, el verso antes de la sección que yo cité al inicio de este estudio nos dice exactamente asi.

Y el niño crecía y se fortalecía, llenándose de sabiduría; y la gracia de Dios estaba sobre El.

Luc 2:40

Este verso no nos dice que Jesús fuera fuerte en espíritu, y llenado con sabiduría automáticamente. Ni dice que sucedió así por una impartación divina. El tenía que estudiar para llevar a ser fuerte en espíritu y llenado de sabiduría. Jesús no operó bajo ningunas ventajes especiales. De hecho, él se limitó a lo que nosotros, como humanos debemos irnos.

En aquella época, fue común que los niños judíos memorizaran la Torah (ley), que es los primeros cinco libros de la biblia, antes de la edad de doce años. Esto se consiste de solamente 5936 versos. Los judíos ortodoxos ya hacen igual hoy en día. Sin embargo, el memorizar algo no implica que uno lo entiende.

Mucha gente memoriza varios versos porque lo consideran obligatorio. Esta gente puede ponerse a pie en la iglesia y citar fácilmente numerosos versos. Superficialmente, parece que ellos conocen la Palabra de Dios, porque pueden citarla tan fácilmente. Pero esto no necesariamente es la verdad. Yo oí recentemente una mujer americana cantar un canto en español. La única razón que ella conoció el significado de las palabras fue que ella conoció el mismo canto en inglés. Pero, fuera de esto, ella no tenía ni una idea lo que cantaba. Si la versión español del canto hubiera tenido una linea diferente que la versión inglesa, no hubiera podido entender, porque no habló español .

Dios nunca nos ha sugerido que simplemente memorizemos la biblia. Tampoco ha sugerido que nosotros la leyeremos. Sus instrucciones a Josué, las cuales de igual manera aplican a nosotros fueron:

Este libro de la ley no se apartará de tu boca, sino que meditarás en él día y noche, para que cuides de hacer todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino y tendrás éxito.

Josué 1:8

Esto es un verso interesante en su sentido literal. La primera cosa que dice el verso es no dejar que las escrituras del Torah se aparten de tu boca. Luego, continua por decir "meditarás en él día y noche." Esta palabra literalmente significa repetir en voz suave. El imágen es de alguien que anda incesantemente hablándose, bajo su respiración, como si fuera intentando encontrar la solución a un enorme enigma o problema.

Las personas que son genios generalmente están conocidas por ser excéntricos. Ellos se hablan a sí mismos, olvidan hacer cosas sencillas y comúnmente ignoran aquellos en su alrededor. ¿Por qué? Porque sus mentes están enfocados sobre algún problema o asunto. Ellos están "meditando" en aquel problema, a fin de hallar entendimiento.

Dios instruyó a Josué actuar como unos de aquellos genios, por hablarse sobre la ley. ¿Por qué? Para ganar un entendimiento del corazón de Dios, sus instrucciones, y la significación detrás de aquellas instrucciones. La gente que únicamente "lee" la Palabra de Dios nunca gana aquel entendimiento.

Pablo expone las instrucciones de Dios a Josué de esta manera:

Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que maneja con precisión la palabra de verdad.

2 Tim 2:15

Las palabras "procura con diligencia (en inglés: estudia) al inicio de aquel verso significa "hacer una esfuerza sincera y diligente de escundriñar o estudiar." La idea es básicamente igual que lo que se ve en el libro de Josué. No hagas simplemente su "obligación /deber" de leer la Palabra de Dios, sino esfórzarte a recibir entendimiento por constantemente meditar sobre lo que dice.

Mientras que uno medita, es un proceso normal tener preguntas. El Espíritu Santo les gusta las preguntas, porque demuestran el corazón de alguien que verdaderamente quiere saber. No estoy hablando sobre preguntas de duda e incredulidad, sino sobre preguntas ¿Qué? y ¿Por qué? "?Por qué Dios usó esta palabra aquí? ¿Por qué habló Jesús de esta manera a esta persona? ¿Qué significa esto?" Aquellas preguntas son las cuales que llevan entendimiento, porque el Espíritu Santo les contesta.

Este punto es probablamente la más importante parte de lo que nosotros vemos en la vida de Jesús a la edad de doce años. Es obvio que El no solamente leyó la Tenach (la versión judía del Antiguo Testamente) sino la estudió, escundriñó y meditó sobre ella. Su deseo como un niño fue el ganar un entendimiento de Su Padre Celestial. Para la edad que tenía doce años, El ya había ganado tanto entendimiento que los mejores expertos y eruditos en la Tenach fueron sorprendidos por que tuvo tanto entendimiento.

Pues, vemos que a la edad de doce años, Jesús buscó estar en la presencia de Dios y conocer su Palabra. Pero esto no es suficiente en la vida de un creyente. Nosotros no podemos únicamente entender y saber la Palabra de Dios, sino debemos vivir la Palabra de Dios. Esto nos lleva al próximo punto. Jesús fue listo y despuesto hacer la voluntad de Dios. Mira a la respuesta que El dio a Sus padres cuando le interrogaron.

Cuando sus padres le vieron, se quedaron maravillados; y su madre le dijo: Hijo, ¿por qué nos has tratado de esta manera? Mira, tu padre y yo te hemos estado buscando llenos de angustia. 49 Entonces El les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿Acaso no sabíais que me era necesario estar en la casa de mi Padre?

Luc 2:48-49

A pesar de que dice aquí "casa" en español, las traducciones bíblicas en inglés dicen "asuntos"

Aunque esto ocurrió antes del tiempo señalado que Jesús entrara a Su minsterio, El tuvo el deseo de empezar. Más tarde, a la fiesta de la boda, cuando volvió el agua a vino, El dijo a Su madre, "Todavía no ha llegado mi hora" (Juan 2:4). Obviamente, si Su tiempo no había llegado a la fiesta de la boda, tampoco había llegado cauando tenía doce años, pero si, el deseo estuvo allá.

Estoy convencido que Jesús sabía que no fuera su tiempo de empezar su ministerio terrenal. Pero, también estoy seguro que este evento fuera representativo de Su vida. Su niñez y su joven madurez temprano fueron probablemente llenos de instancias en las cuales él tomó la oportunidad de enseñar la ley de Dios a aquellos alrededor de El.

En mi propia vida, Yo sabía que fuera llamado al ministerio años antes de que el Señor me envió para empezar aquel minstierio. Muchos tiempos, un pastor, u otro líder en la iglesia me dijo esperar el tiempo debido de Dios. Esto me fue difícil hacer. Yo tuve el deseo hacer la voluntad de Dios y pensé que yo sabía lo que fuera (aunque verdaderamente no sabía). Debido a este deseo tuve cada oportunidad posible a fin de compartir la Palabra de Dios y orar por la gente. No todavía estaba en el ministerio, pero seguramente yo estaba intentando llegar a este punto.

Aquel deseo es una parte importante de crecer. Las personas que gana un medal en olímpico, sin excepción, empezaron su entrenamiento a una edad temprana. No se escucha de los campeones olímpicos que empezaron su entrenamiento a la edad de veinte años. De ninguna moda, escuchamos de ellos que comienzan a cinco años.

Es igual en la vida de un creyente. Si nuestros niños no ganan un deseo hacer las cosas de Dios antes de que cumplan doce años probablmente nunca pueden hacerlo más tarde.


Hay una otra área que debemos ecundriñar en este estudio. Esto es la relación que Jesús tuvo con Sus padres. Superficialmente, parece que Jesús no honró ni obedeció a Sus padres cuando se quedó atrás en Jerusalén. Pero, como si Dios quiso asegurarse que no pudimos pensar así (malinterpretar) esto, la Escritura continúa a decirnos que después de este evento, Jesús fue obediente a Sus padres.

Y descendió con ellos, y vino a Nazaret; y continuó sujeto a ellos. Y su madre atesoraba todas estas cosas en su corazón.

Luc 2:51

Si un niño no aprende como obedecer a sus padres, tampoco obedecerá como obedecer a Dios. Jesús no hubiera podido obedecer a Su Padre Celestial y habido ido a la cruz si no había primeramente aprendido como obedecer a José, su padre humano.

Un adolesente de doce años que no sabe como obedecer a sus padres, llegará a ser solamente más y más rebelde cuando sea joven. Al final, este rebelión puede llevar a pecado, crímen y aun muerte.

Como padres, nuestra más grande responsabilidad es llevar nuestros hijo al Señor. Y la segunda más grande es enseñarle obedecerle. ¿Cómo? Al enseñarles como obedecer a nosotros como la autoridad que Dios ha puesto sobre sus vidas.

Proverbios nos dice que "El temor del Señor es el principio de la sabiduría..." (Prov 1:7a). El término "temor" no nos dice ser miedosos de Dios, sino es mejor entedido como "tener reverencia." Sin poseer una reverencia hacia Dios, nosotros no le obedeceremos; tampoco le obedecerán nuestros hijos. La segunda parte de este verso también da luz y dice, "…los necios desprecian la sabiduría y la instrucción" (Prov 1:7b). El contraste es obvio, la reverencia de Dios es sabiduría, pero una falta de reverencia es tontería. Los tontos nunca desearán sabiduría y tampoco deserán conocer la Palabra de Dios.

El segundo capítulo de Lucas termina por decirnos que "Y Jesús crecía en sabiduría, en estatura y en gracia para con Dios y los hombres" (Lk 2:52). ¿Por qué creció en sabiduría y gracia (favor)? Porque fue obediente a Sus padres porque meditó sobre la Palabra de Dios, y porque él buscó hacer la voluntad de Dios.

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