EL PROPOSITO DE DIOS PARA LA INTIMIDAD SEXUAL
por Ricardo y Débora Murphy


Ingles

Echemos una mirada al verso entero. "Por tanto, el hombe dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su esposa: y serán una sola carne" (Génesis 2:42). Mira que el hombre "debe unirse a su esposa." ¿Cómo se puede "unirse" a alguien? La palabra hebrea que se traduce aquí "unirse" también puede significar "ser unidos o encolados o pegados."

Aquí dentro hay la llave a la relación sexual. Si tomamos "se unirá" y "una sola carne" y los juntamos, entonces tenemos un cuadro de lo que pasa durante el sexo. Literalmente, la unión sexual es la parte del matrimonio que nos encola juntos como uno.

El sexo ha sido diseñado por Dios para traer unidad en nuestras vidas. El placer es una cuestión secundaria. Incluso los niños pueden ser considerados de alguna manera como una cuestión secundaria. Dios lo diseñó para traernos a un punto de volvernos uno; estando en unidad y estando en acuerdo.

Realmente, la unión sexual es lo que establece un matrimonio ser un matrimonio; no la ceremonia en la iglesia. En efecto, llamamos el primer acto sexual de los recién casados en su noche de boda "consumando el matrimonio." La palabra "consumar" quiere decir "finalizar" o "hacer completo" tal como finalizar un contrato. Ellos realmente no están casados hasta este punto. Todo lo que han hecho es tener una ceremonia de boda.

Incluso una relación sexual con alguien con quien no queremos ser "unidos juntos" todavía producirá un matrimonio. Pablo dijo: "¿O no sabeís que él que se une a una ramera es un cuerpo con ella? Porque dice: Los dos vendrán a ser una sola carne" (1 Corintios 6:16). Volverse una carne es la definición de matrimonio, podemos parafrasear esta escritura al decir "él quién se acuesta con una ramera se ha casado con ella."

La comunicación sexual es una actividad de pacto. ¿Recuerde la ceremonia de pacto en el primer capítulo? Durante la ceremonia las dos personas que entran en el pacto cortaron y mezclaron su sangre. Cuando una mujer pierde su virginidad, ella sangra. Esta sangre va hacia el pene del hombre. El hombre está en su sangre, con la carne de ella alrededor de él, así como las personas que entran en el pacto.

Cada vez que la pareja se juntan de nuevo para hacer el amor, ellos reduplican su pacto. No deben olvidar que sus relaciones intimas son recordatorios constantes para ellos de los términos de aquel pacto, así como el compartir de la comunión es un recordatorio de nuestro pacto con Jesús.

INTIMIDAD

En el Antiguo Testamento, hay dos términos muy diferentes que son usados para la unión sexual. Uno de ellos se traduce como "él conoció a su esposa," el otro como "él se llegó a ella". Estas dos frases definen las dos maneras posibles de pensar sobre el sexo. El segundo es lo que hace el mundo cuando trata con el sexo sólo al nivel físico. Ésto es una relación egoísta y superficial en la cual uno no tiene ganas de conocer a la otra persona.

Por otro lado, "conocer" a alguien implica pasar tiempo con alguien. Significa haber un conocimiento detallado e íntimo con la otra persona. Usted no puede hacerlo rápidamente, sino sólo a través de la conversación larga, y muchas experiencias compartidas.

"Llegarse" a alguien simplemente significa hacer el sexo con ellos. Ésto es lo que ocurre con una prostituta, o cuando un hombre recoge a una mujer en un bar. Dios nunca quiso que el hombre solamente "llegara a" o "entrara a" una mujer. El plan de Dios es que los hombres "conozcan" a sus esposas. Que ellos tengan una relación sexual íntima también.

Los matrimonios están fundidos por una fundación de nuestras experiencias compartidas. Si una pareja siempre está haciendo cosas separadamente, ellos no tienen ningun base para la intimidad. Usted sabe lo que quiero decir: él reserva su noche con sus compañeros, y ella chismorrea con sus amigas. Sí, es bien tener unos intereses separados, pero la mayoría de nuestros intereses tienen que ser compartidos. ¿Cuál es más importante, su afición, o su matrimonio? Si aquella afición o actividad toma demasiado tiempo de su cónyuge, quizá usted necesita dejar esa actividad.

En nuestra sociedad tan ocupada (atareada), ha llegado a ser más y más común encontrar a parejas que nunca se hablan. La única cosa importante que hacen es ir juntos a la iglesia. Todo el resto de la semana, ellos no se ven. Yo he visto a las parejas que el occuparse en hacer algo han ido al punto donde están trabajando horarios diferentes, así que ellos aún no pueden dormir juntos. Todos necesitamos ajustar nuestras prioridades, y hacer un compromiso para tomar y consagrar, el tiempo necesario para construir un matrimonio saludable.

SEXO EN TRES NIVELES

Dios ha creado al hombre en su imagen. Así como Dios tiene tres partes, el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo, así que el hombre tiene tres partes, el espíritu, el alma, y el cuerpo. Nuestros cuerpos son la parte física que podemos ver, lavar, y vestir con ropa. Sin embargo, el cuerpo no es quién somos, es sólo un "traje de carne" que llevamos sobre esta tierra. Cuando uno muere, realmente no muere sino sigue viviendo. El "verdadero nosotros" es nuestro espíritu. Vive en este cuerpo físico, y es la parte que es "nacido de nuevo" cuando aceptamos a Jesús como nuestro Salvador. Así como nuestros cuerpos físicos crecen, así nuestros espíritus tambien crecen mientras que maduramos espiritualmente en Dios. Entre estas dos partes hay un tercero que es nuestra alma. El alma consiste en nuestra mente, nuestra voluntad, y nuestras emociones. Es la parte con que pensamos y sentimos, la parte que hace nuestras decisiones, que forma nuestras palabras, y que aprende.

Mientras que nuestros cuerpos viajan por muchos partes en la esféra física, nuestros espíritus viajan en una esféra paralelo que es espiritual. Las dos esféras se conectan juntamente y nada puede pasar a una sin pasar a la otra. Cuando hablamos en la esféra física, tambien hablamos en la esféra espiritual; aún palabras de fe o palabras de incredulidad. Cuando damos diezmos y ofrendas en la esféra física, estamos sembrando semillas financieras en la esféra espiritual.

¿Cómo puede el acto sexual causar esta unión? Para entender ésto, necesitamos entender que no toma lugar sólo en la esféra física de carne. Realmente, aunque la mayoría de nosotros (especialmente los hombres) se concentran en la parte física de sexo, eso ni siquiera es la esféra dominante donde tiene lugar.

Deténgase y piense un momento. ¿Cuándo usted se despierta sexualmente, está debido a algo que se pasa a su cuerpo, o algo que se pasa en su mente? Para todos nosotros, varón y hembra, empieza en la mente. Sí, es posible que el cuerpo de alguien responda sexualmente sin que aquella persona esté interesada: ésto sucede todo el tiempo en casos de violación. Pero no estoy hablando de ésto, estoy hablando sobre estar excitado sexualmente, y también interesado. Esto sólo puede suceder en la mente. De hecho, cuando alguien está excitado sexualmente en su mente, el cuerpo no puede detener.

Cualquier ser humano es capaz de ser excitado sexualmente sin cualquier contacto físico. Esto se llama fantasear. De hecho, los humanos son capaces de ser excitados sexualmente al punto de climax sin cualquier contacto físico.

Por otro lado, es imposible volverse verdaderamente excitado sexualmente sin pensar sobre el sexo. Esto es porque muchas mujeres tienen un problema en ser excitadas: porque nunca piensan sobre el sexo! Los hombres por otro lado, siendo empulsados por su hormona testosterono, piensen regularmente sobre el sexo, así que es muy fácil para ellos de ponerse excitados sexualmente.

Las mujeres tienen un tiempo más difícil rendiéndose envolucradas en el sexo justo en un nivel físico. Esto es porque ellas reconocen el sexo como una actividad emocional que ocurre en el nivel del alma. Los hombres, por otro lado, empiezan a pensar en el sexo simplemente en el nivel físico. Hasta que su necesidad sexual se satisfaga, ellos no pueden ver más allá que ese punto. Sin embargo, una vez que su necesidad física sea satisfecha, los hombres se cansarán de las relaciones sexuales sólo al nivel físico. Ellos no entenderán por qué no tienen la misma excitación que tuvieron previamente, pero terminarán al no estar satisfechos con su vida sexual.

A este punto, muchos hombres deciden que el problema es su pareja sexual, o se frustran, o hacen un cambio de pareja sexual. Ellos buscan satisfacción a través de lujuria, en vez de seguir al nivel del alma en su relación sexual. Esto no es debido a un deseo por el pecado, más bien es una falta de comprensión sobre cómo pasar al próximo nivel de intimidad.

Necesitamos enfatizar este punto que el sexo no es justo una actividad física. Realmente, la unión sexual ocurre en tres niveles: cuerpo, alma, y espíritu. Cuando nos unimos nuestros cuerpos, hay una unión parecida con nuestras almas y nuestros espíritus. Puesto que la mayoría de las parejas se quedan en la esféra sexual que es física, ellos no experimentan la unión en los otros niveles, pero ésto no significa que no sucede nada. Recuerde, "él que se une con una ramera es un cuerpo con ella."

Este acto de unirse a ser una sola carne es la unión en la esféra del alma. Muchas personas lo llaman un "lazo del alma." Esto sucede en cualquier momento cuando usted tiene sexo con alguien, y aquel lazo se queda con usted para el resto de su vida.

Como yo mencioné antes, nada tiene lugar justo en la esféra física, sino también tiene lugar en la esféra espiritual. Por consiguiente, cuando usted tiene sexo en la esféra física, también tiene sexo en la esféra espiritual. La unión sexual sucede al mismo tiempo en todos los tres niveles, sin darnos cuenta de ésto...

Para aprovechar lo máximo de la unión sexual, necesitamos salirnos fuera de estar solo en la esféra física, y empezar a participar en el sexo en los niveles del espíritu y del alma. En consecuencia, no sólo es una relación más satisfecha, pero también hace más para traer unidad y armoría en nuestra relación. Sólo podemos movernos fuera de la estéra física y entrar en la esféra del alma cuando tenemos relaciones sexuales más a menudo que cualquiera de los dos tenyan un deseo sexual.

Si no hace nada más que el sexo en la esféra física, usted está simplemente "haciendo el sexo." Esto no alcance nada para hacerles una sola carne. Para volverse una sola carne, tiene que pasar de la esféra física, y "hacer amor" en la esféra del alma.

Este enseñanza vino de nuestro libro "Y Dios Creó el Sexo" pulse aqui para mas información sobre este libro.

Copyright © 2003 por Richard A. Murphy, Maranatha Life Todos derechos reservados.