Tus Derechos
por Ricardo Murphy


English

En nuestra "libre" sociedad occidental, procuramos pensar las cosas en términos de nuestros derechos. De hecho, la mayor parte del tiempo, no nos molestamos en pensar acerca de los derechos de las otras personas, porque estamos muy ocupados pensando solo en nosotros mismos. Nos hemos creado una sociedad de personas que solo piensa en sí mismo, que solo utiliza su tiempo "buscando ser el número uno" (y eso no es el Señor).

La mayoría de las veces, nos casamos porque esperamos recibir algo del matrimonio. No pensamos en las otras personas, excepto en términos de que pueden ellas hacer por nosotros. La mayoría de los centros de consejo matrimonial trata acerca de este punto. La gente acude al consejero para disputar acerca de como la otra persona no está satisfaciendo sus necesidades o deseos.

Si nosotros vamos a tener las bendiciones de Dios en nuestro matrimonio, necesitaremos encontrar cuales derechos El nos ha dado en nuestra relación matrimonial. No es lo que nosotros pensamos que es importante, es lo que El piensa. Cuando encontramos los principios de Dios, y los ponemos en práctica en nuestro matrimonio, entonces y solo entonces podremos esperar que sus bendiciones llenen nuestro hogar.

Después de buscar cuidadosamente en las escrituras, encontré una lista completa de los derechos que podemos esperar recibir en el matrimonio. ¿Estás listo? Aquí están:

     1.

     2.

     3.

¿Cómo? ¿Es la lista de derechos? ¿Qué... piensas que olvidé algo? ¿Esperabas ver algo escrito en la lista?

Bueno, no pude escribir nada en la lista, porque la Biblia no nos proporciona nada, hombre ni mujer; ningún derecho en el matrimonio. La Biblia te da responsabilidades. Dios no está tan preocupado acerca de lo que recibes en tu relación matrimonial como en lo que tú entregas en ella.

Sin no estás seguro de esto, solo pregúntale a Dios. Dirígete a El en oración y empieza a quejarte de tu esposa(o). Yo te garantizo que si verdaderamente lo escuchas a El, la respuesta que recibirás no será como tratar con tu esposa(o). Dios empezará hablándote acerca de tus fallas en tu relación. El te mostrará donde has evadido tus responsabilidades. Tú le hablarás acerca de las cosas que ella o él necesita cambiar, y El te mostrará donde tú necesitas cambiar.

El matrimonio es una relación de pacto. Cuando las personas entran en este pacto, ellos comprometen las cosas que harán por la otra persona. Esto no es lo que tú puedes hacer por mí, esto es acerca de que puedo yo hacer por ti.

Nuestra relación con el Señor es igual. El no nos invitó a ser sus hijos e hijas, para su propio provecho, sino para nuestro provecho. Cada mandamiento que El nos ha dado es para nuestro beneficio, no para su propio beneficio. Después de todo, ¿Qué tendremos que podamos darle a El? Solamente nosotros. ¿Verdad? Pero, somos regalos imperfectos. El es perfecto, y estaremos lejos de darle a El algo que este cerca de ser perfecto.

El documento de paacto de Dios; la Biblia, habla acerca de lo que Dios hará por nosotros, no lo que nosotros podemos hacer por El. Las direcciones que El nos da es con el propósito de mostrarnos lo que necesitamos hacer para estar en posición de recibir sus bendiciones. No de recibir algo de nosotros.

Como dije al inicio, la Biblia no habla acerca de derechos, habla acerca de responsabilidades. Esto es porque todo en la Biblia trabaja por amor. De hecho, la Biblia llama amor a la más grande de las cosas. El amor siempre desea dar, siempre busca el beneficio de la otra persona.

Hombres, ustedes no tienen derecho a esperar nada de sus esposas. Sin embargo, Dios les ha dado la responsabilidad de amarlas, así como Cristo amó a la Iglesia, y se dio a sí mismo por ella. El que ella este sometida a ti, no te da ningún derecho, el amarla es tu responsabilidad para con ella.

Mujeres, ustedes no tienen derecho a esperar nada de sus maridos. Dios nunca les dio el derecho de recibir amor de ellos, pero sí les dio la responsabilidad de someterse a ellos, como al Señor.

Dios nunca les dio el derecho al marido, ni a la esposa sobre los cuerpos de sus cónyuges. Lo que El hizo fue decirnos que cuando nos casemos, ya no tendríamos ningún derecho sobre nuestro propio cuerpo. Que debemos de tratar nuestro cuerpo como si esto perteneciera a nuestra(o) esposa(o). Asi, cada uno tiene nadie tiene la responsabilidad de dar al otro.

Cuando te dejes de buscar tus derechos para reclamarlos, y empieces a buscar tus responsabilidades, esto te ofrecerá una gran libertad. En lugar de tratar de proteger tus derechos, cambiarás por buscar satisfacer las necesidades de la otra persona.

Cuando ambos el hombre y la mujer dejen de buscar sus derechos, y empiecen a buscar sus responsabilidades, ellos terminarán satisfaciendo sus necesidades el uno del otro. De hecho, las necesidades no solo serán satisfechas, serán abundantemente satisfechas. Recuerden que el plan de Dios siempre es el mejor.

Recientemente, mi esposa y yo pasamos por algunos problemas. Fuimos atacados en diferentes áreas, inclusive en nuestra relación. En Rosh Hashanah (11 de Septiembre de 1999) pasamos tiempo orando. Durante nuestra oración Dios nos dirijió a ponernos de nuevo en su altar. Nosotros hicimos esto, postrados en su altar, orando, y entregándonos a El. Junto con las cosas que le entregamos en el altar, entregamos nuestro derecho de recibir algo de otros. Eso fue una gran libertad, cuando hicimos esto fue como si se nos quitó a un gran peso de encima.

Si tú quieres libertad en tu matrimonio, dedícate un tiempo para hacer lo mismo que nosotros hicimos. A partir de esto dejarás de buscar tus derechos, empezarás a buscar tus responsabilidades. Verás como la libertad que llegará te convertirá en un servidor.

Copyright © 2004 por Richard A. Murphy,  Maranatha Life  Todos derechos reservados.