Apóstoles
El ministerio apotólico es realmente el primero que nuestro Señor,
Jesús estableció en la Iglesia del Nuevo Testamento.
Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, y
escogió doce de ellos, a los que también dio el nombre de
apóstoles
Luc 6:13
¿Por qué estableció Jesús el ministerio
apostólico primero? Porque iba a ser la fondación del gobierno
de la Iglesia en el Nuevo Testamento, parecido como el sacerdocio fue la
fondación del ministerio en el Antiguo Testamento. Pues, sin tener
los apóstoles en el ministerio, los dones ministeriales son literalemnte
sin la fondación necesaria.
Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo
Cristo Jesús mismo la piedra angular,
Efe 2:20
La palabra apóstol es una palabra griega, y literalmente significa,
"alguien que está enviado." Si yo digo a mi hijo echar la basura,
él es un apóstol a la basura. En el contexto cristiano, ésto
quiere decir que un apóstol es alguien que está comisionado
por el Señor, y está enviado a fin de alcanzar un propósito
específico.
Aunque ellos no fueron llamados por el nombre de apóstoles (porque
aquel término siendo griego no existió hasta el Nuevo Testamento),
hallamos a apóstoles en el Antiguo Testamento también. Los
mayores ejemplos de estos son Moisés y Nehemías. En estos dos
casos, ellos fueron comisionados por Dios, y enviado para cumplir un
propósito específico por Su Reino.
El más común entendimiento del ministerio apostólico
es que ellos son pioneros, que hacen el trabajo misionero 1 de
plantar iglesias en nuevas áreas del mundo. Esto está basado
sobre el ministerio de Pablo, como se muestra en el libro de Hechos. Mientras
que ésto es parte del ministerio apostólico, no es todo, hay
más. Esta definición totalmente ignora las obras de los otros
apóstoles. Ni tampoco es todo lo que hizo Pablo.
Realmente, los verdaderos misioneros deben ser apóstoles, no evangelistas.
El concepto occidental de que los misioneros evangelisen un paíz,
y nada más, es erróneo. Como yo dije antes, cuando estaba hablando
de evangelistas, si un creyente trata de sobrevivir de la dieta espiritual
que recibe de un evangelista, él moirá. El evangelista le
salvará, y le mantendrá animado, pero el creyente no sabrá
como vivir una vida victoriosa por el Señor.
Debido a la naturaleza del ministerio de un apóstol, especialmente
cuando está abriendo nuevo terreno, hay tiempos cuando él
tendrá que funcionar en las cuatro otras obras minsteriales. Pablo,
en sus jornadas misioneras, claramente cumplió los papeles de evangelista,
pastor, y maestro. Sabemos que también profetizó, porque dijo
que lo hizo. Aunque no puedo pensar de un ejemplo de ésto en el libro
de Hechos; se ve que él movió en una manera profética,
siguiendo el liderazgo del Espíritu Santo en sus viajes.
Además, ser pionero espiritual no siempre significa ir a una nueva
área física y plantar iglesias. Hay otros tipos de obras pioneras
que necesita ser hechas. Algunas son abir nueva áreas de revelación
y ensenañzas. Esto es tanto una obra de un pionero que es plantar
una iglesia, y comúnmente tiene un impacto más extenso sobre
la Iglesia global.
Pablo no solamente plantó las iglesias, sino entrenó y
"levantó" líderes por las iglesias donde el Espíritu
Santo le envió a minstrar/obrar. Luego, una vez que salió de
aquellas ciudades, él continuó a minstrar a aquellas iglesias,
y especialmente a su liderazgo, por las cartas que escribió, y
también en muchos casos, regresó a visitar aquellas mismas
iglesias a fin de fortalecerlas.
Un grande parte del enfoque de un apóstol es sobre los otros dones
minsteriales, y el ministerio a aquellos que están operando en ellos.
Esto es especialmente verdad de aquellos que están en el ministerio
pastoral. De la misma manera que los pastores tienen un corazón por
los corderos, los apóstoles tienen un corazón por los pastores.
En esta capacidad, los apóstoles realmente pastorean a los pastores.
Ellos son aquellos a quienes el pastor debe ir por oración, consejo,
instrucción y ayuda espiritual. Ellos también actúan
para correjir, edificar, exhortar y animar a los pastores.
Una parte de la frustración de la cual los pastores tienen que tratar
es porque no tienen una cobertura apostólica a quien pueden ir con
sus problemas. Ellos tratan de cargar mucho más carga emocional que
aquella que Dios intenta que cargaran, y ésto sale en frustración,
estrés y apagado. Los pastores necesitan el descargo emocional y el
apoyo de alguien a quien pueden ir con sus problemas, parecido a como sus
congregaciones van a ellos.
En los sistemas actuales del gobierno de la Iglesia, el pastor típicamente
rinde cuentas a un superintendente districto por la denominación,
o al mesa directiva de su propia iglesia. Si él rinde cuentas a un
superintendente, pues en un sentido él está rindiendo cuentas
a un jefe. El pastor no puede ser honesto respecto a sus problemas, por temor
que el superintendente puede sacarle de su puesto. En vez de tener un mentor
con quien él puede ser honesto y abierto, el pastor tiene que enmascarar
o esconder sus sentimientos, dudas y problemas.
Esto es aun peor en una situación donde el pastor rinde cuentas al
mesa directiva de su propia iglesia. Además de una inhabilidad de
ser honesto, hay un problema de autoridad. Espiritualmente, él pastor
tiene que ser sobre personas que son sobre él dentro de la
organización. Esto cree un círculo de autoridad, que impide
cualquier verdadera autoridad.
En cualquier de estas circunstancias, el pastor es incapaz de verdaderamente
seguir la guía del Señor, especialmente si el Señor
le está dirijiéndole de predicar algo que va en contra de los
deseos de su liderazgo. Pues él está forzado de decidir entre
obedecer al Señor y obedecer al hombre. Desfortunadamente, usualmente
el hombre gana.
En el libro de Hechos, vemos que los apóstoles que fueron allí,
trabajaron juntos y formaron algo de un concilio, juntos con los ancianos;
este concilio pues gobernó sobre la Iglesia (Hec 15:6). Cuando unas
decisiones tenían que ser hechos sobre una doctrina, o organización,
fueron hechos por este grupo de apóstoles y ancianos. Vemos ésto
en capítulo seis, cuando se dio cuenta de la necesitad por el puesto
de diácono (Hec 6:2-3). Vemos el mismo cuando Pablo y Barnabé
vinieron a Jersusalén para resolver la cuestión respecto a
la necesidad de circuncisión.
Entonces los apóstoles y los ancianos se reunieron para considerar
este asunto.
Hec 15:6
Entonces los doce convocaron a la congregación de los
discípulos, y dijeron: No es conveniente que nosotros descuidemos
la palabra de Dios para servir mesas. 3 Por tanto, hermanos, escoged de entre
vosotros siete hombres de buena reputación, llenos del Espíritu
Santo y de sabiduría, a quienes podamos encargar esta tarea.
Hec 6:2-3
Sin embargo, en ningún lugar en las Escrituras vemos que este concilio
gubernamental tomó una acción disiplinaria sobre un pastor
o un minstro. El concilio no sacó a los pastores de sus puestos, ni
les mandó predicar de una manera particular. Simplemente fue un recurso
disponible a los otros dones minsteriales.
Una grande parte de este "recurso" fue la cobertura espiritual que los
apóstoles ofrecieron a los otros cuatro dones minsteriales. Mientras
que cualquier creyente tiene el derecho de ir a Dios por sus propias necesidades,
siempre ha existido una estructura de autoridad que Dios estableció.
En la familia, esta estructura de autoridad es a través del hombre,
que actua como la cabeza de la casa y el sacerdote del hogar. El recibe su
autoridad de Jesús, que lo recibió de Dios el Padre. El continua
este ciclo por pasar esta autoridad a su esposa. Ella fuciona bajo su autoridad,
y tiene a su marido como un recurso a utlizar si su autoridad sea disputada.
Dentro de la Iglesia, vemos una estructura similar de autoridad. Todo autoridad
fluye "hacia abajo" del trono de Dios. Jesús, como la cabeza de la
Iglesia, recibe su autoridad de su Padre. A su turno, él delega aquella
autoridad a los apóstoles, que la delegan a los pastores principales
(obispos) de las varias congregaciones. Cualquieres otros ancianos, líderes
y minstros que hay dentro de aquellas iglesias, reciben su autoridad de aquel
pastor principal.
Al quebrantar este cadena, a cualquier punto, nosotros perdemos la mejor
conexión posible a la autoridad de Dios (autoridad divina). Esto no
significa que los creyentes no pueden recibir la autoridad de Dios sin otros,
pero no tendrán la conexión que Dios ha establecido. Además,
hay una fuerte posibildad que ellos no tendrán la plenitud de la autoridad
de Dios que les es dispuesto.
Hay niveles gubernamentales en las esferas espirituales. Estos se llaman
"principados, potestades, y poderes." Cada uno tiene una esfera diferente
de autoridad, diferente nivel de autoridad, y una manera diferente de funcionar.
Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados,
contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra
las huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.
Efe:6:12
De igual manera, nosotros tenemos diferentes niveles de autoridad en los
dones ministeriales. Aquí es donde uno verdaderamente necesita la
autoridad apostólica. A veces, un pastor es confrontado con diferentes
tipos de ataques espirituales. Sin la cobertura espiritual de un apóstol,
él puede ser luchando contra poderes y potestades con quienes él
no está realmente ungido o preparado de batallar. Con la cobertura
apostólica, él puede recibir de la unción, entendimiento
y experiencia del apóstol en aquellas batallas. En vez de luchar a
solas, él tiene el apoyo espiritual que necesita.
El rendir cuentas (ser contable) es un gran asunto en la Iglesia hoy, y
está directamente conectado al asunto de autoridad. Alguien que no
está correctamente sometido a autoridad no tiene el derecho de ejercer
autoridad sobre otros. Un evangelista o maestro que no está sometido
a un pastor, no tiene el derecho de ejercer su propia autoridad. Igualmente
un pastor que no se somete bajo la autoridad de un apóstol.
Esto, por supuesto surge la cuestión de quien debe el apóstol
someterse. Vemos del ejemplo bíblico de la iglesia primitiva que los
apóstoles sometieron el uno a los otros. Cuando Pablo inició
su ministerio, él fue a Pedro para confirmar su ministerio. El
voluntariamente sometió a la autoridad de Pedro (Gal
1:18).
Sin embargo, más adelante vemos que Pedro estuvo equivocado, y Pablo
lo corregió (Gal 2:11-14). En este caso, Pedro
sometió a Pablo. Ambos fueron hombres humildes que aceptaron la autoridad
de un otro apóstol en sus vidas.
Otro punto adicional sobre los apóstoles. El enfoque de un pastor
es sobre su congregación. El enfoque de un apóstol es sobre
una ciudad, región, o aun el mundo.
Debido al tipo de ministerio que tiene un apostol, su ministerio lo llevará
a numerosas situaciones y congregaciones diferentes, y verá lo que
funciona bien en otros lugares, y aprenderá de una base extensa de
fuentes. Por esta razón, él tendrá un enfoque y
entendimiento diferente que el de un pastor. Esta diferencia de enfoque puede
también ser un recurso al pastor. El puede consejar el pastor respecto
a problemas dentro de su iglesia, ayudarle, tratar con asuntos en su liderazgo,
y aumentar la eficiencia de lo que hace su congregación.
Hay una necesidad de reestablecer el ministerio profético, y especialmente
el ministerio apostólico en la Iglesia hoy. De hecho ésto
está sucediendo. Solamente después de que sea plenamente
funcionando, puede el Cuerpo de Cristo recibir la plenitud de lo que Dios
anhela que Su Iglesia tenga.
Si tu iglesia ha sido fucionando sin la plenitud del ministerio de las cinco
obras/dones, yo te animo de buscar ministros que el Señor ha dotado
y ungido en estas áreas. Pide al Señor respecto a cuales entre
ellos El desea que entres en relación, y hagas una relación
de pacto con ellos. Recibe de ellos, y permites que minstren a tu vida.
Sin embargo, yo te aviso de ser cuidadoso respecto a quienes formas relaciones.
El Nuevo Testamento nos advierte varias veces sobre ambos profetas falsos
y apóstoles falsos.
Cuidaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de
ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.
Mat:7:15
Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los
espíritus para ver si son de Dios, porque muchos falsos profetas han
salido al mundo.
1 Ju:4:1
Porque los tales son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que
se disfrazan como apóstoles de Cristo.
2 Cor:11:13
Una verdadera señal de un profeta falso, o apóstol falso, que
verdaderamente es un lobo, es lo que te piden de ti. Jesús no andaba
pidiendo que la gente ofrendara a él; tampoco Pablo. Ellos decidieron
de hacer lo bueno y ser una bendición a todos aquellos que vinieron
en contacto con ellos. Formaban relaciones. Daron y ministerioon.
Los lobos tratan de tomar de los corderos; los pastores tratan de dar a ellos.
De igual manera los lobos-profetas y lobos-apóstoles tratan de tomar
en vez de dar. La diferencia es que ellos tratan de recibir del pastor, en
vez de dar a él.
La biblia siempre se trata de nuestro Señor y de ser en relación
con El. De igual manera, cuando la biblia habla de la Iglesia, habla de
relaciones mútuas. Fíjate que yo no mencioné que juntes
con la organización de un profeta o de un apóstol; únicamente
hablé respecto a entrar en relación con ellos. Si solo recibes
es una membresía en una organización, no estás recibiendo
la bendición de aquellos ministerios. Unicamente puedes recibirlo
por una relación.
1 La palabra "misionero" no existe en la
biblia. Es una palabra que fue formada más tarde por la Iglesia, respeto
a aquellos que hicieron obras multiculturales, típicamente en tierras
ajenas. Es interesante notar que la palabra raíz de "misionero" es
"misión," significando que la persona que es misionero es alguien
que ha sido enviado para hacer una misión. Esto es muy parecido a
la definición de un "apóstol." |