Pasajes de

"Reformando el Liderazgo de la Iglesia"

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Rebelión en el Liderazgo

La gran mayoría de las iglesias hoy día tiene problemas con rebelión dentro de su liderazgo. Casi cada pastor que yo conozco murmura respeto a los problemas que él tiene con su liderazgo. Si sea una gente que sale y hace según su propio gusto, o los líderes que hablan en contra del pastor, o sea líderes flujos que no hacen lo que deben hacer; todos son varias formas de rebelión.

No digo que el pastor debe ser un controlador, o que cada acción de cada persona en la iglesia necesita la aprobación del pastor. Hemos tenido ésto en la iglesia también, y ciertamente ésto no funciona. El pastor no necesita dar la gente permiso de conseguir un puesto o trabajo, ni comprar un carro. Pero, sí necesita los líderes que apoyan la visión que Dios le ha dado, en lugar de intentar de cambiar la visión a algo otro.

¿De dónde viene esta raíz de rebelión? ¿Y qué podemos hacer tocante este? ¿Cómo podemos impedir que la rebelión en la iglesia y el liderazgo destruya la iglesia?


Primero, nosotros debemos entender que toda autoridad viene de Dios. Por lo tanto, toda rebelión empiece como rebelión en contra de Dios. Es literalmente el pecado lo más antiguo. Antes de la creación del mundo, existía la rebelión. Satanás, a este tiempo fue conocido por Lucífero, empezó una rebelión en el cielo, planeando de derrocar el puesto de Dios de realeza, y tomarlo por sí mismo.

¡Cómo has caído del cielo, oh lucero de la mañana, hijo de la aurora! Has sido derribado por tierra, tú que debilitabas a las naciones. 13 Pero tú dijiste en tu corazón: "Subiré al cielo, por encima de las estrellas de Dios levantaré mi trono, y me sentaré en el monte de la asamblea, en el extremo norte. 14 "Subiré sobre las alturas de las nubes, me haré semejante al Altísimo."

Isa 14:12-14

En un esfuerzo para alcanzar esta meta, Lucífero dirigió una rebelión en contra del Rey de Gloria. El tuvo éxcito en convencer un tercer de los ángeles de juntarse con él en esta rebelión. Pero no salió bien. En lugar de derrocar el Trono Santo de Dios, él fue echado fuero del cielo, y por fin, llegó aquí sobre esta tierra.

Y El les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo.

Luc 10:18

Sin embargo, esta derrota no destruyó la rebelión de Satanás. La semilla de rebelión no muere rápido, y una vez que toma raíz en un corazón, es muy difícil sacarla. Satanás continuó a buscar una oportunidad de rebelar en contra de su Creador.

Cuando Dios dio el dominio sobre la tierra a Adán (Gen 1:26 & 28), Satanás vio su oportunidad de intentar hacerlo de nuevo. Acaso no podía quitarle el trono, pero podía quitar el trono (autoridad) del hombre. Esto le permitirá, hasta un cierto punto, vengar a Dios por le haber echado del cielo.

Satanás empezó esta nueva rebelión por seguir un patrón similar en busca de colaboradores. El necesitó ayuda para derrotar el príncipe de este mundo. Pues, en vez de atacar al príncipe, él fue trás uno bajo la autoridad del príncipe, es decir a Eva.

Al ir a Eva, Satanás pudo lograr una de dos cosas o posiblemente ambos cosas a la vez. La primera posibilidad fue que pudo utilizar a Eva para recibir la cooperación de Adán en sus planes para rebelión. Si ésto no funciono, él podía, por lo menos, causar alguien de rebelar contra Adán. Aunque este segunda posibilidad no fue tan buena, en los ojos de Satanás, como la primera, sería mejor que nada.

Satanás utilizó uno de los medios lo más cómunmente disponible para iniciar esta rebelion; la decepcion. El convenció Eva que el Rey de los Reyes estaba siendo injusto a ella y su marido, por ser deshonesto con ellos y detener algo de ellos que sería a su beneficio. También él sembró la semilla de duda en su mente que Dios no verdaderamente fue digno ser Rey, y que ella tuvo tanta habilidad y derecho de ser rey que tuvo Dios.

Y la serpiente dijo a la mujer: Ciertamente no moriréis. 5 Pues Dios sabe que el día que de él comáis, serán abiertos vuestros ojos y seréis como Dios, conociendo el bien y el mal.

Gen 3:4-5

Después de oír las palabras de Satanás, Eva conmenzó a justificar la rebelión que nació en su corazón. Justificarse en su propia mente es siempre parte del proceso de rebelión. Antes de tomar acción, parece que necesitamos convencernos que los pensamientos y sentimientos que tenemos son los correctos, y que la acción que estamos pensando hacer es la acción adecuada para responder al problema que vemos.

Cuando la mujer vio que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y que el árbol era deseable para alcanzar sabiduría, tomó de su fruto y comió; y dio también a su marido que estaba con ella, y él comió.

Gen 3:6

Hubo tres puntos diferentes en los cuales Eva se justificó. Primero, "el árbol era bueno para comer," entonces, "era agradable a los ojos," y por fin, "era deseable para alcanzar sabiduría." Por tener tres puntos diferentes, ella completamente se convenció que su rebelión fue corecta, y ella tomó acción.

Como ya sabes, Satanás alcanzó su meta. Eva rebeló contra Dios. Entonces, siguiendo el sistema de Satanás, ella salió a fin de engañar a su marido.

Adán fue confrontado con una decisión muy dura. Tuvo que elegir entre su esposa a quien amó, y su Dios quien también amó. Siendo un hombre, él escogió consentir con su esposa, y aumentó la rebelión en contra del Reino de Dios.

Dios como el Padre perfecto, supo que ésto iba a suceder y lo profetizó en Génesis 2:24, cuando dijo, "Por tanto el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán una sola carne." Dios el Padre, y el Espíritu Santo, como la madre, fueron los padres de Adán. Adán dejó a su padre y su madre para ser uno con su esposa. Su elección de unirse con su esposa fue buena, pero su elección para rebelar fue mala.

Debo decir aquí que Dios dio el derecho de libertad para elegir a Adán cuando lo creó. Esto significa que Dios dio a Adán el derecho y la habilidad de rebelar. No significa que Dios quiso que rebelara. Pero, para dar a Adán la capacidad de amar a Dios, tuvo que dar a Adán la habilidad de escoger. De esta raíz, vino la habilidad de rebelar.

La rebelión de Eva no causó ningún cambio obvio. Dios no vino a la tierra, ni hizo ningunas declaraciones, ni tampoco les echó fuera del huerto de Edén (en este momento). Esto es porque ella fue bajo la autoridad de su marido, y fue la responsabilidad de su marido tomar acción. No fue que después que Adán se juntó con su rebelión que Dios tuvo que tomar acción.


Toda rebelión surge de esta raíz de la rebelión de Adán y Eva contra Dios. Satanás tuvo éxcito en crear una rebelión que ha durado hasta hoy, y según la profecía escrito en el libro de Apocalipsis, continuirá por mucho tiempo en el futuro.

La humanidad está viviendo bajo una maldición generacional de rebelión; pasado (transferido) de generación a generación a generación. Esto ha llegado de ser parte de la "condición humana" y parte de nuestra carácter. Nosotros crecemos rebeldes porque la vemos modelado alrededor de nosotros. Los niños son rebeldes porque sus padres son rebeldes. Los padres son rebeldes porque sus líderes son rebeldes. Los líderes son rebeldes porque sus pastores son rebeldes.

Por encima de ésto, muchas de nuestras naciones fueron fundadas en rebelión. Los Estados Unidos fue fundado porque los colonistas originales rebelaron contra los ingleses. México fue fundado porque la gente mexicana rebeló contra España. La lista continúa, y continúa.

La rebelión es tan parte integral de nuestras vidas que consideramos que es normal. Cuando nuestros niños llegan a ser jóvenes, nosotros anticipamos que ellos rebelan contra nosotros. Nosotros aun modificamos la Escritura para acomodar esta creanza.

Enseña al niño el camino en que debe andar, y aún cuando sea viejo no se apartará de él.

Pr 22:6

Fíjate, por favor, que esta escritura no dice nada sobre la rebelión. Pero, yo he escuchado este verso citado más para consolar un padre cuyo jóven es rebelde, que por cualquier otra razón. Cómunmente lo expresamos con el sentido de, "Enseña al niño el camino en que debe andar, y después de sus años de adolescencia, cuando ha cesado de rebelar, él regresará al Camino de Dios." Esto no es lo que dice la Escritura, dice que "no se apartará de él."

O, qué del ejemplo de manejar un carro. Casi todos creyentes que yo conozco y todos los inconversos, regularmente manejan más rapido que señala el limite de velocidad. Nosotros ignoramos la autoridad del gobierno sobre nosotros, a pesar de que la Escritura nos dice "que estén sujetos a los gobernantes, a las autoridades; que sean obedientes" (Tit 3:1).


Sería suficiente malo si estas actitudes existieron solamente en el mundo, pero ellas están en la iglesia también. La mayoría de las iglesias, en lugar de ser plantadas por una iglesia madre, nacen en rebelión.

Nunca on los nuevos creyentes, o los cristianos de doble ánimo que empiecen divisiones en la iglesia. Es siempre algún líder que causa el problema. Un pastor asociado, o un anciano, o quizá un líder de alabanza que está enfadado con el pastor y la iglesia.

Por alguna razón, estes líderes deciden que la rebelión y la contienda son mejores soluciones que la sumisión y el perdón. Satanás obra en sus corazones hasta que ellos deciden que una división es la única solución a su insatisfacción, y todos los problemas en la iglesia. Ellos sienten que no hay ninguna razón intentar de venir a un acuerdo con el pastor y en cambio se sienten que deben salir, y toman otros con ellos.

Una vez que la rebelión ha crecido suficientemente en el corazón del líder, él trabajara para extenderse a otros. El líder empezará a hablar malo del pastor y de la iglesia a sus amigos dentro de la iglesia, ambos para racionalizar su comportamiento y convencerles a juntarse con él en su rebelión.

Aquí es de donde vienen las divisiones en una iglesia. Una sola semilla de rebelión, dado tiempo para crecer y madurar en el corazón de un líder, trae una cosecha de rebelión en la forma de una división en la iglesia.

Un pastor necesita estar siempre conciente de lo que están diciendo sus líderes de la iglesia y de las actitudes en sus corazones. Es siempre más fácil confrontar a alguien respecto a cualquier problema cuando es pequeño, en lugar de esperar hasta que el pecado florece. Es fácil poner un alto a rebelión cuando está en sus etapas tempranas, pero lo más tiempo que uno espera antes de ponerle un alto, el más duro es para cambiar el corazón de aquella persona.

Estes líderes necesitan entender (pero raramente entienden) que si Dios quería que ellos tengan aquella iglesia, pues él hubiera dado una a ellos. El la dio al pastor, porque El quiso que aquel pastor sea en aquel puesto. Si Dios quiere que alguien pastorea una iglesia, El le levantará, preparará, y correctamente dará luz a la iglesia; nunca causará rebelión.


Nota por favor, que estas tres cosas que Satanás usó contra Eva son las mismas tres cosas que los líderes en la iglesia usan para empezar y justificar rebelión en la iglesia. Regresamos un momento para examinar aquel verso.

Cuando la mujer vio que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y que el árbol era deseable para alcanzar sabiduría, tomó de su fruto y comió; y dio también a su marido que estaba con ella, y él comió.

Gen 3:6

Primero, Eva vio que "el árbol era bueno para comer." En otras palabras, según ella, fue buena cosa desobedecer y rebelar, porque lo que Dios les dijo hacer no fue por su beneficio. La rebelión les daría mayor beneficio a ellos que la obediencia.

Dios nos dice "Obedeced a vuestros pastores y sujetaos a ellos" (Heb 13:17). En español, es aun más claro que inglés, porque dice "Obedeced a vuestros pastores." Aun con esta admonición, muchos rebelan contra sus pastores. ¿Por qué? Porque parece ser una buena cosa hacer. Aquellos en rebelión racionalizan en sus propias mentes que ellos serán mejores si rebelan que si obedezcan.

Segundo, Eva vio que, "agradable a los ojos." Parecio bien a su vanidad y su sentido de decencia. No hubo nada espiritual. Esto fue puramente una reacción carnal al árbol.

La rebelión y las divisiones de iglesia también son una reacción carnal. Satanás clama a la vanidad y sentido de decencia de aquellos que el ha escogido de empezar la rebelión. Estas personas pueden racionalizar todos tipos de buenas razones tocante porque deben rebelar; muchas de estas razones aun suenan como razones espirtuales. Pero, a la raíz de todas estas supuestas razones son sus propios deseos carnales.

Por fin, Eva vio que "era deseable para alcanzar sabiduría." Tento a su deseo por puesto, honor y reconocimiento; en otras palabras, a su orgullo. El orgullo es uno de los pecados más mortíferos en el universo. De todos los pecados, es el más sutil, más fácil de reconocer, más fácil aceptar, y más difícil vencer. El pecado original de Satanás fue el orgullo, y él es experto en usarlo para ayudar a otros caer tan profendamente que ha hecho él.

Los líderes que están empezando de causar una rebelión siempre hablan contra la autoridad actual. Ellos siempre tratan de probar que son mejores que aquella autoridad, y aun dicen a otros que son mejores que aquella autoridad también.

En la Iglesia, hay una cierta cantidad de honor y puesto en ser pastor o otro líder. Aquellos que buscan causar rebelión y divisiones en le iglesia frecuentemente tienen atrás de sus mentes aquel honor y puesto. Ellos se ven en aquel puesto, y están animados por el hecho que ellos pronto serán altamente estimados como personas más espirituales y piadosas.

Por todas estas supuestas buenas razones, el líder se siente que debe salir y causar una división en la iglesia en el proceso. Aunque su razonamiento y racionalización son erróneas, él es siempre sincero en su deseo de alcanzar lo que siente ser la cosa correcta. Desafortunadamente, no es algo de Dios, es su propio. Siempre que andamos fuera del plan y voluntad perfecta de Dios,a fin de alcanzar lo que consideramos ser una buena obra por Dios, en fin, nosotros faillamos.


En muchos casos, aquellas personas que salen en la división, no alcanzan por estar en ninguna iglesia. Porque la iglesia de la cual salió para empezar fue empezado en rebelión, es maldita, Dios, hablando por el profeta Samuel, dijo, "Porque la rebelión es como pecado de adivinación (brujería)" (1 Sam 15:23).

Dios es siempre en contra de la brujería (Nahúm 3:4-5). Pues, porque El ve la rebelión y la brujería como igual, también, El está en contra de la rebelión. Lo que Dios ha maldecido no puede ser bendecido.

Una iglesia maldita no puede llegar a ser una iglesia bendecida. Cualquier iglesia que nació de rebelión, que maneja a continuar a guardar sus puertas abiertas, hace asi solamente a causa del trabajo del pastor y de su congregación, y no a causa de la bendición y la unción de Dios.

Sin embargo, la mayoría de estas iglesias cierran sus puertas dentro de unos seis meses. La gente que fue engañado a juntarse con la rebelión y luego están dejados sin un pastor, sin una casa madre, y sin el compañerismo de otros creyentes. En la mayoría de los casos, debido a orgullo, o vergüenza, esta gente no regresa a su previa iglesia madre, y alcanzan en estar perdidos al Reino de Dios.

Nuestras comunidades son llenas de gente que asistían antes a una iglesia u otra. Desgradiadamente, debido a una división pasada, esta gente se encuentran sin una iglesia madre. Ellos son amargos, dañados y en enorme necesidad de ministerio. Es muy raro que alguien les busque.


Si nosotros vamos a eliminar rebelión en la Iglesia, debemos empezar por escundriñar en nuestros propios corazones. Parecido como la autoridad fluye por "hacia abajo" del trono de Dios, también la rebelión. Hay un dicho en la iglesia que dice, "Como va el pastor, también va su iglesia." En otras palabras, si el pastor tienen un problema, pecado, o falta en una área de su vida, los miembros de su iglesia le seguirán y ellos tendrán el mismo problema, pecado o falta.

De esta perspectiva, nosotros debemos realizar que las iglesias que han sido empezado en rebelión siempre tendrán problemas con rebelión. Si el pastor rebeló contra otro pastor y causó una división en la iglesia, él cosechará el fruto de ésto en su propia iglesia, por constantemente tener que tratar con los líderes rebeldes que causan su iglesia de dividirse, repetidamente.

Típicamente, un pastor en tal situación alcanza por llegar a ser un controlador. El intenta mantener un control tan estricto sobre su congregación, y especialmente sus líderes, que no hay oportunidad rebelar. Sin embargo, parecido a los jóvenes con un padre super estricto, ésto de veras tienen el efecto contrario, empujando a los líderes de ser más probables de rebelar contra la autoridad del pastor.

Pues, si el controlar no funciona, ¿qué debe hacer un pastor quien ha rebelado en el pasado?

La primera y más importante cosa que un pastor con una iglesia rebelde necesita hacer es examinar su propio corazón. ¿Dónde están las raices de rebelión dentro de él? Pide al Espíritu Santo ayudarte, porque él es experto en descubrir cosas muertas desde mucho tiempo en los corazones humanos.

Una vez que estas raíces de rebelión han sido descubiertas, el pastor debe arrepentirse de ellos y pedir la ayuda de Dios en verdaderamente enterrarlas, no de nuevo en su corazón, sino en el cementerio de cosas que han sido consumidas por el fuego santo sobre el altar.

Si el pasto inició su iglesia en rebelión a otro pastor, él debe no solamente arrepentirse al Señor, pero también al otro pastor. Debe haber una restoración de relación a fin de traer verdadera sanidad. Esto no implica que uno tiene que ser mejores amigos, pero al mínimo tú tienes que tener una relación básica en la cual ustedes hablan.

Después de ésto, el pastor deber quebrantar la maldición de rebelión sobre su iglesia. En un sentido, ésto es una maldición generacional, porque los miembros de la iglesia, y especialmente los líderes, son los hijos espirituales del pastor. Por quebrantar la maldición generacional, el pastor asegura que la maldición no continuará a través de los siguientes generaciones de la iglesia.

El quebrantar esta maldición es esencial. Es parte de tener una iglesia saludable, con un liderazgo saludable. Si hay alguna duda en tu mente, no esperes, quebranta la raíz de rebelión en tu corazón y en tu iglesia.

Esto no significa que no será ninguna rebelión venidero. Desgraciadamente, la rebelión es parte del carácter humano. Sin embargo, ésto asegurá que la maldición de rebelión sea eliminada.

Continuado en el Libro "202 Maneras Para Bendecir a Tu Esposa"

Copyright © 2004 por Richard A. Murphy, Maranatha Life. Todos direchos reservados.